¡Ay, mamita! Qué despache se mandó Cartaginés este año. Después de llegar a las semifinales y clasificar a la Copa de Campeones, parece que decidieron autodesmantelarse. Uno se queda pensando qué onda con todo este cambio de personal.
Después de la dolorosa eliminación a manos del Saprissa en La Cueva –diay, ahí sí duele, nadie te quita eso–, los brumosos solo han anunciado salidas, salidas, y más salidas. No hay ni rastro de nuevos jugadores, ni siquiera un chunche que le dé aire al proyecto. Parece que los directivos están echando gandara a todo, ¿no?
Y ahora, para rematar, se confirma la partida de Don Andrés Carevic, figura clave en el buen desempeño del equipo. En su lugar, llegaría Amarini Villatoro, pero todavía no hay nada oficial, todo está en veremos. La incertidumbre técnica pesa como una tonelada, y a ver quién les explica eso a los hinchados.
Las bajas ya confirmadas son bastante significativas: William Quirós, Everardo Rubio, Marcos Ureña y Mauro Quiroga. Cuatro piezas importantes que se van, dejando un vacío considerable en el plantel. Se requiere una mano mágica para poder cubrir estos huecos, porque el tiempo, como dicen por acá, no perdona.
El arranque del Clausura 2026 está a menos de dos semanas, y encima, febrero los espera con un partido crucial ante el Vancouver Whitecaps en la Copa de Campeones de la Concacaf. ¿Cómo esperan competir así? Esto parece irse al traste si no hacen movimientos rápidos y certeros.
Muchos se preguntan si Villatoro es la solución ideal para sacar adelante al equipo. Tiene experiencia, claro, pero ¿podrá implementar un estilo de juego que funcione con los pocos elementos disponibles? La presión es enorme, y el público exige resultados inmediatos. El ambiente en Brumas está que arde, créeme.
Lo preocupante es que otros equipos sí están reforzándose a lo grande, mientras que Cartaginés anda con la mosca atrás de la oreja. Alajuelense y Saprissa ya tienen incorporaciones interesantes, y Herediano tampoco se queda atrás. El panorama pinta complicado para los brumosos, y la posibilidad de repetir la campaña positiva del pasado semestre se va esfumando rápidamente. Es una verdadera vara difícil de batir.
En fin, Cartaginés enfrenta un desafío mayúsculo. Reconstruir un equipo competitivo en tan poco tiempo será tarea titánica. Con tantas idas y venidas, ¿cree usted que Amarini Villatoro logrará levantar el ánimo del equipo y llevarlos de vuelta a pelear por el campeonato, o estamos frente a una temporada decepcionante para los brumosos?
Después de la dolorosa eliminación a manos del Saprissa en La Cueva –diay, ahí sí duele, nadie te quita eso–, los brumosos solo han anunciado salidas, salidas, y más salidas. No hay ni rastro de nuevos jugadores, ni siquiera un chunche que le dé aire al proyecto. Parece que los directivos están echando gandara a todo, ¿no?
Y ahora, para rematar, se confirma la partida de Don Andrés Carevic, figura clave en el buen desempeño del equipo. En su lugar, llegaría Amarini Villatoro, pero todavía no hay nada oficial, todo está en veremos. La incertidumbre técnica pesa como una tonelada, y a ver quién les explica eso a los hinchados.
Las bajas ya confirmadas son bastante significativas: William Quirós, Everardo Rubio, Marcos Ureña y Mauro Quiroga. Cuatro piezas importantes que se van, dejando un vacío considerable en el plantel. Se requiere una mano mágica para poder cubrir estos huecos, porque el tiempo, como dicen por acá, no perdona.
El arranque del Clausura 2026 está a menos de dos semanas, y encima, febrero los espera con un partido crucial ante el Vancouver Whitecaps en la Copa de Campeones de la Concacaf. ¿Cómo esperan competir así? Esto parece irse al traste si no hacen movimientos rápidos y certeros.
Muchos se preguntan si Villatoro es la solución ideal para sacar adelante al equipo. Tiene experiencia, claro, pero ¿podrá implementar un estilo de juego que funcione con los pocos elementos disponibles? La presión es enorme, y el público exige resultados inmediatos. El ambiente en Brumas está que arde, créeme.
Lo preocupante es que otros equipos sí están reforzándose a lo grande, mientras que Cartaginés anda con la mosca atrás de la oreja. Alajuelense y Saprissa ya tienen incorporaciones interesantes, y Herediano tampoco se queda atrás. El panorama pinta complicado para los brumosos, y la posibilidad de repetir la campaña positiva del pasado semestre se va esfumando rápidamente. Es una verdadera vara difícil de batir.
En fin, Cartaginés enfrenta un desafío mayúsculo. Reconstruir un equipo competitivo en tan poco tiempo será tarea titánica. Con tantas idas y venidas, ¿cree usted que Amarini Villatoro logrará levantar el ánimo del equipo y llevarlos de vuelta a pelear por el campeonato, o estamos frente a una temporada decepcionante para los brumosos?