¡Ay, Dios mío! Ariel Robles, el candidato del Frente Amplio a la presidencia, mandó una nota bien interesante al Congreso. Decidió no cobrar ni un colón de las dietas este enero. Lo que significa que se va a dedicar fulltime a la campaña. ¡Un cambio de ritmo pa’l lado!
Como muchos saben, Robles anda correteando por todo el país tratando de convencer a la gente de que él es el indicado para rescatar a Costa Rica. Tiene una agenda apretadísima, anda visitando comunidades, hablando con campesinos, empresarios… Un brete, imagínate. Y dice que prefiere estar ahí, conectando con la masa, antes que quedarse encerrado en el Congreso cobrando.
Pero ojo, que esto no es solo por la campaña, según Robles. Él también está preocupado porque, en su opinión, hay un peligro de que sigamos haciendo siempre lo mismo. Le preocupa que el partido en el poder quiera seguir manteniendo el control, y él quiere ofrecerle a la gente una alternativa diferente. Dice que esto es una de las elecciones más importantes que hemos tenido desde la fundación de la Segunda República, ¡y vaya que sí lo es!
Ahora, si te fijas en la ley, los diputados se llevan un buen dinerito mensualmente. Rueda entre los cuatro millones de colones. Casi la mitad es por asistir a sesiones y comisiones. Así que Robles se ahorra unos buenos bártulos, aunque seguro no le hacen falta, con toda la maquinaria que tiene detrás. Él mismo ha dicho que el apoyo popular ha sido tremendo. ¡De verdad que la gente quiere ver cambios!
Muchos analistas políticos dicen que esto es una movida estratégica muy inteligente. Al desconectarse del Congreso, Robles se aleja de cualquier posible controversia que pueda surgir durante el mes de enero. Además, refuerza su imagen de hombre cercano a la gente, dispuesto a trabajar duro por el país. Pero también hay otros que piensan que simplemente se quería quitar de encima algunas varas incómodas que tenía pendientes en el Congreso, diay…
Y no olvidemos el contexto. Estamos a pocas semanas de las elecciones, y la tensión está a tope. Todos los candidatos andan buscando formas de destacar y captar la atención de los votantes. Robles, con este gesto, busca diferenciarse del resto y mostrar que él realmente está comprometido con la causa. Quién sabe si le funcionará, pero definitivamente dio que hablar.
Este abandono temporal de sus responsabilidades legislativas podría interpretarse también como una forma de evitar críticas sobre posibles conflictos de interés o dilaciones en temas urgentes para el país. Después de todo, con la campaña a todo motor, es fácil que el trabajo legislativo quede relegado a un segundo plano. Y es que, como decimos acá, “el gallo canta y la gallina pone”. Uno tiene que hacer su brete, ¿verdad?
En fin, Robles se jugó la carta de la desconexión total con el Congreso. Ahora, la pregunta es: ¿Será suficiente para ganarse el corazón de los costarricenses y llegar a Casa Amarilla? ¿Crees que esta estrategia lo ayudará a conectar aún más con el electorado o será percibida como una evasión de sus deberes como diputado? ¡Déjanos tus opiniones en el foro!
Como muchos saben, Robles anda correteando por todo el país tratando de convencer a la gente de que él es el indicado para rescatar a Costa Rica. Tiene una agenda apretadísima, anda visitando comunidades, hablando con campesinos, empresarios… Un brete, imagínate. Y dice que prefiere estar ahí, conectando con la masa, antes que quedarse encerrado en el Congreso cobrando.
Pero ojo, que esto no es solo por la campaña, según Robles. Él también está preocupado porque, en su opinión, hay un peligro de que sigamos haciendo siempre lo mismo. Le preocupa que el partido en el poder quiera seguir manteniendo el control, y él quiere ofrecerle a la gente una alternativa diferente. Dice que esto es una de las elecciones más importantes que hemos tenido desde la fundación de la Segunda República, ¡y vaya que sí lo es!
Ahora, si te fijas en la ley, los diputados se llevan un buen dinerito mensualmente. Rueda entre los cuatro millones de colones. Casi la mitad es por asistir a sesiones y comisiones. Así que Robles se ahorra unos buenos bártulos, aunque seguro no le hacen falta, con toda la maquinaria que tiene detrás. Él mismo ha dicho que el apoyo popular ha sido tremendo. ¡De verdad que la gente quiere ver cambios!
Muchos analistas políticos dicen que esto es una movida estratégica muy inteligente. Al desconectarse del Congreso, Robles se aleja de cualquier posible controversia que pueda surgir durante el mes de enero. Además, refuerza su imagen de hombre cercano a la gente, dispuesto a trabajar duro por el país. Pero también hay otros que piensan que simplemente se quería quitar de encima algunas varas incómodas que tenía pendientes en el Congreso, diay…
Y no olvidemos el contexto. Estamos a pocas semanas de las elecciones, y la tensión está a tope. Todos los candidatos andan buscando formas de destacar y captar la atención de los votantes. Robles, con este gesto, busca diferenciarse del resto y mostrar que él realmente está comprometido con la causa. Quién sabe si le funcionará, pero definitivamente dio que hablar.
Este abandono temporal de sus responsabilidades legislativas podría interpretarse también como una forma de evitar críticas sobre posibles conflictos de interés o dilaciones en temas urgentes para el país. Después de todo, con la campaña a todo motor, es fácil que el trabajo legislativo quede relegado a un segundo plano. Y es que, como decimos acá, “el gallo canta y la gallina pone”. Uno tiene que hacer su brete, ¿verdad?
En fin, Robles se jugó la carta de la desconexión total con el Congreso. Ahora, la pregunta es: ¿Será suficiente para ganarse el corazón de los costarricenses y llegar a Casa Amarilla? ¿Crees que esta estrategia lo ayudará a conectar aún más con el electorado o será percibida como una evasión de sus deberes como diputado? ¡Déjanos tus opiniones en el foro!