¡Ay, Dios mío, qué vaina! Ya estamos metidos en campaña y todos los candidatos sacando propuestas más locachas que gallina ciega. Esta vez, el maestro Fernando Zamora, del NUEVA GENERACIÓN, anda prometiendo un aeropuerto internacional nuevo en el Pacífico Central. Dicen que quiere echarle contrapeso al Juan Santamaría, que ya está hecho puré con tanta gente volando.
La idea, según él, es que este nuevo aeropuerto no solamente alivie la presión del SJO, sino que también se convierta en un hub súper importante entre Norte y Sur de América. Imagínate, zamoritas, convertirnos en el centro neurálgico del cielo… suena bonito en teoría, pero hay que ver cómo se traduce eso en realidad. El mae compara nuestra situación con la de Panamá y El Salvador, diciendo que perdimos terreno como equipo de fútbol con menos talento. ¿Será que tiene razón?
Zamora recalca que Costa Rica tuvo sus épocas doradas en esto de los aeropuertos, pero que nos dormimos en los laureles y ahora andamos rezagados. Dice que necesitamos infraestructura moderna para poder competir. Y ni hablar de la Ruta 27, que tiene que estar lista pa’ que funcione bien el aeropuerto, porque si no, ¡qué torta! Te quedas atorado en el carretero antes de siquiera despegar.
El asunto no es solo traer turistas y mercancías, según el candidato. Asegura que el aeropuerto va a mover la aguja en el Valle Central, impulsará el turismo, atraerá inversiones y hasta creará empleos. Y lo más importante, promete llevar progreso a zonas que siempre han estado olvidadas, digamos... que le dará una manito a la economía rural. Suena como propaganda, pero vamos a darle el beneficio de la duda por ahora.
Ahora, claro, vienen las preguntas difíciles. ¿Cuánto costará esta vaina? ¿Quién va a pagar? ¿Dónde exactamente van a poner el aeropuerto para no afectar a nadie? Porque ya saben cómo son estas cosas, siempre terminan afectando a alguien. Además, ¿cómo van a hacer para que el aeropuerto sea sostenible y no termine siendo un foco de contaminación? Estos son temas que el señor Zamora debería aclarar antes de seguir dando vueltas con la idea.
Algunos expertos dicen que la idea tiene potencial, pero que también tiene muchos riesgos. Un aeropuerto de esa magnitud requiere una planificación cuidadosa y una inversión enorme. Y hablando de inversión, algunos cuestionan si realmente es necesario construir otro aeropuerto tan pronto, considerando que el Juan Santamaría aún puede expandirse un poco más. Otros aseguran que es indispensable para el futuro del país, argumentando que la demanda turística sigue creciendo a pasos agigantados. Cada quien dice diferente, diay.
Lo cierto es que la propuesta de Zamora ha encendido el debate en el país. Algunos lo ven como una oportunidad única para modernizar nuestro sistema aeroportuario y potenciar la economía, mientras que otros lo consideran una fantasía cara y poco realista. Hay quienes recuerdan proyectos similares que quedaron en el papel, como el aeropuerto en Paso Ancho, que nunca llegó a buen término. Esperemos que esta vez sí puedan aterrizar la idea, literalmente.
Bueno, pues ahí les dejo el panorama. Un nuevo aeropuerto en el Pacífico, suena ambicioso y prometedor, pero también tiene sus complicaciones. ¿Ustedes creen que Costa Rica necesita realmente otro aeropuerto internacional, o sería mejor invertir esos recursos en mejorar la infraestructura existente y enfocarnos en otras áreas? Déjenme saber su opinión en los comentarios, ¡quisiera saber qué piensan mis compas!
La idea, según él, es que este nuevo aeropuerto no solamente alivie la presión del SJO, sino que también se convierta en un hub súper importante entre Norte y Sur de América. Imagínate, zamoritas, convertirnos en el centro neurálgico del cielo… suena bonito en teoría, pero hay que ver cómo se traduce eso en realidad. El mae compara nuestra situación con la de Panamá y El Salvador, diciendo que perdimos terreno como equipo de fútbol con menos talento. ¿Será que tiene razón?
Zamora recalca que Costa Rica tuvo sus épocas doradas en esto de los aeropuertos, pero que nos dormimos en los laureles y ahora andamos rezagados. Dice que necesitamos infraestructura moderna para poder competir. Y ni hablar de la Ruta 27, que tiene que estar lista pa’ que funcione bien el aeropuerto, porque si no, ¡qué torta! Te quedas atorado en el carretero antes de siquiera despegar.
El asunto no es solo traer turistas y mercancías, según el candidato. Asegura que el aeropuerto va a mover la aguja en el Valle Central, impulsará el turismo, atraerá inversiones y hasta creará empleos. Y lo más importante, promete llevar progreso a zonas que siempre han estado olvidadas, digamos... que le dará una manito a la economía rural. Suena como propaganda, pero vamos a darle el beneficio de la duda por ahora.
Ahora, claro, vienen las preguntas difíciles. ¿Cuánto costará esta vaina? ¿Quién va a pagar? ¿Dónde exactamente van a poner el aeropuerto para no afectar a nadie? Porque ya saben cómo son estas cosas, siempre terminan afectando a alguien. Además, ¿cómo van a hacer para que el aeropuerto sea sostenible y no termine siendo un foco de contaminación? Estos son temas que el señor Zamora debería aclarar antes de seguir dando vueltas con la idea.
Algunos expertos dicen que la idea tiene potencial, pero que también tiene muchos riesgos. Un aeropuerto de esa magnitud requiere una planificación cuidadosa y una inversión enorme. Y hablando de inversión, algunos cuestionan si realmente es necesario construir otro aeropuerto tan pronto, considerando que el Juan Santamaría aún puede expandirse un poco más. Otros aseguran que es indispensable para el futuro del país, argumentando que la demanda turística sigue creciendo a pasos agigantados. Cada quien dice diferente, diay.
Lo cierto es que la propuesta de Zamora ha encendido el debate en el país. Algunos lo ven como una oportunidad única para modernizar nuestro sistema aeroportuario y potenciar la economía, mientras que otros lo consideran una fantasía cara y poco realista. Hay quienes recuerdan proyectos similares que quedaron en el papel, como el aeropuerto en Paso Ancho, que nunca llegó a buen término. Esperemos que esta vez sí puedan aterrizar la idea, literalmente.
Bueno, pues ahí les dejo el panorama. Un nuevo aeropuerto en el Pacífico, suena ambicioso y prometedor, pero también tiene sus complicaciones. ¿Ustedes creen que Costa Rica necesita realmente otro aeropuerto internacional, o sería mejor invertir esos recursos en mejorar la infraestructura existente y enfocarnos en otras áreas? Déjenme saber su opinión en los comentarios, ¡quisiera saber qué piensan mis compas!