¡Ay, Dios mío! Esto se puso caliente, mi gente. Resulta que el presidente Bukele, de El Salvador, anda paseándose por acá y, pa' colmo, se va a juntar con don José Aguilar Berrocal, candidato presidencial. Ya saben cómo son las cosas por acá, esto prendió todas las alarmas y el Foro está que arde.
El Tribunal Supremo de Elecciones (TSE) ya le dijo 'paren motores' a unos ciudadanos que querían hasta deportarlo al pobre hombre. Argumentaban que su visita podía afectar las elecciones, ¡pero el TSE les respondió que no hay caso, que el recurso no estaba bien fundamentado! Vamos, que no demostraron cómo exactamente Bukele iba a meterle mano al proceso democrático costarricense. Aunque, honestamente, cualquiera sospecha algo con tanto movimiento.
Este tipo ya es casi un vecino, ¿eh? Han dicho que es la quinta vez que viene en cinco años. Dos veces solo en el 2024, ¡imagínense! Parece que tiene más familia acá que en su propio país. Dicen que viene a visitar a sus primos y tíos, y eso, pues, está bien, es respetable. Pero cuando estás en temporada de campaña, todo se lee diferente, ¿me entienden?
Lo que realmente levantó polvo es la confirmación de que tendrá un espacio privado con Aguilar Berrocal. Según la oficina de prensa del candidato, la reunión es de carácter familiar, porque resulta que la esposa de Aguilar Berrocal es prima del presidente salvadoreño. ¡Una redona tremenda! Dicen que aprovechará para reunirse con su familia, lo cual no es ilegal, pero sí muy peculiar, especialmente con elecciones a la vuelta de la esquina.
Claro, el TSE insiste en que Bukele no puede hacer proselitismo ni apoyar a ningún partido. Lo que significa que esta reunión tiene que ser estrictamente familiar y sin roces políticos. Pero, vamos, todos sabemos que estas cosas siempre generan especulaciones. Un apretón de manos, una sonrisa... y listo, ya tienes titulares en todos los medios. La política es un brete, mi gente, ¡un verdadero brete!
Los analistas políticos están diciendo que aunque no haya una prohibición explícita para reuniones privadas, el contexto electoral exige precaución. Que cualquier gesto puede ser malinterpretado y usado en contra de algún candidato. Y tienen razón, la gente está nerviosa, buscando cualquier pretexto para criticar o defender a sus favoritos. Esta visita, pues, le dio gasolina al fuego.
Ahora, algunos dicen que Bukele está aprendiendo rápido cómo funciona el juego político en Costa Rica. Que sabe cómo moverse en las sombras, cómo conseguir influencia sin levantar demasiado escándalo. Otros, más críticos, afirman que su presencia es una muestra de injerencia extranjera en nuestras elecciones. Y bueno, ahí está el debate, abierto y candente, como un chorreadero en verano.
Entre tanto revuelo, me pregunto… ¿Creemos que este encuentro, aunque se diga familiar, inevitablemente influirá en la percepción pública sobre el candidato Aguilar Berrocal y su postura frente a temas de cooperación internacional, o simplemente es un guiño a lazos familiares que no deberían tener impacto en el proceso electoral? ¡Déjenme saber su opinión en los comentarios, mi gente! Estoy ansioso por leerlos.
El Tribunal Supremo de Elecciones (TSE) ya le dijo 'paren motores' a unos ciudadanos que querían hasta deportarlo al pobre hombre. Argumentaban que su visita podía afectar las elecciones, ¡pero el TSE les respondió que no hay caso, que el recurso no estaba bien fundamentado! Vamos, que no demostraron cómo exactamente Bukele iba a meterle mano al proceso democrático costarricense. Aunque, honestamente, cualquiera sospecha algo con tanto movimiento.
Este tipo ya es casi un vecino, ¿eh? Han dicho que es la quinta vez que viene en cinco años. Dos veces solo en el 2024, ¡imagínense! Parece que tiene más familia acá que en su propio país. Dicen que viene a visitar a sus primos y tíos, y eso, pues, está bien, es respetable. Pero cuando estás en temporada de campaña, todo se lee diferente, ¿me entienden?
Lo que realmente levantó polvo es la confirmación de que tendrá un espacio privado con Aguilar Berrocal. Según la oficina de prensa del candidato, la reunión es de carácter familiar, porque resulta que la esposa de Aguilar Berrocal es prima del presidente salvadoreño. ¡Una redona tremenda! Dicen que aprovechará para reunirse con su familia, lo cual no es ilegal, pero sí muy peculiar, especialmente con elecciones a la vuelta de la esquina.
Claro, el TSE insiste en que Bukele no puede hacer proselitismo ni apoyar a ningún partido. Lo que significa que esta reunión tiene que ser estrictamente familiar y sin roces políticos. Pero, vamos, todos sabemos que estas cosas siempre generan especulaciones. Un apretón de manos, una sonrisa... y listo, ya tienes titulares en todos los medios. La política es un brete, mi gente, ¡un verdadero brete!
Los analistas políticos están diciendo que aunque no haya una prohibición explícita para reuniones privadas, el contexto electoral exige precaución. Que cualquier gesto puede ser malinterpretado y usado en contra de algún candidato. Y tienen razón, la gente está nerviosa, buscando cualquier pretexto para criticar o defender a sus favoritos. Esta visita, pues, le dio gasolina al fuego.
Ahora, algunos dicen que Bukele está aprendiendo rápido cómo funciona el juego político en Costa Rica. Que sabe cómo moverse en las sombras, cómo conseguir influencia sin levantar demasiado escándalo. Otros, más críticos, afirman que su presencia es una muestra de injerencia extranjera en nuestras elecciones. Y bueno, ahí está el debate, abierto y candente, como un chorreadero en verano.
Entre tanto revuelo, me pregunto… ¿Creemos que este encuentro, aunque se diga familiar, inevitablemente influirá en la percepción pública sobre el candidato Aguilar Berrocal y su postura frente a temas de cooperación internacional, o simplemente es un guiño a lazos familiares que no deberían tener impacto en el proceso electoral? ¡Déjenme saber su opinión en los comentarios, mi gente! Estoy ansioso por leerlos.