¡Ay, Dios mío, qué torta! La captura de Nicolás Maduro, parece que esto se puso feo rápido. No es que estemos celebrando, mándale saludos al cielo, porque aquí en Costa Rica nos preocupa más cómo va a salir mamado el pueblo con todo este relajo. Ya saben, nosotros somos pura paz y tranquilidad, no queremos broncas con nadie, mucho menos guerras.
El Frente Amplio, echándose frialditos, fíjate tú, no andan saltando de alegría. Al contrario, el diputado Robles salió con un discurso bastante serio, separando la carne del hueso, como dicen por ahí. Reconoce que Maduro ha tenido sus manías antidemocráticas, claro que sí, pero le da mucha pena que hayan tenido que meterle mano así, con militares y todo eso. Parece novela mexicana, ¿verdad?
Robles es claro: esto del uso de la fuerza, sin el visto bueno de la ONU, abre un pandillerismo peligroso. Imagínate, cualquier país grande que quiera meter sus narices en los asuntos de otro, justifica con que quiere poner orden. ¡Eso es un desmadre!, va a terminar en una maraña de problemas que nos afectarán a todos, inclusive a nosotros los tranquilos ticos. Total, al final quien paga caro es el inocente, el mae que no sabe ni dónde va.
Y hablando de pagar caro, el tema de la guerra nunca es bueno. Siempre salen afectados los más pobres, esos que no tienen pa’ comer. Bombardeos, gente huyendo, niños sin escuela… ¡Qué carga! Mira, nosotros acá abolimos el ejército precisamente pa' evitar esas tragedias. Tenemos que seguir apostándole a la diplomacia, buscando soluciones pacíficas, como siempre hemos hecho, ¿eh? No podemos andar imitando a los gringos metiéndose en peleas ajenas.
El Frente Amplio propone que la ONU se ponga las pilas, convoque una reunión urgente pa’ ver qué sale. Que dejen de lado los egos y las ambiciones personales y empiecen a dialogar. Porque si siguen así, con amenazas y ultimátums, vamos pa’l frente, y eso no es sano para nadie. La política internacional anda más revuelta que fritura de gallina, diay.
Y no nos olvidemos del contexto global. El mundo entero anda en llamas. Liderazgos que solo piensan en ellos mismos, moviendo los hilos para conseguir más poder. Autoritarismos disfrazados de democracia, manipulando a la gente con mentiras y promesas vacías. ¡Qué nivel de irresponsabilidad! Por eso tenemos que estar alertas, defendiendo nuestros valores y principios, como dice nuestro himno nacional: “Que cumpla el cielo patrio glorioso”.
Por supuesto, hay que ser conscientes de que esto de Maduro no es solamente un problema de Venezuela. Tiene implicaciones regionales, económicas, políticas... Todo está conectado, chunche. Un cambio drástico en Venezuela puede afectar a Argentina, Colombia, Ecuador, Brasil... ¡Y a nosotros también! Así que es importante analizarlo con calma, sin dejarnos llevar por emociones y prejuicios. Pensar en el largo plazo, en el futuro de nuestra región.
Ahora, dime tú, ¿crees que la captura de Maduro marcará el inicio de una nueva era de inestabilidad en Latinoamérica o es solo un capítulo más en una larga historia de conflictos geopolíticos? ¿Deberíamos pedirle al gobierno que intensifique sus esfuerzos diplomáticos para mediar en la crisis venezolana, aunque eso implique ceder terreno en algunos aspectos de nuestra política exterior?
El Frente Amplio, echándose frialditos, fíjate tú, no andan saltando de alegría. Al contrario, el diputado Robles salió con un discurso bastante serio, separando la carne del hueso, como dicen por ahí. Reconoce que Maduro ha tenido sus manías antidemocráticas, claro que sí, pero le da mucha pena que hayan tenido que meterle mano así, con militares y todo eso. Parece novela mexicana, ¿verdad?
Robles es claro: esto del uso de la fuerza, sin el visto bueno de la ONU, abre un pandillerismo peligroso. Imagínate, cualquier país grande que quiera meter sus narices en los asuntos de otro, justifica con que quiere poner orden. ¡Eso es un desmadre!, va a terminar en una maraña de problemas que nos afectarán a todos, inclusive a nosotros los tranquilos ticos. Total, al final quien paga caro es el inocente, el mae que no sabe ni dónde va.
Y hablando de pagar caro, el tema de la guerra nunca es bueno. Siempre salen afectados los más pobres, esos que no tienen pa’ comer. Bombardeos, gente huyendo, niños sin escuela… ¡Qué carga! Mira, nosotros acá abolimos el ejército precisamente pa' evitar esas tragedias. Tenemos que seguir apostándole a la diplomacia, buscando soluciones pacíficas, como siempre hemos hecho, ¿eh? No podemos andar imitando a los gringos metiéndose en peleas ajenas.
El Frente Amplio propone que la ONU se ponga las pilas, convoque una reunión urgente pa’ ver qué sale. Que dejen de lado los egos y las ambiciones personales y empiecen a dialogar. Porque si siguen así, con amenazas y ultimátums, vamos pa’l frente, y eso no es sano para nadie. La política internacional anda más revuelta que fritura de gallina, diay.
Y no nos olvidemos del contexto global. El mundo entero anda en llamas. Liderazgos que solo piensan en ellos mismos, moviendo los hilos para conseguir más poder. Autoritarismos disfrazados de democracia, manipulando a la gente con mentiras y promesas vacías. ¡Qué nivel de irresponsabilidad! Por eso tenemos que estar alertas, defendiendo nuestros valores y principios, como dice nuestro himno nacional: “Que cumpla el cielo patrio glorioso”.
Por supuesto, hay que ser conscientes de que esto de Maduro no es solamente un problema de Venezuela. Tiene implicaciones regionales, económicas, políticas... Todo está conectado, chunche. Un cambio drástico en Venezuela puede afectar a Argentina, Colombia, Ecuador, Brasil... ¡Y a nosotros también! Así que es importante analizarlo con calma, sin dejarnos llevar por emociones y prejuicios. Pensar en el largo plazo, en el futuro de nuestra región.
Ahora, dime tú, ¿crees que la captura de Maduro marcará el inicio de una nueva era de inestabilidad en Latinoamérica o es solo un capítulo más en una larga historia de conflictos geopolíticos? ¿Deberíamos pedirle al gobierno que intensifique sus esfuerzos diplomáticos para mediar en la crisis venezolana, aunque eso implique ceder terreno en algunos aspectos de nuestra política exterior?