¡Ay, Dios mío! Esto sí que cayó turbio, purrianos. Resulta que la alcaldesa de Puriscal, Iris Arroyo Herrera, anda metida en un brete feísimo con la Fiscalía. Esta señora, que ahora quiere ir dipu, tuvo sus oficinas y hasta su casa allanadas este martes por el OIJ y la Fiscalía Adjunta. ¡Se armó la chincha!
Para refrescarle la memoria a los más jóvenes, Arroyo Herrera ya había sido ratificada como candidata a diputada por el PLN en septiembre pasado, ocupando el sexto lugar en la lista. Pero ahora, parece que su sueño de llegar a la Asamblea Legislativa está más que complicado, porque le caen acusaciones de malversación de fondos, peculado de uso, tráfico de influencias e incumplimiento de deberes. ¡Qué sal!
Según la Fiscalía, la cosa pinta fea. Habrían detectado unas movidas raras en cómo se estaban dando los contratos y las licitaciones a proveedores externos de la municipalidad. Además, investigan cómo se usaba la plata para arreglar los caminos y qué onda con la maquinaria municipal. Parece que hubo unos jugosos contratos que no siguieron el debido proceso, ¿eh?
Las pesquisas, que están siendo manejadas con lupa por el OIJ, se llevaron a cabo en varios lugares: en la propia Municipalidad de Puriscal, en el estadio, en la escuela municipal, en la casa de la alcaldesa, en un taller de carros en Paraíso de Cartago y hasta en una asociación de ayuda social en Puriscal. ¡Parece novela venezolana!
Lo que se busca con estos allanamientos es juntar pruebas sólidas para demostrar si la alcaldesa realmente se aprovechó de su cargo para sacar provecho personal. Según el expediente número 25-000094-1218-PE, la Fiscalía no va a andar con rodeos y quiere llevarla entre las manos si encuentran evidencias de delito. Esperemos que toda esta movida sea transparente y se llegue al fondo del asunto.
Este caso pone en tela de juicio la ética pública y la confianza que los ciudadanos tenemos en nuestros representantes. Recordaremos este caso como otro ejemplo de cómo algunos funcionarios públicos olvidan que la plata es del pueblo y terminan usándola para llenarse los bolsillos. Que sirva de escarmiento, diay.
Y no nos olvidemos del PLN, que ahora tiene que lidiar con este escándalo justo en medio de la campaña electoral. El partido tendrá que ver cómo manejar esta situación para no salir perjudicado. A veces, me pregunto si alguien revisa bien los antecedentes de los candidatos antes de aprobarlos. Creo que necesitamos urgentemente leyes más estrictas para controlar el uso de los recursos públicos. Ya basta de corrupción, compas.
Ahora bien, teniendo en cuenta todas estas circunstancias –el allanamiento, las acusaciones, la candidatura—¿creen que la alcaldesa Iris Arroyo Herrera debería renunciar a su postulación a diputada mientras se lleva a cabo la investigación? ¿Consideran que el PLN debería expulsarla del partido? ¡Déjennos sus opiniones en el foro, queremos saber qué piensan ustedes sobre esta controversia!
Para refrescarle la memoria a los más jóvenes, Arroyo Herrera ya había sido ratificada como candidata a diputada por el PLN en septiembre pasado, ocupando el sexto lugar en la lista. Pero ahora, parece que su sueño de llegar a la Asamblea Legislativa está más que complicado, porque le caen acusaciones de malversación de fondos, peculado de uso, tráfico de influencias e incumplimiento de deberes. ¡Qué sal!
Según la Fiscalía, la cosa pinta fea. Habrían detectado unas movidas raras en cómo se estaban dando los contratos y las licitaciones a proveedores externos de la municipalidad. Además, investigan cómo se usaba la plata para arreglar los caminos y qué onda con la maquinaria municipal. Parece que hubo unos jugosos contratos que no siguieron el debido proceso, ¿eh?
Las pesquisas, que están siendo manejadas con lupa por el OIJ, se llevaron a cabo en varios lugares: en la propia Municipalidad de Puriscal, en el estadio, en la escuela municipal, en la casa de la alcaldesa, en un taller de carros en Paraíso de Cartago y hasta en una asociación de ayuda social en Puriscal. ¡Parece novela venezolana!
Lo que se busca con estos allanamientos es juntar pruebas sólidas para demostrar si la alcaldesa realmente se aprovechó de su cargo para sacar provecho personal. Según el expediente número 25-000094-1218-PE, la Fiscalía no va a andar con rodeos y quiere llevarla entre las manos si encuentran evidencias de delito. Esperemos que toda esta movida sea transparente y se llegue al fondo del asunto.
Este caso pone en tela de juicio la ética pública y la confianza que los ciudadanos tenemos en nuestros representantes. Recordaremos este caso como otro ejemplo de cómo algunos funcionarios públicos olvidan que la plata es del pueblo y terminan usándola para llenarse los bolsillos. Que sirva de escarmiento, diay.
Y no nos olvidemos del PLN, que ahora tiene que lidiar con este escándalo justo en medio de la campaña electoral. El partido tendrá que ver cómo manejar esta situación para no salir perjudicado. A veces, me pregunto si alguien revisa bien los antecedentes de los candidatos antes de aprobarlos. Creo que necesitamos urgentemente leyes más estrictas para controlar el uso de los recursos públicos. Ya basta de corrupción, compas.
Ahora bien, teniendo en cuenta todas estas circunstancias –el allanamiento, las acusaciones, la candidatura—¿creen que la alcaldesa Iris Arroyo Herrera debería renunciar a su postulación a diputada mientras se lleva a cabo la investigación? ¿Consideran que el PLN debería expulsarla del partido? ¡Déjennos sus opiniones en el foro, queremos saber qué piensan ustedes sobre esta controversia!