¡Quiiiiiiubaaaa! Se armó un movidazo en el mundo empresarial y la Cinde, ahí echándole ganas, acaba de soltar la bomba: 19 proyectos nuevos de inversión extranjera directa (IED) y 48 reinversiones de utilidades durante el 2025. Suena bien, ¿verdad? Pero vamos a ver qué onda realmente.
Para ponerle pausa al asunto, esto significa que empresas transnacionales, esas que tienen oficinas en otros países, decidieron seguir apostando por Costa Rica. Eso genera empleos, trae tecnologías nuevas y, en teoría, impulsa la economía. Según la Coalición Costarricense de Iniciativas de Desarrollo (Cinde), estos proyectos van enfocados en sectores clave como servicios, ciencias de la vida y hasta un poquito en manufactura. Parece que estamos diversificando un poco el panorama, aunque todavía hay espacio para mejorar, diay.
Marianela Urgellés, la directora general de la Cinde, dice que estas inversiones demuestran que Costa Rica está evolucionando hacia operaciones más complejas tecnológicamente. Agrega que seguimos siendo un socio confiable para centros de servicio y, en temas de ciencias de la vida, nos estamos especializando en cosas más modernas, como procedimientos menos invasivos. Eso suena a futuro, pero también implica tener que estar al día con los cambios tecnológicos y formar personal capacitado, porque sino, ¿pa’ qué?
Lo interesante es que casi la mitad de estas nuevas inversiones provienen de Estados Unidos. Ya saben, allá tienen plata y buscan dónde invertirla. Eso demuestra que, pese a algunos problemas que hemos tenido, seguimos siendo atractivos para los inversores gringos. Además, el sector de multinacionales ya le da chamba a más de 196 mil personas acá en Costa Rica, y este año aumentamos tres mil empleos. ¡Eso sí que es un respingo!
Ahora, si revisamos los números del Banco Central, los flujos de inversión alcanzaron los $3.533 millones al tercer trimestre del 2025. Una buena parte de eso viene de la reinversión de utilidades, es decir, las empresas extranjeras están usando sus ganancias para expandirse acá mismo. Esto es importante porque muestra confianza en la estabilidad económica del país… aunque siempre hay que tomarlo con pinzas, claro está. Porque la economía puede cambiar rápido, ya lo hemos visto.
Pero atención, porque también tenemos que hablar del otro lado de la moneda. Hay una deuda, que es el dinero que sale del país cuando las filiales here pagas compromisos o prestan recursos a sus casas matrices. Este año tuvimos $218 millones en salida de dinero. Eso es una diferencia considerable con los ingresos y pone en relieve la necesidad de gestionar bien estas finanzas para que no se vayan al traste nuestros esfuerzos.
Algunos analistas económicos dicen que esto es un momento crucial para Costa Rica, una especie de “punto de inflexión competitivo”. Sugieren que necesitamos actualizar nuestra propuesta de valor, o sea, ofrecer cosas diferentes y mejores para atraer más inversión. También hablan de mejorar la infraestructura, agilizar trámites burocráticos y crear un clima de negocios más favorable. Cosas que sabemos que no son fáciles de lograr, pero que son necesarias para mantenernos competitivos a nivel mundial. A fin de cuentas, no podemos dormirnos en los laureles.
Entonces, ¿son estas nuevas inversiones una señal de que la economía va viento en popa o solo una ilusión temporal? ¿Creemos que el gobierno está haciendo lo suficiente para aprovechar estas oportunidades y asegurar un crecimiento sostenible a largo plazo, o nos espera otra decepción? ¡Díganme qué piensan ustedes en el foro! ¿Creen que estas inversiones realmente impactarán la vida cotidiana de los costarricenses o serán solo estadísticas bonitas?
Para ponerle pausa al asunto, esto significa que empresas transnacionales, esas que tienen oficinas en otros países, decidieron seguir apostando por Costa Rica. Eso genera empleos, trae tecnologías nuevas y, en teoría, impulsa la economía. Según la Coalición Costarricense de Iniciativas de Desarrollo (Cinde), estos proyectos van enfocados en sectores clave como servicios, ciencias de la vida y hasta un poquito en manufactura. Parece que estamos diversificando un poco el panorama, aunque todavía hay espacio para mejorar, diay.
Marianela Urgellés, la directora general de la Cinde, dice que estas inversiones demuestran que Costa Rica está evolucionando hacia operaciones más complejas tecnológicamente. Agrega que seguimos siendo un socio confiable para centros de servicio y, en temas de ciencias de la vida, nos estamos especializando en cosas más modernas, como procedimientos menos invasivos. Eso suena a futuro, pero también implica tener que estar al día con los cambios tecnológicos y formar personal capacitado, porque sino, ¿pa’ qué?
Lo interesante es que casi la mitad de estas nuevas inversiones provienen de Estados Unidos. Ya saben, allá tienen plata y buscan dónde invertirla. Eso demuestra que, pese a algunos problemas que hemos tenido, seguimos siendo atractivos para los inversores gringos. Además, el sector de multinacionales ya le da chamba a más de 196 mil personas acá en Costa Rica, y este año aumentamos tres mil empleos. ¡Eso sí que es un respingo!
Ahora, si revisamos los números del Banco Central, los flujos de inversión alcanzaron los $3.533 millones al tercer trimestre del 2025. Una buena parte de eso viene de la reinversión de utilidades, es decir, las empresas extranjeras están usando sus ganancias para expandirse acá mismo. Esto es importante porque muestra confianza en la estabilidad económica del país… aunque siempre hay que tomarlo con pinzas, claro está. Porque la economía puede cambiar rápido, ya lo hemos visto.
Pero atención, porque también tenemos que hablar del otro lado de la moneda. Hay una deuda, que es el dinero que sale del país cuando las filiales here pagas compromisos o prestan recursos a sus casas matrices. Este año tuvimos $218 millones en salida de dinero. Eso es una diferencia considerable con los ingresos y pone en relieve la necesidad de gestionar bien estas finanzas para que no se vayan al traste nuestros esfuerzos.
Algunos analistas económicos dicen que esto es un momento crucial para Costa Rica, una especie de “punto de inflexión competitivo”. Sugieren que necesitamos actualizar nuestra propuesta de valor, o sea, ofrecer cosas diferentes y mejores para atraer más inversión. También hablan de mejorar la infraestructura, agilizar trámites burocráticos y crear un clima de negocios más favorable. Cosas que sabemos que no son fáciles de lograr, pero que son necesarias para mantenernos competitivos a nivel mundial. A fin de cuentas, no podemos dormirnos en los laureles.
Entonces, ¿son estas nuevas inversiones una señal de que la economía va viento en popa o solo una ilusión temporal? ¿Creemos que el gobierno está haciendo lo suficiente para aprovechar estas oportunidades y asegurar un crecimiento sostenible a largo plazo, o nos espera otra decepción? ¡Díganme qué piensan ustedes en el foro! ¿Creen que estas inversiones realmente impactarán la vida cotidiana de los costarricenses o serán solo estadísticas bonitas?