¡Ay, Dios mío! Esto sí que va a poner a prueba nuestras papilas. Resulta que la Ruta 27, esa carretera que parece nunca terminar, va a tener carriles reversibles este domingo de enero. Sí, así como lo escuchan, señores. Lo hacen para ayudar a toda la gente que se regresa del Pacífico, porque con tanta familia buscando relax en las playas, el tráfico se pone más denso que el frijoles con arroz.
La medida, que ya se venía rumoreando desde hace tiempo, busca solucionar el problema de atascos kilométricos que sufrimos todos los años cuando terminan las vacaciones. Imagínate, llegar exhausto del carreton y encima pegarte tres horas en la carretera... ¡Un verdadero pesadilla! Esta vez, van a aplicar la reversibilidad los días 4, 11, 18 y 25 de enero. Así que preparen sus ánimos, pura vida.
El plan es sencillo, aunque suena complicado. Van a cerrar unos carriles para que circulen en sentido contrario, facilitando así el regreso de los vacacionistas. Pero ojo, el proceso tiene sus tiempos. El operativo empezará a la 1:00 p.m., pero los carriles realmente cambiarán a las 2:00 p.m. Se quedarán así hasta las 6:00 p.m., y luego, otra hora más para volver a poner todo en orden. Una hora para cerrar, otra para abrir… ¡Así nos van aguantando los de Global Vía!
Y hablando de velocidades, la concesionaria ha avisado que el límite será de 60 kilómetros por hora. Ni más ni menos. Eso significa que tendrán policías de tránsito vigilando que nadie se pase de listo y se vaya volando como bala. Por eso, si andan pensando en pisarle duro al acelerador, mejor piénsenlo dos veces, porque ahí estarán los polis listos para levantarle el papel.
Para los que tengan que ir hacia Caldera durante esas horas, la cosa se complica un poquito. No podrán usar la 27. Tendrán que buscar rutas alternativas, y ahí es donde entran en juego la Ruta 3 por Atenas–Aguacate–Orotina, la Ruta 1 por Cambronero y la Ruta 239 que une Ciudad Colón con Puriscal, San Pablo y Turrubares hasta Orotina. ¡Uf!, moverse por este país a veces da más trabajo que sembrar café.
Estas rutas alternativas, por supuesto, también van a estar controladas por la policía para evitar cualquier problema. Global Vía, la empresa encargada de mantener la carretera, dice que tienen todo bajo control, y que la información detallada sobre los horarios y fechas de estos operativos estará disponible en su página web: www.globalviaruta27.com. ¡Más vale prevenir que lamentar, diay!
Ahora, más allá de los números y las fechas, esto me lleva a pensar en cómo hemos transformado nuestro país en un parque temático para turistas. Claro, es bueno recibir visitantes, dinamizar la economía y todo eso, pero a costa de qué? A que los nacionales tengamos que sufrir estas incomodidades cada fin de semana largo. Parece que la calidad de vida de los turistas siempre pasa por encima de la nuestra. Un chin corrido, ¿verdad?
En fin, amigos, esta es la bronca. Carriles reversibles, rutas alternativas, policías, límites de velocidad… Todo un circo para poder regresar a casa después de disfrutar de unas merecidas vacaciones. Con esto dicho, les pregunto: ¿Creen que las medidas tomadas por las autoridades son suficientes para resolver el problema del tráfico en la Ruta 27, o deberíamos estar considerando soluciones más radicales a largo plazo?
La medida, que ya se venía rumoreando desde hace tiempo, busca solucionar el problema de atascos kilométricos que sufrimos todos los años cuando terminan las vacaciones. Imagínate, llegar exhausto del carreton y encima pegarte tres horas en la carretera... ¡Un verdadero pesadilla! Esta vez, van a aplicar la reversibilidad los días 4, 11, 18 y 25 de enero. Así que preparen sus ánimos, pura vida.
El plan es sencillo, aunque suena complicado. Van a cerrar unos carriles para que circulen en sentido contrario, facilitando así el regreso de los vacacionistas. Pero ojo, el proceso tiene sus tiempos. El operativo empezará a la 1:00 p.m., pero los carriles realmente cambiarán a las 2:00 p.m. Se quedarán así hasta las 6:00 p.m., y luego, otra hora más para volver a poner todo en orden. Una hora para cerrar, otra para abrir… ¡Así nos van aguantando los de Global Vía!
Y hablando de velocidades, la concesionaria ha avisado que el límite será de 60 kilómetros por hora. Ni más ni menos. Eso significa que tendrán policías de tránsito vigilando que nadie se pase de listo y se vaya volando como bala. Por eso, si andan pensando en pisarle duro al acelerador, mejor piénsenlo dos veces, porque ahí estarán los polis listos para levantarle el papel.
Para los que tengan que ir hacia Caldera durante esas horas, la cosa se complica un poquito. No podrán usar la 27. Tendrán que buscar rutas alternativas, y ahí es donde entran en juego la Ruta 3 por Atenas–Aguacate–Orotina, la Ruta 1 por Cambronero y la Ruta 239 que une Ciudad Colón con Puriscal, San Pablo y Turrubares hasta Orotina. ¡Uf!, moverse por este país a veces da más trabajo que sembrar café.
Estas rutas alternativas, por supuesto, también van a estar controladas por la policía para evitar cualquier problema. Global Vía, la empresa encargada de mantener la carretera, dice que tienen todo bajo control, y que la información detallada sobre los horarios y fechas de estos operativos estará disponible en su página web: www.globalviaruta27.com. ¡Más vale prevenir que lamentar, diay!
Ahora, más allá de los números y las fechas, esto me lleva a pensar en cómo hemos transformado nuestro país en un parque temático para turistas. Claro, es bueno recibir visitantes, dinamizar la economía y todo eso, pero a costa de qué? A que los nacionales tengamos que sufrir estas incomodidades cada fin de semana largo. Parece que la calidad de vida de los turistas siempre pasa por encima de la nuestra. Un chin corrido, ¿verdad?
En fin, amigos, esta es la bronca. Carriles reversibles, rutas alternativas, policías, límites de velocidad… Todo un circo para poder regresar a casa después de disfrutar de unas merecidas vacaciones. Con esto dicho, les pregunto: ¿Creen que las medidas tomadas por las autoridades son suficientes para resolver el problema del tráfico en la Ruta 27, o deberíamos estar considerando soluciones más radicales a largo plazo?