¡Ay, Dios mío! Quién iba a decir que este tipo, Rodrigo Chaves, nos iba a dejar así, ¿verdad? A pocos meses de que termine su brete, ya quedó clarito que fue él quien movió la bola en la política nacional en 2025. El Mundo CR no se anduvo con rodeos y lo coronó como la figura del año, y pa' qué les cuento, no hay mucho que discutir al respecto. El mae este sí que sabe hacerse notar, aunque a veces te haga elevar la presión.
Desde que salió candidato, Chaves se clavó como un imán en el debate político. Era imposible escapar de él. La oposición, contra viento y marea, lo tenía que mencionar en cada discurso, y hasta la Laura Fernández, la candidata oficialista, tuvo que hacerle reverencia en su plan de gobierno, presentándose casi como su heredera directa. ¡Un viaje!, la influencia que agarró este señor.
Y ni hablar de la encuesta del CIEP de la UCR. ¡Qué carga! Apareció ahí nomás, peleándole el puesto a candidatos activos, quedando en segundo lugar. Con todo y controversias, con todo y batallas legales... ¡el mae enganchó! Es que parece que el pueblo tico le encontró algo en ese estilo directo, aunque a otros les parezca un despiche mayúsculo.
Este año, el presidente vivió momentos de alta tensión con la Asamblea Legislativa. Intentaron sacarle la inmunidad par montón de veces, primero por el caso BCIE y luego por unas acusaciones de beligerancia política. Pero, ¡qué sal! No lograron juntar los 38 votos necesarios. Sus seguidores, claro, lo vieron como una victoria, como si le hubieran dado una cucharazo a la oposición. "¡Sacaron una clavo!", gritaban algunos, con justa razón.
Para muchos, Chaves es el líder antisistema que necesitamos, el que se atreve a ir contra las viejas costumbres y los grupos de poder establecidos. Dicen que es el único que se preocupa por el pueblo llano, por nosotros los comunes mortales. Otros, en cambio, lo ven como un peligro para la estabilidad del país, acusándolo de autoritarismo y de querer debilitar nuestras instituciones. ¡Cada quién con su vara!
La verdad es que el pulso político en la Asamblea y entre los poderes del Estado giró en torno a lo que hiciera o dijera Chaves. Diputados del Frente Amplio, Dinorah Barquero y Johana Obando, siempre listas para darle pelea y criticar cada una de sus acciones. Se armó un chinchorreo tremendo, diay, qué tiempos.
Ahora, con el año llegando a su fin, nos encaminamos hacia un nuevo ciclo político. Uno que, queramos o no, estará marcado por la figura de Rodrigo Chaves. Su legado, bueno, eso lo dirá la historia. Ya veremos si esos cambios que prometió realmente llegaron o fueron solo humo. Lo cierto es que dejó una huella profunda en la política costarricense, sin duda alguna. EL Mundo CR hizo bien en reconocerlo como la figura política del 2025. Pa’ quitarle atajos, es la pura verdad.
Así que llegamos al final de este capítulo. Después de tanto debate, tanta polémica… ¿crees que la figura de Rodrigo Chaves será recordada como un héroe popular o como una advertencia sobre los peligros del populismo? ¡Déjanos tus comentarios abajo y cuéntanos qué piensas tú!
Desde que salió candidato, Chaves se clavó como un imán en el debate político. Era imposible escapar de él. La oposición, contra viento y marea, lo tenía que mencionar en cada discurso, y hasta la Laura Fernández, la candidata oficialista, tuvo que hacerle reverencia en su plan de gobierno, presentándose casi como su heredera directa. ¡Un viaje!, la influencia que agarró este señor.
Y ni hablar de la encuesta del CIEP de la UCR. ¡Qué carga! Apareció ahí nomás, peleándole el puesto a candidatos activos, quedando en segundo lugar. Con todo y controversias, con todo y batallas legales... ¡el mae enganchó! Es que parece que el pueblo tico le encontró algo en ese estilo directo, aunque a otros les parezca un despiche mayúsculo.
Este año, el presidente vivió momentos de alta tensión con la Asamblea Legislativa. Intentaron sacarle la inmunidad par montón de veces, primero por el caso BCIE y luego por unas acusaciones de beligerancia política. Pero, ¡qué sal! No lograron juntar los 38 votos necesarios. Sus seguidores, claro, lo vieron como una victoria, como si le hubieran dado una cucharazo a la oposición. "¡Sacaron una clavo!", gritaban algunos, con justa razón.
Para muchos, Chaves es el líder antisistema que necesitamos, el que se atreve a ir contra las viejas costumbres y los grupos de poder establecidos. Dicen que es el único que se preocupa por el pueblo llano, por nosotros los comunes mortales. Otros, en cambio, lo ven como un peligro para la estabilidad del país, acusándolo de autoritarismo y de querer debilitar nuestras instituciones. ¡Cada quién con su vara!
La verdad es que el pulso político en la Asamblea y entre los poderes del Estado giró en torno a lo que hiciera o dijera Chaves. Diputados del Frente Amplio, Dinorah Barquero y Johana Obando, siempre listas para darle pelea y criticar cada una de sus acciones. Se armó un chinchorreo tremendo, diay, qué tiempos.
Ahora, con el año llegando a su fin, nos encaminamos hacia un nuevo ciclo político. Uno que, queramos o no, estará marcado por la figura de Rodrigo Chaves. Su legado, bueno, eso lo dirá la historia. Ya veremos si esos cambios que prometió realmente llegaron o fueron solo humo. Lo cierto es que dejó una huella profunda en la política costarricense, sin duda alguna. EL Mundo CR hizo bien en reconocerlo como la figura política del 2025. Pa’ quitarle atajos, es la pura verdad.
Así que llegamos al final de este capítulo. Después de tanto debate, tanta polémica… ¿crees que la figura de Rodrigo Chaves será recordada como un héroe popular o como una advertencia sobre los peligros del populismo? ¡Déjanos tus comentarios abajo y cuéntanos qué piensas tú!