¡Aguántense, vecinos! El MOPT ya puso fecha para tumbar el puente peatonal de Hatillo 6, pa' darle paso al tan esperado túnel que va a conectar los Hatillos 2 y 3 con los 5 y 6. Este martes 13 de enero dicen que empiezan con la demolición, así que prepárense para algunos cambios en el tráfico por la Circunvalación. Vamos a ver qué onda con esto, porque la cosa pinta grande.
La idea es bastante simple: construir un túnel bajo la ruta 39 para que la gente pueda ir de un lado a otro sin tener que lidiar con los semáforos. Parece buena onda, pero hay que recordar que esto lleva tiempo y plata, y siempre surgen imprevistos. Según el MOPT, esta obra es parte de un plan más amplio para mejorar el flujo vehicular en la Circunvalación, imitando lo que hicieron en otros puntos como Hatillos 7 y 8. Ahí pusieron un paso elevado y dicen que ha ayudado a quitarle unos buenos minutos a la espera en los semáforos.
Ahora, entrando en tecnicismos, la cosa va así: ya casi terminan de construir los muros de tierra armada y los paneles. También le han metido duro a instalar tuberías pluviales gigantescas –más de dos metros de diámetro– para que no nos vaya el agua a jalar cuando llueva a mares. Dicen que llevan un 46% de avance, así que todavía queda un buen trecho por recorrer antes de poder andar paseando por el túnelito nuevo.
El proyecto entero tiene un precio considerable: ¡casi cinco mil millones de colones! Eso es una pela importante, y muchos se preguntan si realmente vale la pena invertir tanto dinero en un túnel que, aunque conecte comunidades, también puede convertirse en un nuevo problema si no se cuida bien. Recordemos que estos proyectos suelen quedar abandonados a medio término, con mantenimiento deficiente y eso luego nos sale caro a todos.
Lo bueno es que, según el MOPT, una vez listo el túnel, el tráfico por la Circunvalación debería fluir mucho mejor, sin esos paros molestos en los semáforos. Se estima que unas 65,000 personas transitan por ahí diariamente, así que cualquier mejora se siente. Y además, la idea es hacer un espacio seguro y agradable para los peatones, con aceras nuevas, pasos peatonales bien iluminados y todo el rollo. Esto sí suena chiva, si cumplen.
Pero aquí viene la vareta: la construcción de un túnel implica excavación, movimiento de tierras y, posiblemente, algún impacto ambiental. ¿Han considerado todas las medidas necesarias para minimizar ese impacto? ¿Cómo van a garantizar que el túnel esté bien ventilado y sea seguro para los usuarios a largo plazo? Estos son temas que debemos estar vigilando de cerca, porque no queremos que esto termine siendo otro “qué torta” para nuestros bolsillos y nuestro medio ambiente.
Además, no olvidemos que este túnel es el último de una serie de intervenciones en la Circunvalación. Ya hicieron cosas similares en Hatillos 3, 4, 7 y 8. ¿Será que estamos poniendo demasiada confianza en estas obras faraónicas? A veces parece que prefieren construir túneles y puentes en lugar de invertir en transporte público eficiente y accesible para todos, ¿no creen?
En fin, la demolición del puente de Hatillo 6 marca un hito en la transformación de la Circunvalación. Esperemos que el túnel cumpla con las expectativas y realmente mejore la calidad de vida de los vecinos, sin dejar atrás las preocupaciones ambientales y financieras. Ahora me pregunto, ¿creen ustedes que esta inversión fue necesaria o podrían haber explorado otras opciones más económicas y sostenibles para mejorar el tráfico en la zona?
La idea es bastante simple: construir un túnel bajo la ruta 39 para que la gente pueda ir de un lado a otro sin tener que lidiar con los semáforos. Parece buena onda, pero hay que recordar que esto lleva tiempo y plata, y siempre surgen imprevistos. Según el MOPT, esta obra es parte de un plan más amplio para mejorar el flujo vehicular en la Circunvalación, imitando lo que hicieron en otros puntos como Hatillos 7 y 8. Ahí pusieron un paso elevado y dicen que ha ayudado a quitarle unos buenos minutos a la espera en los semáforos.
Ahora, entrando en tecnicismos, la cosa va así: ya casi terminan de construir los muros de tierra armada y los paneles. También le han metido duro a instalar tuberías pluviales gigantescas –más de dos metros de diámetro– para que no nos vaya el agua a jalar cuando llueva a mares. Dicen que llevan un 46% de avance, así que todavía queda un buen trecho por recorrer antes de poder andar paseando por el túnelito nuevo.
El proyecto entero tiene un precio considerable: ¡casi cinco mil millones de colones! Eso es una pela importante, y muchos se preguntan si realmente vale la pena invertir tanto dinero en un túnel que, aunque conecte comunidades, también puede convertirse en un nuevo problema si no se cuida bien. Recordemos que estos proyectos suelen quedar abandonados a medio término, con mantenimiento deficiente y eso luego nos sale caro a todos.
Lo bueno es que, según el MOPT, una vez listo el túnel, el tráfico por la Circunvalación debería fluir mucho mejor, sin esos paros molestos en los semáforos. Se estima que unas 65,000 personas transitan por ahí diariamente, así que cualquier mejora se siente. Y además, la idea es hacer un espacio seguro y agradable para los peatones, con aceras nuevas, pasos peatonales bien iluminados y todo el rollo. Esto sí suena chiva, si cumplen.
Pero aquí viene la vareta: la construcción de un túnel implica excavación, movimiento de tierras y, posiblemente, algún impacto ambiental. ¿Han considerado todas las medidas necesarias para minimizar ese impacto? ¿Cómo van a garantizar que el túnel esté bien ventilado y sea seguro para los usuarios a largo plazo? Estos son temas que debemos estar vigilando de cerca, porque no queremos que esto termine siendo otro “qué torta” para nuestros bolsillos y nuestro medio ambiente.
Además, no olvidemos que este túnel es el último de una serie de intervenciones en la Circunvalación. Ya hicieron cosas similares en Hatillos 3, 4, 7 y 8. ¿Será que estamos poniendo demasiada confianza en estas obras faraónicas? A veces parece que prefieren construir túneles y puentes en lugar de invertir en transporte público eficiente y accesible para todos, ¿no creen?
En fin, la demolición del puente de Hatillo 6 marca un hito en la transformación de la Circunvalación. Esperemos que el túnel cumpla con las expectativas y realmente mejore la calidad de vida de los vecinos, sin dejar atrás las preocupaciones ambientales y financieras. Ahora me pregunto, ¿creen ustedes que esta inversión fue necesaria o podrían haber explorado otras opciones más económicas y sostenibles para mejorar el tráfico en la zona?