¡Ay, Dios mío! Aquí vamos de nuevo con la licenciada Fernández y sus ideas revolucionarias... o mejor dicho, sus reciclagüitas de ideas del Presidente Chaves. Resulta que, en caso de ganar la Presidencia, anda pensando en vender el Banco de Costa Rica (BCR) y el BICSA, porque aparentemente eso es la solución a todos nuestros males económicos. ¡Qué brete!
Si nos ponemos a pensar, esto no es novedad. Ya lo había propuesto antes, como parte de su “Plan de la Continuidad”, que suena más a “copia y pega” del programa del gobierno actual. Con siluetas del Presidente Chaves, Pilar Cisneros y ella caminando juntas en la portada, dando a entender que seguirá exactamente el mismo camino. Suena lindo en teoría, pero a muchos nos huele a gallina hervida, sinceramente.
Pero eso no es todo, porque ahora la cosa se puso más turbia. Fernández también soltó que si “la cosa se pone muy fea” – y vaya que ya estamos viendo bastante fealdad por ahí – estaría dispuesta a pedir al Congreso el levantamiento de algunas garantías constitucionales. ¡Imagínate! Que te puedan meter preso por andar respirando mal, quien sabe. Dicen que sería solo “en casos estrictamente necesarios” y con inteligencia policial detectando los barrios más problemáticos, pero bueno, el historial da qué pensar, ¿verdad?
Vamos a ponerlo claro: suspender garantías individuales es una cosa gravísima. Significaría que podríamos perder derechos básicos que tenemos garantizados, como la libertad de expresión, el derecho a un juicio justo y hasta la privacidad. Me pregunto si es consciente de lo que implica abrir la puerta a semejante abuso de poder. ¡Qué sal!
Y hablando de poder, vamos a analizar un poquito las otras propuestas que trae consigo el plan. Tiene cosas interesantes, como crear un centro de control policial con inteligencia artificial (el famoso C7), y fortalecer las ferias del agricultor para que los campesinos vendan sus productos directamente. Eso sí podría ayudar a algunos maes del campo.
También propone apoyar al sector piñero, que siempre tiene sus propios problemas con los químicos y la competencia internacional. Pero me preocupa mucho la idea de seguir sin implementar nuevos impuestos, porque la economía necesita oxígeno fresco y alguien tiene que pagar la cuenta. Mantener la ruta fiscal actual, sin tocarle, parece una receta para seguir endeudándonos y ahogando al país. ¡Qué torta!
Sin embargo, hay que darle crédito donde corresponde. Propone modernizar hospitales y fortalecer la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS), y eso es vital para la salud de todos los costarricenses. También habla de invertir en educación, deporte y cultura en zonas de riesgo, lo cual es una excelente manera de alejar a los jóvenes de la delincuencia y darles mejores oportunidades. Esas son cosas que realmente necesitamos.
En fin, muchas varas por recorrer y decisiones importantes que tomar. Parece que la elección presidencial se va a poner interesante, con propuestas tan polémicas como estas. Ahora me pregunto, ¿ustedes creen que es viable y responsable suspender garantías individuales incluso en situaciones de crisis, o que eso abre la puerta a abusos y atropellos contra la ciudadanía?
Si nos ponemos a pensar, esto no es novedad. Ya lo había propuesto antes, como parte de su “Plan de la Continuidad”, que suena más a “copia y pega” del programa del gobierno actual. Con siluetas del Presidente Chaves, Pilar Cisneros y ella caminando juntas en la portada, dando a entender que seguirá exactamente el mismo camino. Suena lindo en teoría, pero a muchos nos huele a gallina hervida, sinceramente.
Pero eso no es todo, porque ahora la cosa se puso más turbia. Fernández también soltó que si “la cosa se pone muy fea” – y vaya que ya estamos viendo bastante fealdad por ahí – estaría dispuesta a pedir al Congreso el levantamiento de algunas garantías constitucionales. ¡Imagínate! Que te puedan meter preso por andar respirando mal, quien sabe. Dicen que sería solo “en casos estrictamente necesarios” y con inteligencia policial detectando los barrios más problemáticos, pero bueno, el historial da qué pensar, ¿verdad?
Vamos a ponerlo claro: suspender garantías individuales es una cosa gravísima. Significaría que podríamos perder derechos básicos que tenemos garantizados, como la libertad de expresión, el derecho a un juicio justo y hasta la privacidad. Me pregunto si es consciente de lo que implica abrir la puerta a semejante abuso de poder. ¡Qué sal!
Y hablando de poder, vamos a analizar un poquito las otras propuestas que trae consigo el plan. Tiene cosas interesantes, como crear un centro de control policial con inteligencia artificial (el famoso C7), y fortalecer las ferias del agricultor para que los campesinos vendan sus productos directamente. Eso sí podría ayudar a algunos maes del campo.
También propone apoyar al sector piñero, que siempre tiene sus propios problemas con los químicos y la competencia internacional. Pero me preocupa mucho la idea de seguir sin implementar nuevos impuestos, porque la economía necesita oxígeno fresco y alguien tiene que pagar la cuenta. Mantener la ruta fiscal actual, sin tocarle, parece una receta para seguir endeudándonos y ahogando al país. ¡Qué torta!
Sin embargo, hay que darle crédito donde corresponde. Propone modernizar hospitales y fortalecer la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS), y eso es vital para la salud de todos los costarricenses. También habla de invertir en educación, deporte y cultura en zonas de riesgo, lo cual es una excelente manera de alejar a los jóvenes de la delincuencia y darles mejores oportunidades. Esas son cosas que realmente necesitamos.
En fin, muchas varas por recorrer y decisiones importantes que tomar. Parece que la elección presidencial se va a poner interesante, con propuestas tan polémicas como estas. Ahora me pregunto, ¿ustedes creen que es viable y responsable suspender garantías individuales incluso en situaciones de crisis, o que eso abre la puerta a abusos y atropellos contra la ciudadanía?