¡Ay, Dios mío! Quién diría que este año empezaría con una nota tan tierna. Resulta que nuestra querida Cruz Roja, esos mae que siempre andan ahí pa’ servirnos, protagonizó un momento que vale la pena contarle a toda la familia. No hablamos de un rescate complicado ni de salvar vidas en medio de un accidente, sino de algo mucho más… peludo.
La cosa fue en Quepos, Puntarenas, un lugar donde la naturaleza te abraza a cada paso. Mientras atendían una emergencia en la carretera, la socorrista Esmeralda Valverde – ¡qué mujer! – notó un movimiento raro entre los carros. Se trata de un pobre perezoso, tratando de cruzar la calle, nomás pal' otro lado, tranquilamente como si nada. Pero con tanto carro y tanta velocidad, se estaba jugando la pelleja, ¡qué despiche!
Imagínatelo, el perezoso allá, moviéndose a paso de tortuga, y los carros pasando a toda máquina. Menos mal que Esmeralda reaccionó rápido, y se echó pa’ encima del pobre animal, bloqueándole el paso a los vehículos. Ahí se quedó ella, como una heroína verde, protegiendo a ese señorín de cuatro patas hasta que pudo cruzar la calle sano y salvo. ¡Un acto de valentía que no se veía todos los días!
Desde la Cruz Roja compartieron la historia en sus redes sociales, y vaya si le gustó a la gente. Un video corto mostrando el momento exacto del rescate se viralizó rapidísimo. La publicación dice textualmente: “La humanidad también se mide en pequeños grandes gestos. Nuestra socorrista Esmeralda Valverde protegió la vida de un oso perezoso que cruzaba la calle en Quepos, Puntarenas, evitando que fuera atropellado. Así inicia el año la Cruz Roja Costarricense: siempre atentos, siempre solidarios, siempre al servicio de la vida, en todas sus formas”. ¡Y qué razón tienen!
Este incidente nos recuerda, más que nunca, la importancia de cuidar nuestro entorno y la fauna que comparte este país con nosotros. Pura Vida no es solamente disfrutar de las playas y las montañas, es también respetar y proteger a los animales que hacen de Costa Rica un lugar único. ¿Cuántas veces hemos visto conductores imprudentes acelerando sin pensar en los bichitos que pueden estar cruzando la calle?
Muchos se preguntan, ¿qué motivó a Esmeralda a hacer esto? Ella misma comentó que simplemente vio al perezoso en peligro y sintió la necesidad de ayudarlo. “Uno hace lo que puede”, dijo modestamente. Pero lo que hizo Esmeralda no es poca cosa; demuestra que la empatía y la compasión no conocen límites, ni siquiera en situaciones inesperadas como esta. Verla ahí, protegiendo a ese perezoso, me recordó la verdadera esencia de ser tico: solidaridad y amor por la naturaleza.
Esta historia nos da esperanza y nos invita a reflexionar sobre cómo podemos contribuir a crear un mundo más amable y respetuoso con todas las criaturas vivientes. Porque al final, somos parte de un mismo ecosistema, y nuestras acciones tienen consecuencias directas en la vida de los demás. Esta vara nos pone a pensar si realmente estamos haciendo lo suficiente para proteger nuestros bosques y la fauna silvestre. ¿Será que necesitamos leyes más estrictas para proteger a nuestros animales o basta con más conciencia ciudadana?
Y hablando de eso, ¿ustedes qué opinan? ¿Les parece que deberíamos implementar programas educativos enfocados en la protección de la fauna silvestre en nuestras escuelas? ¿Creen que el gobierno debería invertir más en la creación de santuarios y reservas naturales? ¡Déjenme sus comentarios y construyamos juntos un futuro más sostenible y amigable con los animales de Costa Rica!
La cosa fue en Quepos, Puntarenas, un lugar donde la naturaleza te abraza a cada paso. Mientras atendían una emergencia en la carretera, la socorrista Esmeralda Valverde – ¡qué mujer! – notó un movimiento raro entre los carros. Se trata de un pobre perezoso, tratando de cruzar la calle, nomás pal' otro lado, tranquilamente como si nada. Pero con tanto carro y tanta velocidad, se estaba jugando la pelleja, ¡qué despiche!
Imagínatelo, el perezoso allá, moviéndose a paso de tortuga, y los carros pasando a toda máquina. Menos mal que Esmeralda reaccionó rápido, y se echó pa’ encima del pobre animal, bloqueándole el paso a los vehículos. Ahí se quedó ella, como una heroína verde, protegiendo a ese señorín de cuatro patas hasta que pudo cruzar la calle sano y salvo. ¡Un acto de valentía que no se veía todos los días!
Desde la Cruz Roja compartieron la historia en sus redes sociales, y vaya si le gustó a la gente. Un video corto mostrando el momento exacto del rescate se viralizó rapidísimo. La publicación dice textualmente: “La humanidad también se mide en pequeños grandes gestos. Nuestra socorrista Esmeralda Valverde protegió la vida de un oso perezoso que cruzaba la calle en Quepos, Puntarenas, evitando que fuera atropellado. Así inicia el año la Cruz Roja Costarricense: siempre atentos, siempre solidarios, siempre al servicio de la vida, en todas sus formas”. ¡Y qué razón tienen!
Este incidente nos recuerda, más que nunca, la importancia de cuidar nuestro entorno y la fauna que comparte este país con nosotros. Pura Vida no es solamente disfrutar de las playas y las montañas, es también respetar y proteger a los animales que hacen de Costa Rica un lugar único. ¿Cuántas veces hemos visto conductores imprudentes acelerando sin pensar en los bichitos que pueden estar cruzando la calle?
Muchos se preguntan, ¿qué motivó a Esmeralda a hacer esto? Ella misma comentó que simplemente vio al perezoso en peligro y sintió la necesidad de ayudarlo. “Uno hace lo que puede”, dijo modestamente. Pero lo que hizo Esmeralda no es poca cosa; demuestra que la empatía y la compasión no conocen límites, ni siquiera en situaciones inesperadas como esta. Verla ahí, protegiendo a ese perezoso, me recordó la verdadera esencia de ser tico: solidaridad y amor por la naturaleza.
Esta historia nos da esperanza y nos invita a reflexionar sobre cómo podemos contribuir a crear un mundo más amable y respetuoso con todas las criaturas vivientes. Porque al final, somos parte de un mismo ecosistema, y nuestras acciones tienen consecuencias directas en la vida de los demás. Esta vara nos pone a pensar si realmente estamos haciendo lo suficiente para proteger nuestros bosques y la fauna silvestre. ¿Será que necesitamos leyes más estrictas para proteger a nuestros animales o basta con más conciencia ciudadana?
Y hablando de eso, ¿ustedes qué opinan? ¿Les parece que deberíamos implementar programas educativos enfocados en la protección de la fauna silvestre en nuestras escuelas? ¿Creen que el gobierno debería invertir más en la creación de santuarios y reservas naturales? ¡Déjenme sus comentarios y construyamos juntos un futuro más sostenible y amigable con los animales de Costa Rica!