¡Ay, Dios mío! Se sintió raspadito este lunes por la tarde. Un temblor de 4.5 grados en la escala de Richter hizo temblar a Tibás y puso a todos los del Valle Central con los nervios de punta. Por fortuna, hasta ahora no hay reportes de mayores daños, pero vaya que nos dio un susto considerable.
Según la Red Sismológica Nacional de la UCR, el temblor ocurrió aproximadamente a las 5:06 p.m., con el epicentro ubicado apenas a un kilometrito al este de San Juan de Tibás. La profundidad, dicen, era de unos seis kilómetros, lo cual significa que se sintió bastante cerca, mándale duro. Conozco a varios vecinos que me comentaron haber sentido cómo las paredes vibraban y los objetos se movían un poquito. ¡Qué nervios!
Este tipo de movimientos sísmicos son relativamente comunes en Costa Rica, ya saben, estamos en una zona de actividad tectónica, así que siempre hay que estar pendientes. Pero uno nunca se acostumbra, diay. A pesar de que la mayoría de los temblores son de baja magnitud, siempre existe la posibilidad de que ocurran eventos más fuertes. Ya recordaremos el lejano terremoto de 1963, una vareta que todavía da escalofríos a los más viejos.
Lo bueno es que las autoridades han sido rápidas en tranquilizarnos. Hasta el momento, no hay reporte oficial de daños materiales graves ni heridos. Las redes sociales se llenaron de mensajes de preocupación, muchos preguntándose qué había pasado y si sería seguido por réplicas. Algunos estaban publicando videos cortos mostrando cómo se movían los objetos en sus casas, con el tremolo de la cámara dando una sensación aún mayor de angustia, jeje.
Por supuesto, también hubo quienes aprovecharon para bromear un poco con la situación, publicando memes y haciendo referencia a la famosa frase “Ya le pegó”. Estos son tiempos de incertidumbre y necesitamos reírnos para no llorar, ¿verdad, mae? Además, con estos temblores, uno recuerda que somos pequeños ante la fuerza de la naturaleza, y eso te hace apreciar las cosas sencillas de la vida, como tener un techo sobre la cabeza y un café caliente.
En cuanto a las réplicas, los vulcanólogos han indicado que es posible que se registren algunos temblores menores durante las próximas horas. Lo importante es mantener la calma y seguir las recomendaciones de las autoridades. Tener a mano una mochila de emergencia con agua, alimentos no perecederos, linterna y radio puede ser muy útil en caso de que se presente algún nuevo evento sísmico.
Muchos recuerdan que hace unos años tuvimos varias series de temblores similares, especialmente en la zona norte del país. Fue una época difícil para muchas familias que vieron sus viviendas dañadas o incluso destruidas. Por eso, es fundamental que estemos preparados y que conozcamos los protocolos de seguridad en caso de un terremoto. ¡Mejor prevenir que lamentar, dice el dicho!
Y hablando de preparativos... Con toda esta onda, ¿ustedes creen que el gobierno debería invertir más en educación y campañas de concientización sobre riesgos sísmicos, o es mejor enfocarse en fortalecer la infraestructura existente? Compartan sus opiniones en el foro, quiero saber qué piensan ustedes al respecto, ¡y cuéntenme cómo vivieron este temblor!
Según la Red Sismológica Nacional de la UCR, el temblor ocurrió aproximadamente a las 5:06 p.m., con el epicentro ubicado apenas a un kilometrito al este de San Juan de Tibás. La profundidad, dicen, era de unos seis kilómetros, lo cual significa que se sintió bastante cerca, mándale duro. Conozco a varios vecinos que me comentaron haber sentido cómo las paredes vibraban y los objetos se movían un poquito. ¡Qué nervios!
Este tipo de movimientos sísmicos son relativamente comunes en Costa Rica, ya saben, estamos en una zona de actividad tectónica, así que siempre hay que estar pendientes. Pero uno nunca se acostumbra, diay. A pesar de que la mayoría de los temblores son de baja magnitud, siempre existe la posibilidad de que ocurran eventos más fuertes. Ya recordaremos el lejano terremoto de 1963, una vareta que todavía da escalofríos a los más viejos.
Lo bueno es que las autoridades han sido rápidas en tranquilizarnos. Hasta el momento, no hay reporte oficial de daños materiales graves ni heridos. Las redes sociales se llenaron de mensajes de preocupación, muchos preguntándose qué había pasado y si sería seguido por réplicas. Algunos estaban publicando videos cortos mostrando cómo se movían los objetos en sus casas, con el tremolo de la cámara dando una sensación aún mayor de angustia, jeje.
Por supuesto, también hubo quienes aprovecharon para bromear un poco con la situación, publicando memes y haciendo referencia a la famosa frase “Ya le pegó”. Estos son tiempos de incertidumbre y necesitamos reírnos para no llorar, ¿verdad, mae? Además, con estos temblores, uno recuerda que somos pequeños ante la fuerza de la naturaleza, y eso te hace apreciar las cosas sencillas de la vida, como tener un techo sobre la cabeza y un café caliente.
En cuanto a las réplicas, los vulcanólogos han indicado que es posible que se registren algunos temblores menores durante las próximas horas. Lo importante es mantener la calma y seguir las recomendaciones de las autoridades. Tener a mano una mochila de emergencia con agua, alimentos no perecederos, linterna y radio puede ser muy útil en caso de que se presente algún nuevo evento sísmico.
Muchos recuerdan que hace unos años tuvimos varias series de temblores similares, especialmente en la zona norte del país. Fue una época difícil para muchas familias que vieron sus viviendas dañadas o incluso destruidas. Por eso, es fundamental que estemos preparados y que conozcamos los protocolos de seguridad en caso de un terremoto. ¡Mejor prevenir que lamentar, dice el dicho!
Y hablando de preparativos... Con toda esta onda, ¿ustedes creen que el gobierno debería invertir más en educación y campañas de concientización sobre riesgos sísmicos, o es mejor enfocarse en fortalecer la infraestructura existente? Compartan sus opiniones en el foro, quiero saber qué piensan ustedes al respecto, ¡y cuéntenme cómo vivieron este temblor!