Ay, mae, qué pesar. La comunidad de San Ramón está de luto tras la muerte de Yurlin Rojas Salas, una señora de 46 años que falleció atropellada en circunstancias realmente lamentables. Se trata de una historia que te llega al corazón, porque además de ser una madre trabajadora, todos la conocían por ser una persona siempre dispuesta a echarle unas manos.
Lo que pasó, según nos cuentan los familiares y las autoridades, es que Yurlin salió de su casa el pasado sábado para acompañar a unos amigos en un velatorio en el sector de Peñas Blancas. Ella estaba ahí apoyando a la familia doliente, como es costumbre por acá, cuando todo se vino abajo. Parece que la noche tomó un giro terrible.
Al parecer, hubo una cadena de accidentes –una triple colisión, dicen– que terminó con Yurlin siendo atropellada. La pobre señora no tuvo oportunidad alguna. ¡Qué torta! Imagínate, justo cuando la gente está buscando consuelo y apoyo en momentos tan difíciles, ocurre esto. Te deja pensando, ¿cómo podemos prevenir estas cosas?
Pero lo que realmente indigna a la familia y a toda la comunidad es que el conductor del picop, el presunto responsable del atropello, dio positivo en la prueba de alcoholemia. Un mae manejando bajo los efectos del alcohol, poniendo en peligro la vida de los demás… ¡No hay peor barbaridad!
Doña Ligia, la madre de Yurlin, está destrozada, claro, pero también está exigiendo justicia. Quiere que se investigue a fondo el caso, que se haga responsable el culpable y que se apliquen todas las leyes correspondientes. Que esto sirva de ejemplo para que nadie más tenga que pasar por esta pesadilla. “Queremos saber si van a hacer algo con este señor,” nos dijo entre lágrimas, “porque la vida de mi hija no vale nada.”
En cuanto a la parte económica, la familia está pasando por un brete. Entre el dolor y los gastos funerarios, están teniendo dificultades para costearlo todo. Han abierto un número de SINPE Móvil (8728-6430) para recibir donaciones de quienes quieran ayudar a aliviar un poco esta carga. Un pequeño granito de arena puede hacer la diferencia, chunches.
El Organismo de Investigación Judicial (OIJ) ya está investigando el caso a fondo, recabando testimonios y analizando evidencia. También atendieron a otras cuatro personas en el lugar, algunas en condición urgente. Esperamos que pronto lleguen a las conclusiones correctas y que la verdad salga a la luz. La Cruz Roja, como siempre, hizo un excelente trabajo brindando atención médica inmediata a los heridos.
Es una tragedia que nos recuerda lo importante que es cuidarnos mutuamente y respetar las normas de tránsito. También nos hace reflexionar sobre el problema del consumo de alcohol y sus consecuencias devastadoras. ¿Qué medidas creen ustedes que deberían tomarse para evitar tragedias como esta en nuestras carreteras y proteger a nuestros seres queridos?
Lo que pasó, según nos cuentan los familiares y las autoridades, es que Yurlin salió de su casa el pasado sábado para acompañar a unos amigos en un velatorio en el sector de Peñas Blancas. Ella estaba ahí apoyando a la familia doliente, como es costumbre por acá, cuando todo se vino abajo. Parece que la noche tomó un giro terrible.
Al parecer, hubo una cadena de accidentes –una triple colisión, dicen– que terminó con Yurlin siendo atropellada. La pobre señora no tuvo oportunidad alguna. ¡Qué torta! Imagínate, justo cuando la gente está buscando consuelo y apoyo en momentos tan difíciles, ocurre esto. Te deja pensando, ¿cómo podemos prevenir estas cosas?
Pero lo que realmente indigna a la familia y a toda la comunidad es que el conductor del picop, el presunto responsable del atropello, dio positivo en la prueba de alcoholemia. Un mae manejando bajo los efectos del alcohol, poniendo en peligro la vida de los demás… ¡No hay peor barbaridad!
Doña Ligia, la madre de Yurlin, está destrozada, claro, pero también está exigiendo justicia. Quiere que se investigue a fondo el caso, que se haga responsable el culpable y que se apliquen todas las leyes correspondientes. Que esto sirva de ejemplo para que nadie más tenga que pasar por esta pesadilla. “Queremos saber si van a hacer algo con este señor,” nos dijo entre lágrimas, “porque la vida de mi hija no vale nada.”
En cuanto a la parte económica, la familia está pasando por un brete. Entre el dolor y los gastos funerarios, están teniendo dificultades para costearlo todo. Han abierto un número de SINPE Móvil (8728-6430) para recibir donaciones de quienes quieran ayudar a aliviar un poco esta carga. Un pequeño granito de arena puede hacer la diferencia, chunches.
El Organismo de Investigación Judicial (OIJ) ya está investigando el caso a fondo, recabando testimonios y analizando evidencia. También atendieron a otras cuatro personas en el lugar, algunas en condición urgente. Esperamos que pronto lleguen a las conclusiones correctas y que la verdad salga a la luz. La Cruz Roja, como siempre, hizo un excelente trabajo brindando atención médica inmediata a los heridos.
Es una tragedia que nos recuerda lo importante que es cuidarnos mutuamente y respetar las normas de tránsito. También nos hace reflexionar sobre el problema del consumo de alcohol y sus consecuencias devastadoras. ¿Qué medidas creen ustedes que deberían tomarse para evitar tragedias como esta en nuestras carreteras y proteger a nuestros seres queridos?