¡Ay, Dios mío! Albino Vargas, el mae de la ANEP, soltó la bomba ayer en Semanario Universidad. Directamente al grano, llamando a la gente a salir a votar así no vaya a ser que le demos otra vez la llave a Chaves para seguir haciendo de las suyas.
Como ya saben, el señor Vargas no se anda con rodeos. Dice que necesitamos hacerle frente al proyecto político de Chaves si no queremos ver cómo se va al traste nuestra democracia, poco a poco. Él cree que darle 40 diputaciones al oficialismo sería como ponerle combustible al fuego, diay, un lío monumental.
Vargas explica que aunque siempre hemos tenido problemas de corrupción e injerencia política, este gobierno ha llevado la cosa a otro nivel. Menciona cosas turbias con contratos, broncas verbales constantes y hasta sospechas de tráfico de influencias. Claramente, el mae no se guarda nada; dice que es hora de despertar porque nos estamos quedando dormidos mientras se nos escapan las libertades. Es que, ¡qué carga!
Y ni hablar del tema económico, ¿eh? Vargas remarcó que, a pesar de toda la promesa de cambio, no hemos visto mejoras significativas. La reforma tributaria sigue siendo humo, la deuda pública no se reduce y la Caja Costarricense está temblando. ¡Parece que seguimos pataleando en el mismo brete!
Pero lo que realmente preocupa a Vargas es la posibilidad de que el oficialismo controle también el Poder Legislativo y, eventualmente, el Poder Judicial. Imagínense, amigos, un gobierno con tanto poder... ¡sería como darle un machete a un niño! Por eso él clama que tenemos que estar muy atentos y evitar que esto suceda.
En su artículo, Vargas critica duramente la forma de gobernar de Chaves, acusándolo de violentar el discurso público, normalizar la mentira y buscar beneficios propios a costa del erario. Además, señala que las promesas de transformación estructural –como mejorar el salario mínimo, impulsar el sector agrícola– se han quedado en nada. Realmente, parece que el mae se quedó sin munición para defendernos.
Ahora, claro, los seguidores del oficialismo van a decir que Vargas está exagerando, que es pura oposición política. Pero, vamos a ser honestos, ¿alguien puede negar que ha habido preocupaciones legítimas sobre la gestión del gobierno? Seamos claros: no se trata de atacar a un individuo, sino de proteger las instituciones y garantizar que el poder se ejerza con responsabilidad y transparencia. Que pena lo que está pasando con nuestro país,¡un verdadero asunto salado!
Así que ahí les dejo la reflexión, mi gente. El 1 de febrero no podemos irnos de picadillos, tenemos que ir a votar con conciencia y decidir qué tipo de futuro queremos para Costa Rica. ¿Les parece justo que sigamos permitiendo que unos pocos decidan el destino de todos? ¿Creen que Albino Vargas tiene razón al sonar las alarmas o simplemente está sembrando pánico?
Como ya saben, el señor Vargas no se anda con rodeos. Dice que necesitamos hacerle frente al proyecto político de Chaves si no queremos ver cómo se va al traste nuestra democracia, poco a poco. Él cree que darle 40 diputaciones al oficialismo sería como ponerle combustible al fuego, diay, un lío monumental.
Vargas explica que aunque siempre hemos tenido problemas de corrupción e injerencia política, este gobierno ha llevado la cosa a otro nivel. Menciona cosas turbias con contratos, broncas verbales constantes y hasta sospechas de tráfico de influencias. Claramente, el mae no se guarda nada; dice que es hora de despertar porque nos estamos quedando dormidos mientras se nos escapan las libertades. Es que, ¡qué carga!
Y ni hablar del tema económico, ¿eh? Vargas remarcó que, a pesar de toda la promesa de cambio, no hemos visto mejoras significativas. La reforma tributaria sigue siendo humo, la deuda pública no se reduce y la Caja Costarricense está temblando. ¡Parece que seguimos pataleando en el mismo brete!
Pero lo que realmente preocupa a Vargas es la posibilidad de que el oficialismo controle también el Poder Legislativo y, eventualmente, el Poder Judicial. Imagínense, amigos, un gobierno con tanto poder... ¡sería como darle un machete a un niño! Por eso él clama que tenemos que estar muy atentos y evitar que esto suceda.
En su artículo, Vargas critica duramente la forma de gobernar de Chaves, acusándolo de violentar el discurso público, normalizar la mentira y buscar beneficios propios a costa del erario. Además, señala que las promesas de transformación estructural –como mejorar el salario mínimo, impulsar el sector agrícola– se han quedado en nada. Realmente, parece que el mae se quedó sin munición para defendernos.
Ahora, claro, los seguidores del oficialismo van a decir que Vargas está exagerando, que es pura oposición política. Pero, vamos a ser honestos, ¿alguien puede negar que ha habido preocupaciones legítimas sobre la gestión del gobierno? Seamos claros: no se trata de atacar a un individuo, sino de proteger las instituciones y garantizar que el poder se ejerza con responsabilidad y transparencia. Que pena lo que está pasando con nuestro país,¡un verdadero asunto salado!
Así que ahí les dejo la reflexión, mi gente. El 1 de febrero no podemos irnos de picadillos, tenemos que ir a votar con conciencia y decidir qué tipo de futuro queremos para Costa Rica. ¿Les parece justo que sigamos permitiendo que unos pocos decidan el destino de todos? ¿Creen que Albino Vargas tiene razón al sonar las alarmas o simplemente está sembrando pánico?