Bueno, pues resulta que la ex Presidenta Laura Chinchilla todavía no le ha metido turbo a decidir por quién va a votar el 1 de febrero. Después de tanto especular si se subiría a la onda de alguna planilla o se quedaría bien juntitas con su café campirano, soltó un comunicado explicando que todavía está analizando la vaineta. Un poco tardío, diría yo, pero bueno, cada quien su ritmo, ¿no?
La señora Chinchilla dice que está dentro del montón de gente que todavía está indecisa. Pero ojo, no es por falta de opciones, sino porque varios candidatos le parecen con potencial para manejar este brete que tenemos encima. Según ella, lo que busca es alguien con cabeza, visión pa’l futuro, respeto por las leyes y que sepa llevar las riendas sin andar haciendo escándalos. Una espinita clavada, vamos.
Lo que sí dejó claro es que no le va a meterle mano a nadie que haya andado faltando el respeto al TSE o a otras instituciones importantes del país. ¡Eso no lo perdona!, mándale duro. Porque sabemos todos que nuestro sistema electoral, aunque a veces nos dé unos sustillos, es lo que nos mantiene a flote en estos tiempos turbulentos. Imagínate si empezamos a poner en duda eso… ¡sería un quilombo!
Además, no le va a apoyar a ningún candidato que ande tolerando o impulsando cosas raras contra la Contraloría, el OIJ o la Fiscalía. ¡Ay, Dios mío!, esos son los que nos ayudan a mantener limpio el gallito, y si los debilitamos, luego cómo vamos a combatir la corrupción y el crimen. Ese es el punto, pura verdad.
Y ni hablar del irrespeto y la polarización. La exmandataria se puso bien seria diciendo que no va a apoyar a nadie que ande provocando broncas, insultando a periodistas, jueces o a quien tenga opinión diferente. ¡Qué carga!, parece que algunos creen que así van a ganar votos, pero eso es puro despiche. El debate sano es importante para construir un país mejor, no para estar peleándose a gritos.
También recalcó que no le gusta nada la idea de que alguien se aferre al poder solo para quedar impune o proteger a sus amigos con problemas legales. Eso, señores míos, erosiona la confianza de la gente en el gobierno, y eso es grave. Tenemos que darle ejemplo a nuestros hijos, enseñarles que todos somos iguales ante la ley, diay.
Por último, hizo un llamado a todos los ticos a informarnos bien antes de ir a votar. Nos dice que ahora hay mil plataformas y redes sociales donde podemos investigar las propuestas de cada candidato, leer entrevistas y ver qué dicen. Y razón tiene, ¿eh? No podemos ir a la urna con la mente vacía, necesitamos tomar decisiones conscientes y responsables. Al final, el futuro de nuestro país depende de nosotros.
Con toda esta información fresca de la mesa, me pregunto: ¿Crees que la postura de la ex presidenta debería influir en la decisión de otros votantes, o deberíamos formarnos nuestras propias opiniones independientemente de lo que digan las figuras públicas? ¡Déjame saber tu opinión en los comentarios!
La señora Chinchilla dice que está dentro del montón de gente que todavía está indecisa. Pero ojo, no es por falta de opciones, sino porque varios candidatos le parecen con potencial para manejar este brete que tenemos encima. Según ella, lo que busca es alguien con cabeza, visión pa’l futuro, respeto por las leyes y que sepa llevar las riendas sin andar haciendo escándalos. Una espinita clavada, vamos.
Lo que sí dejó claro es que no le va a meterle mano a nadie que haya andado faltando el respeto al TSE o a otras instituciones importantes del país. ¡Eso no lo perdona!, mándale duro. Porque sabemos todos que nuestro sistema electoral, aunque a veces nos dé unos sustillos, es lo que nos mantiene a flote en estos tiempos turbulentos. Imagínate si empezamos a poner en duda eso… ¡sería un quilombo!
Además, no le va a apoyar a ningún candidato que ande tolerando o impulsando cosas raras contra la Contraloría, el OIJ o la Fiscalía. ¡Ay, Dios mío!, esos son los que nos ayudan a mantener limpio el gallito, y si los debilitamos, luego cómo vamos a combatir la corrupción y el crimen. Ese es el punto, pura verdad.
Y ni hablar del irrespeto y la polarización. La exmandataria se puso bien seria diciendo que no va a apoyar a nadie que ande provocando broncas, insultando a periodistas, jueces o a quien tenga opinión diferente. ¡Qué carga!, parece que algunos creen que así van a ganar votos, pero eso es puro despiche. El debate sano es importante para construir un país mejor, no para estar peleándose a gritos.
También recalcó que no le gusta nada la idea de que alguien se aferre al poder solo para quedar impune o proteger a sus amigos con problemas legales. Eso, señores míos, erosiona la confianza de la gente en el gobierno, y eso es grave. Tenemos que darle ejemplo a nuestros hijos, enseñarles que todos somos iguales ante la ley, diay.
Por último, hizo un llamado a todos los ticos a informarnos bien antes de ir a votar. Nos dice que ahora hay mil plataformas y redes sociales donde podemos investigar las propuestas de cada candidato, leer entrevistas y ver qué dicen. Y razón tiene, ¿eh? No podemos ir a la urna con la mente vacía, necesitamos tomar decisiones conscientes y responsables. Al final, el futuro de nuestro país depende de nosotros.
Con toda esta información fresca de la mesa, me pregunto: ¿Crees que la postura de la ex presidenta debería influir en la decisión de otros votantes, o deberíamos formarnos nuestras propias opiniones independientemente de lo que digan las figuras públicas? ¡Déjame saber tu opinión en los comentarios!