¡Tremenda vaina, raza! La cosa está tomando fuerza. Ya van como 450 firmas de apoyo al acuerdo pa' combatir la desinformación y el discurso de odio, justo antes de que nos tiremos de cabeza a las elecciones del 2026. Parece que la gente sí quiere jugar limpio este año, aunque todavía hay quien intenta echar leña al fuego.
Para ponerlos al tanto, este acuerdo es un intento serio de limpiar un poco el ambiente político. Ya saben cómo se pone, con puras mentiras y acusaciones volando por todos lados, especialmente cuando se acerca la fecha de votar. Las organizaciones civiles, académicos, periodistas y hasta algunos políticos decentes se dieron cuenta de que había que hacer algo antes de que nos anduvieran mamando puros 'fake news'.
Lo bueno es que ya casi la mitad de los aspirantes a la presidencia, incluyendo nombres como Claudia Dobles, José Aguilar, Ana Virginia Calzada y otros más, le han puesto la firma. Eso demuestra que al menos ellos se quieren tomar en serio el compromiso de mantener un debate público sano y honesto. Al final, nosotros como ciudadanos merecemos saber qué está pasando realmente, sin que nadie nos quiera engañar con chismes inventados o campañas sucias.
Y ojo, porque esto no es solo cuestión de políticos. Medios de comunicación, organizaciones sociales y hasta ciudadanos comunes se han sumado a la causa. Esto demuestra que la preocupación por la veracidad de la información va más allá de las paredes de los partidos políticos. Todos estamos hartos de recibir notificaciones falsas y rumores que solo buscan confundirnos y dividirnos.
Ahora bien, ¿qué significa exactamente firmar este acuerdo? Pues básicamente te estás comprometiendo a verificar lo que publicas, corregir cualquier error que encuentres, y rechazar rotundamente cualquier tipo de desinformación o discurso de odio. También implica no caer en la tentación de usar inteligencia artificial para crear contenido falso o manipular a la opinión pública. ¡Eso sí sería irse al traste!
Este acuerdo no es una varita mágica, claro está. No va a eliminar toda la basura que circula por internet de la noche a la mañana. Pero sí establece un marco de referencia, un conjunto de normas básicas que esperamos que todos los actores políticos y mediáticos respeten. Además, habrá un equipo de ciudadanos vigilantes que estarán monitoreando el cumplimiento de estos acuerdos y reportando cualquier irregularidad.
Ya salió un primer reporte donde dan cuenta de la participación de estas candidaturas y se espera otro informe en enero de 2026, donde seguramente haya aún más caras conocidas sumándose a la movida. Se invita a todos a participar, ya sea firmando el acuerdo o simplemente difundiendo la información. ¡Cada grano de arena cuenta para construir una sociedad más informada y consciente!
Con tantas noticias falsas rondando, es fácil dejarse llevar por la confusión y el miedo. Pero si todos ponemos de nuestra parte, podemos lograr un proceso electoral más transparente y democrático. Entonces les pregunto, ¿creen que este acuerdo será suficiente para frenar la ola de desinformación en Costa Rica o necesitamos medidas más contundentes?
Para ponerlos al tanto, este acuerdo es un intento serio de limpiar un poco el ambiente político. Ya saben cómo se pone, con puras mentiras y acusaciones volando por todos lados, especialmente cuando se acerca la fecha de votar. Las organizaciones civiles, académicos, periodistas y hasta algunos políticos decentes se dieron cuenta de que había que hacer algo antes de que nos anduvieran mamando puros 'fake news'.
Lo bueno es que ya casi la mitad de los aspirantes a la presidencia, incluyendo nombres como Claudia Dobles, José Aguilar, Ana Virginia Calzada y otros más, le han puesto la firma. Eso demuestra que al menos ellos se quieren tomar en serio el compromiso de mantener un debate público sano y honesto. Al final, nosotros como ciudadanos merecemos saber qué está pasando realmente, sin que nadie nos quiera engañar con chismes inventados o campañas sucias.
Y ojo, porque esto no es solo cuestión de políticos. Medios de comunicación, organizaciones sociales y hasta ciudadanos comunes se han sumado a la causa. Esto demuestra que la preocupación por la veracidad de la información va más allá de las paredes de los partidos políticos. Todos estamos hartos de recibir notificaciones falsas y rumores que solo buscan confundirnos y dividirnos.
Ahora bien, ¿qué significa exactamente firmar este acuerdo? Pues básicamente te estás comprometiendo a verificar lo que publicas, corregir cualquier error que encuentres, y rechazar rotundamente cualquier tipo de desinformación o discurso de odio. También implica no caer en la tentación de usar inteligencia artificial para crear contenido falso o manipular a la opinión pública. ¡Eso sí sería irse al traste!
Este acuerdo no es una varita mágica, claro está. No va a eliminar toda la basura que circula por internet de la noche a la mañana. Pero sí establece un marco de referencia, un conjunto de normas básicas que esperamos que todos los actores políticos y mediáticos respeten. Además, habrá un equipo de ciudadanos vigilantes que estarán monitoreando el cumplimiento de estos acuerdos y reportando cualquier irregularidad.
Ya salió un primer reporte donde dan cuenta de la participación de estas candidaturas y se espera otro informe en enero de 2026, donde seguramente haya aún más caras conocidas sumándose a la movida. Se invita a todos a participar, ya sea firmando el acuerdo o simplemente difundiendo la información. ¡Cada grano de arena cuenta para construir una sociedad más informada y consciente!
Con tantas noticias falsas rondando, es fácil dejarse llevar por la confusión y el miedo. Pero si todos ponemos de nuestra parte, podemos lograr un proceso electoral más transparente y democrático. Entonces les pregunto, ¿creen que este acuerdo será suficiente para frenar la ola de desinformación en Costa Rica o necesitamos medidas más contundentes?