¡Ay, Dios mío, qué bronca! Resulta que nuestro querido congresista Leslye Bojorges León, el mismo que anda dando vueltas por la Asamblea, se hizo bolas intentando esquivar las preguntas de la prensa sobre un almuerzo que tuvo con Gabriela Chacón Fernández, la jefa del INS. El tema es que esto pasa justo en el momento más picante del escándalo de los favores que andan buscando algunos diputados entre los jerarcas del gobierno. ¡Un mamarracho!
La propia Chacón, la presidenta del INS, soltó la sopa el lunes pasado diciendo que coincidieron con Bojorges el año pasado y terminaron almorzando juntos. Pero ahí quedó el asunto, sin aclarar qué diablos hablaron en ese encuentro. Bojorges, por su parte, ha hecho como si nada estuviera pasando, ignorando llamadas y tratando de esconderse como si tuviera peste.
Este miércoles, el diputado apareció en un acto gubernamental en el terreno donde van a construir un nuevo centro penitenciario. Parecía que iba a darle cara a la prensa, pero cuando le tocaron el tema del almuerzo, ¡boom!, se puso más esquivo que gato mojado. Primero dijo que sí respondería, pero al mencionar el INS, empezó a buscar excusas y a echarles la culpa a sus compinches del PUSC, incluyendo a Carlos Andrés Robles, diciéndole que lo estaban esperando en la Asamblea. ¡Qué bronca!
Lo peor es que Bojorges ofreció dar entrevistas por teléfono o a través del equipo de comunicación de su partido, pero prefirió huir del perímetro de prensa como alma que lleva diablo. Parece que le da urticaria la idea de responder por qué se juntó con la presidenta del INS en medio de tanto revuelo. ¡Menudo bruñale!
Y para complicar aún más las cosas, Chacón, en su comparecencia en el Parlamento, admitió que varios diputados le han pedido ayuda con gestiones relacionadas con accidentes de tránsito. Aunque no dio nombres, dejó caer que uno de ellos, muy cercano al presidente Chaves, habría solicitado una póliza al INS para cubrir un accidente en el que estuvo involucrado. ¡Una verdadera maraña!
Parece que la cosa va más allá de un simple almuerzo. Según Rocío Alfaro, diputada del Frente Amplio, incluso hubo un funcionario del INS que fue despedido por negarse a gestionar una póliza para ese mismo diputado. El caso es que el funcionario denunció el despido ante la Fiscalía, alegando que se debió a su negativa a colaborar con el legislador. El nudo del asunto es que muchos sospechan que se trata precisamente de Bojorges, aunque Chacón se negó a confirmarlo, prometiendo revisar sus correos electrónicos. ¡Qué sal!
Recordemos también que el diputado está involucrado en el caso Richter, una investigación por presuntos delitos de tráfico de influencias. Hay grabaciones telefónicas en las que se le escucha utilizando su cargo para conseguir una atención rápida tras un accidente en la General Cañas. De hecho, el OIJ decomisó teléfonos celulares de varios funcionarios públicos como parte de esa investigación. ¡Bojorges anda metido hasta el cuello!
Con todo esto, no podemos dejar de preguntarnos: ¿qué tan comprometido está realmente Leslye Bojorges León con todo este embrollo? ¿Es víctima de circunstancias o está jugando un papel más oscuro? ¿Ustedes, compañeros del Foro, creen que debería renunciar a su puesto o esperar a que la justicia determine su culpabilidad?
La propia Chacón, la presidenta del INS, soltó la sopa el lunes pasado diciendo que coincidieron con Bojorges el año pasado y terminaron almorzando juntos. Pero ahí quedó el asunto, sin aclarar qué diablos hablaron en ese encuentro. Bojorges, por su parte, ha hecho como si nada estuviera pasando, ignorando llamadas y tratando de esconderse como si tuviera peste.
Este miércoles, el diputado apareció en un acto gubernamental en el terreno donde van a construir un nuevo centro penitenciario. Parecía que iba a darle cara a la prensa, pero cuando le tocaron el tema del almuerzo, ¡boom!, se puso más esquivo que gato mojado. Primero dijo que sí respondería, pero al mencionar el INS, empezó a buscar excusas y a echarles la culpa a sus compinches del PUSC, incluyendo a Carlos Andrés Robles, diciéndole que lo estaban esperando en la Asamblea. ¡Qué bronca!
Lo peor es que Bojorges ofreció dar entrevistas por teléfono o a través del equipo de comunicación de su partido, pero prefirió huir del perímetro de prensa como alma que lleva diablo. Parece que le da urticaria la idea de responder por qué se juntó con la presidenta del INS en medio de tanto revuelo. ¡Menudo bruñale!
Y para complicar aún más las cosas, Chacón, en su comparecencia en el Parlamento, admitió que varios diputados le han pedido ayuda con gestiones relacionadas con accidentes de tránsito. Aunque no dio nombres, dejó caer que uno de ellos, muy cercano al presidente Chaves, habría solicitado una póliza al INS para cubrir un accidente en el que estuvo involucrado. ¡Una verdadera maraña!
Parece que la cosa va más allá de un simple almuerzo. Según Rocío Alfaro, diputada del Frente Amplio, incluso hubo un funcionario del INS que fue despedido por negarse a gestionar una póliza para ese mismo diputado. El caso es que el funcionario denunció el despido ante la Fiscalía, alegando que se debió a su negativa a colaborar con el legislador. El nudo del asunto es que muchos sospechan que se trata precisamente de Bojorges, aunque Chacón se negó a confirmarlo, prometiendo revisar sus correos electrónicos. ¡Qué sal!
Recordemos también que el diputado está involucrado en el caso Richter, una investigación por presuntos delitos de tráfico de influencias. Hay grabaciones telefónicas en las que se le escucha utilizando su cargo para conseguir una atención rápida tras un accidente en la General Cañas. De hecho, el OIJ decomisó teléfonos celulares de varios funcionarios públicos como parte de esa investigación. ¡Bojorges anda metido hasta el cuello!
Con todo esto, no podemos dejar de preguntarnos: ¿qué tan comprometido está realmente Leslye Bojorges León con todo este embrollo? ¿Es víctima de circunstancias o está jugando un papel más oscuro? ¿Ustedes, compañeros del Foro, creen que debería renunciar a su puesto o esperar a que la justicia determine su culpabilidad?