¡Ay, Dios mío! Resulta que los gringos de la NASA, sí, la misma que nos dice qué onda con el clima, han soltado un comunicado que dejó a muchos con la boca abierta. En pleno 2025, cuando el planeta está cocinándose a fuego lento, decidieron… ¡no mencionar el cambio climático! ¿En serio, mae?
La cosa es que esto coincide justo con las políticas del ex Presidente Trump, que siempre tuvo esa cosita por negarle la existencia del calentamiento global provocado por nosotros mismos. Dicen que el 2025 fue apenas un poquito más caliente que el 2023, haciéndolo el segundo año más caluroso de la historia, después del 2024. Un brete, la verdad. Imagínate, seguimos batiendo récords de calor y ellos ni pío.
Si revisamos informes anteriores, de cuando todavía estaban los demócratas en la Casa Blanca con Joe Biden, aseguran de lleno que el calentamiento global es nuestra culpa directa. Habían citas de jefes de la NASA, científicos súper importantes, gráficos bonitos y hasta videos explicativos. Ahora, de repente, el informe es un resopón, con unas cuantas cifras y unos pocos párrafos secos. Parece que le quitaron toda la sal, chunche.
Pero ojo, porque no todos ven las cosas igual. Agencias europeas como Copernicus, y la NOAA allá en Estados Unidos, usando métodos distintos a los de la NASA, dicen que el 2025 fue el *tercer* año más caluroso. Incluso el Instituto Berkeley Earth opina lo mismo. Todos prevén que el 2026 seguirá siendo un dolor de cabeza térmicamente hablando. ¡Qué torta!
Lo que más me preocupa es este giro inesperado. La NASA siempre ha sido considerada una fuente confiable de información científica, y ahora parece que están jugando a seguirle el juego a intereses políticos. Esto no solamente debilita su credibilidad, sino que también confunde a la gente que busca entender qué está pasando con nuestro planeta. Es como si estuviéramos manejando en medio de una nube de humo y no pudiéramos ver bien a dónde vamos.
Y no hablemos de cómo esto afecta las decisiones que tomamos como país. Aquí en Costa Rica, hemos hecho esfuerzos significativos para proteger el medio ambiente y reducir nuestras emisiones de carbono, pero necesitamos la colaboración de todos los países, incluyendo los más poderosos como Estados Unidos. Cuando organismos como la NASA se mantienen callados, se dificulta muchísimo lograr acuerdos internacionales efectivos.
Además, esto alimenta la desinformación y el negacionismo. Hay personas que ya andan diciendo de todas formas que el cambio climático es un invento, una conspiración. Con este tipo de acciones, estas voces tienen más fuerza y es más difícil convencerlos de que debemos actuar ya. ¡Qué nivel de irresponsabilidad! A veces pienso que los políticos hacen lo que quieren sin pensar en las futuras generaciones... qué sal.
En fin, esta situación nos invita a reflexionar sobre la importancia de la ciencia independiente y la necesidad de exigir transparencia a las instituciones científicas. ¿Ustedes creen que esta decisión de la NASA es simplemente una consecuencia política de un gobierno particular, o hay factores más profundos en juego? ¿Hasta dónde estamos dispuestos a llegar para ignorar la evidencia del cambio climático y poner en riesgo el futuro de nuestros hijos?
La cosa es que esto coincide justo con las políticas del ex Presidente Trump, que siempre tuvo esa cosita por negarle la existencia del calentamiento global provocado por nosotros mismos. Dicen que el 2025 fue apenas un poquito más caliente que el 2023, haciéndolo el segundo año más caluroso de la historia, después del 2024. Un brete, la verdad. Imagínate, seguimos batiendo récords de calor y ellos ni pío.
Si revisamos informes anteriores, de cuando todavía estaban los demócratas en la Casa Blanca con Joe Biden, aseguran de lleno que el calentamiento global es nuestra culpa directa. Habían citas de jefes de la NASA, científicos súper importantes, gráficos bonitos y hasta videos explicativos. Ahora, de repente, el informe es un resopón, con unas cuantas cifras y unos pocos párrafos secos. Parece que le quitaron toda la sal, chunche.
Pero ojo, porque no todos ven las cosas igual. Agencias europeas como Copernicus, y la NOAA allá en Estados Unidos, usando métodos distintos a los de la NASA, dicen que el 2025 fue el *tercer* año más caluroso. Incluso el Instituto Berkeley Earth opina lo mismo. Todos prevén que el 2026 seguirá siendo un dolor de cabeza térmicamente hablando. ¡Qué torta!
Lo que más me preocupa es este giro inesperado. La NASA siempre ha sido considerada una fuente confiable de información científica, y ahora parece que están jugando a seguirle el juego a intereses políticos. Esto no solamente debilita su credibilidad, sino que también confunde a la gente que busca entender qué está pasando con nuestro planeta. Es como si estuviéramos manejando en medio de una nube de humo y no pudiéramos ver bien a dónde vamos.
Y no hablemos de cómo esto afecta las decisiones que tomamos como país. Aquí en Costa Rica, hemos hecho esfuerzos significativos para proteger el medio ambiente y reducir nuestras emisiones de carbono, pero necesitamos la colaboración de todos los países, incluyendo los más poderosos como Estados Unidos. Cuando organismos como la NASA se mantienen callados, se dificulta muchísimo lograr acuerdos internacionales efectivos.
Además, esto alimenta la desinformación y el negacionismo. Hay personas que ya andan diciendo de todas formas que el cambio climático es un invento, una conspiración. Con este tipo de acciones, estas voces tienen más fuerza y es más difícil convencerlos de que debemos actuar ya. ¡Qué nivel de irresponsabilidad! A veces pienso que los políticos hacen lo que quieren sin pensar en las futuras generaciones... qué sal.
En fin, esta situación nos invita a reflexionar sobre la importancia de la ciencia independiente y la necesidad de exigir transparencia a las instituciones científicas. ¿Ustedes creen que esta decisión de la NASA es simplemente una consecuencia política de un gobierno particular, o hay factores más profundos en juego? ¿Hasta dónde estamos dispuestos a llegar para ignorar la evidencia del cambio climático y poner en riesgo el futuro de nuestros hijos?