¡Ay, Dios mío! Aquí seguimos con el circo electoral, mi gente. José Aguilar, el candidato de Avanza, soltó la bomba en Radio Integración este lunes: dice que el Gobierno, y vaya que lo puso directo a Rodrigo Chaves, anda apretando a la gente que quiere echarle una mano en la campaña. ¿Una torta lo que está pasando, vamos?
Según Aguilar, hay personas –voluntarios, donantes, hasta los que querían comprar bonos de campaña– recibiendo llamadas amenazantes. Le dicen que si siguen apoyándolo, podrían tener problemas, ya saben, cierres de negocio, líos personales… la cosa pinta fea, mae. Directamente le atribuyó la responsabilidad al Poder Ejecutivo, aunque claro, ni una fecha, ni un número de teléfono, ni una prueba concreta dio. ¿Será verdad o busca levantar vuelo con esta polémica?
El asunto es que esto llega en medio de un ambiente ya de por sí tenso. La polarización está a tope, la gente está desconfiada de todos los políticos, y ahora sale con esto Aguilar. Me da que más que ayudarlo, podría estar echándole leña al fuego. Pero bueno, en política, nunca se sabe, ¿verdad?
Y no solo eso, Aguilar aprovechó para meterse con Pueblo Soberano y la exministra Laura Fernández. Criticó duramente la postulación de José Miguel Villalobos como primer candidato a diputado por Alajuela, recordándoles a todos su pasado como abogado defensor en casos de toques de narcos. Dijo que tenemos que preguntarnos bien qué clase de personas estamos eligiendo para tomar decisiones en la Asamblea. ¡Qué nivel de debate estamos teniendo!
El TSE, como siempre, observando la cosa a distancia, sin meterse en el barro. El Ministerio Público tampoco ha movido un dedo. Hasta el momento, son puras declaraciones políticas y un montón de especulaciones corriendo en redes sociales. La verdad es que necesitamos pruebas, datos concretos, algo más sólido que promesas y acusaciones cruzadas.
Algunos analistas políticos creen que Aguilar está tratando de capitalizar el hartazgo popular hacia el gobierno de Chaves. Apuesta a que muchos votantes, cansados de la incertidumbre económica y la crisis social, estén dispuestos a darle una oportunidad a un nuevo rostro. Otros, en cambio, ven esto como una estrategia desesperada para ganar visibilidad en medio de una competencia muy reñida.
Dobles, por cierto, mandó un saludo a Ramos invitándolo a sumarse a su posible gobierno, buscando ampliar su base de apoyo. Laura Fernández tuvo que lidiar con una medida cautelar del TSE, demostrando que nadie anda jugando a las escondidas con las leyes electorales. Parece que cada día aparece algo nuevo en esta campaña, ¡qué brete!
En fin, la cosa está servida, mi gente. Las acusaciones vuelan, los nervios están a flor de piel, y todavía faltan varios meses para las elecciones. Con tanto escándalo, tanta controversia, me pregunto: ¿Estamos realmente enfocados en los temas que importan a la población costarricense, o nos hemos perdido en un mar de acusaciones y estrategias políticas? ¿Ustedes creen que estas denuncias de Aguilar tienen fundamento, o es solo un intento de distracción?
Según Aguilar, hay personas –voluntarios, donantes, hasta los que querían comprar bonos de campaña– recibiendo llamadas amenazantes. Le dicen que si siguen apoyándolo, podrían tener problemas, ya saben, cierres de negocio, líos personales… la cosa pinta fea, mae. Directamente le atribuyó la responsabilidad al Poder Ejecutivo, aunque claro, ni una fecha, ni un número de teléfono, ni una prueba concreta dio. ¿Será verdad o busca levantar vuelo con esta polémica?
El asunto es que esto llega en medio de un ambiente ya de por sí tenso. La polarización está a tope, la gente está desconfiada de todos los políticos, y ahora sale con esto Aguilar. Me da que más que ayudarlo, podría estar echándole leña al fuego. Pero bueno, en política, nunca se sabe, ¿verdad?
Y no solo eso, Aguilar aprovechó para meterse con Pueblo Soberano y la exministra Laura Fernández. Criticó duramente la postulación de José Miguel Villalobos como primer candidato a diputado por Alajuela, recordándoles a todos su pasado como abogado defensor en casos de toques de narcos. Dijo que tenemos que preguntarnos bien qué clase de personas estamos eligiendo para tomar decisiones en la Asamblea. ¡Qué nivel de debate estamos teniendo!
El TSE, como siempre, observando la cosa a distancia, sin meterse en el barro. El Ministerio Público tampoco ha movido un dedo. Hasta el momento, son puras declaraciones políticas y un montón de especulaciones corriendo en redes sociales. La verdad es que necesitamos pruebas, datos concretos, algo más sólido que promesas y acusaciones cruzadas.
Algunos analistas políticos creen que Aguilar está tratando de capitalizar el hartazgo popular hacia el gobierno de Chaves. Apuesta a que muchos votantes, cansados de la incertidumbre económica y la crisis social, estén dispuestos a darle una oportunidad a un nuevo rostro. Otros, en cambio, ven esto como una estrategia desesperada para ganar visibilidad en medio de una competencia muy reñida.
Dobles, por cierto, mandó un saludo a Ramos invitándolo a sumarse a su posible gobierno, buscando ampliar su base de apoyo. Laura Fernández tuvo que lidiar con una medida cautelar del TSE, demostrando que nadie anda jugando a las escondidas con las leyes electorales. Parece que cada día aparece algo nuevo en esta campaña, ¡qué brete!
En fin, la cosa está servida, mi gente. Las acusaciones vuelan, los nervios están a flor de piel, y todavía faltan varios meses para las elecciones. Con tanto escándalo, tanta controversia, me pregunto: ¿Estamos realmente enfocados en los temas que importan a la población costarricense, o nos hemos perdido en un mar de acusaciones y estrategias políticas? ¿Ustedes creen que estas denuncias de Aguilar tienen fundamento, o es solo un intento de distracción?