¡Aguántense, pura vida! Resulta que el Tribunal Supremo de Elecciones (TSE), esos jueces electorales, le dieron un coscorrón tremendo a Laura Fernández y a Fabricio Alvarado. Parece que andaban metidos en un lío bastante peculiar usando la religión como trampolín para conseguir votitos, y el TSE les dijo ‘¡paren ahí!’ Ahora tendrán que andar con pies de plomo en sus discursos.
La bronca viene de allá atrás, cuando salió a luz un folleto sospechoso del “Foro País”, liderado por un montón de pastores evangélicos, prometiendo darle jugosos puestos a Laura si ella salía presidenta. Un trueque de voluntades, vamos. Esto, obviamente, levantó ampayas porque parece que estaban tratando de comprar votos con promesas religiosas, algo que, claro, está totalmente prohibido por ley.
El TSE no tardó en reaccionar. Impusieron una medida cautelar de esas bien fuertes, obligándolos a dejar de distribuir ese folleto y, aún más importante, a evitar cualquier discurso público que incite al voto basado en creencias religiosas. ¡Imagínense! Ya no podrán pregonar desde las iglesias ni los templos que “Dios quiere que voten por mí”. Se acabó el rodeo.
Pero la cosa no queda ahí. También alcanzaron a Reinaldo Salazar Salazar, Francisco Gamboa Soto, la Federación Alianza Evangélica Costarricenses, la Asociación Templo Bíblico Internacional y hasta el mismo Foro Mi País. Parece que el TSE quiere asegurar que nadie, absolutamente nadie, se aproveche de la fe de la gente para impulsar sus campañas políticas. ¡Bien hecho, dirán algunos!
Según el TSE, estos personajes y organizaciones tienen que ponerle el cascabel al gato a todos los pastores y líderes religiosos, advirtiéndoles que no utilicen los púlpitos ni las ceremonias litúrgicas para hacer proselitismo político. “No pueden andar predicando la necesidad de votar por tal o cual candidato,” dicen textualmente. ¡Una’e va a tener que esforzarce buscando otras maneras de convencer a la gente!
Todo esto surgió gracias a dos recursos de amparo electoral presentados por Marco Antonio Morales Albertazzi y Mauricio Ordóñez Chacón, quienes denunciaron que se estaba entregando material propagandístico a favor de Laura Fernández en un encuentro de pastores evangélicos. Parece que alguien dejó caer unas cuantas pistas… Y el TSE, atento como siempre, no dudó en investigar y tomar cartas en el asunto.
Ahora, recordemos que desobedecer estas resoluciones del TSE puede significar irse al traste legalmente hablando. El Código Penal está clarito: la desobediencia a las decisiones del TSE es un delito grave. Así que tanto Fernández como Alvarado, y sus aliados, van a tener que estar muy atentos a lo que dicen y hacen en campaña, ¡o se van a llevar una sorpresa desagradable!
Con todo esto, surge la pregunta: ¿Crees que esta medida del TSE es excesivamente restrictiva o es necesaria para proteger la integridad del proceso electoral, o quizás le dan demasiada importancia a la influencia religiosa en política? ¡Déjanos tus comentarios y contanos qué piensas tú!
La bronca viene de allá atrás, cuando salió a luz un folleto sospechoso del “Foro País”, liderado por un montón de pastores evangélicos, prometiendo darle jugosos puestos a Laura si ella salía presidenta. Un trueque de voluntades, vamos. Esto, obviamente, levantó ampayas porque parece que estaban tratando de comprar votos con promesas religiosas, algo que, claro, está totalmente prohibido por ley.
El TSE no tardó en reaccionar. Impusieron una medida cautelar de esas bien fuertes, obligándolos a dejar de distribuir ese folleto y, aún más importante, a evitar cualquier discurso público que incite al voto basado en creencias religiosas. ¡Imagínense! Ya no podrán pregonar desde las iglesias ni los templos que “Dios quiere que voten por mí”. Se acabó el rodeo.
Pero la cosa no queda ahí. También alcanzaron a Reinaldo Salazar Salazar, Francisco Gamboa Soto, la Federación Alianza Evangélica Costarricenses, la Asociación Templo Bíblico Internacional y hasta el mismo Foro Mi País. Parece que el TSE quiere asegurar que nadie, absolutamente nadie, se aproveche de la fe de la gente para impulsar sus campañas políticas. ¡Bien hecho, dirán algunos!
Según el TSE, estos personajes y organizaciones tienen que ponerle el cascabel al gato a todos los pastores y líderes religiosos, advirtiéndoles que no utilicen los púlpitos ni las ceremonias litúrgicas para hacer proselitismo político. “No pueden andar predicando la necesidad de votar por tal o cual candidato,” dicen textualmente. ¡Una’e va a tener que esforzarce buscando otras maneras de convencer a la gente!
Todo esto surgió gracias a dos recursos de amparo electoral presentados por Marco Antonio Morales Albertazzi y Mauricio Ordóñez Chacón, quienes denunciaron que se estaba entregando material propagandístico a favor de Laura Fernández en un encuentro de pastores evangélicos. Parece que alguien dejó caer unas cuantas pistas… Y el TSE, atento como siempre, no dudó en investigar y tomar cartas en el asunto.
Ahora, recordemos que desobedecer estas resoluciones del TSE puede significar irse al traste legalmente hablando. El Código Penal está clarito: la desobediencia a las decisiones del TSE es un delito grave. Así que tanto Fernández como Alvarado, y sus aliados, van a tener que estar muy atentos a lo que dicen y hacen en campaña, ¡o se van a llevar una sorpresa desagradable!
Con todo esto, surge la pregunta: ¿Crees que esta medida del TSE es excesivamente restrictiva o es necesaria para proteger la integridad del proceso electoral, o quizás le dan demasiada importancia a la influencia religiosa en política? ¡Déjanos tus comentarios y contanos qué piensas tú!