¡Ay, Dios mío! Aquí seguimos con el circo de los debates presidenciales, má’ que parece telenovela nacional. Resulta que ahora Juan Carlos Hidalgo, el candidato socialcristiano, le está poniendo el dedo en el renglón a Trivisión. Parece que no quiere jugar al escondite con el público y exige que el debate se transmita en vivo, ¡en directo, como Dios manda! Porque si no, dice él, pues ahí nomás se acabó.
La jugada salió a relucir este jueves por boca de Yolanda Fernández Ochoa, la jefa de campaña de Hidalgo, quien le soltó la bomba a todos los periodistas. Según ella, la propuesta de Trivisión de grabar el debate antes es un tecnicismo que no va con la onda de la campaña. Quieren ver las caras, sentir la tensión, saber cómo reacciona el candidato en caliente, ¡pa’ que el pueblo vea qué tan seguro está de sus ideas!
Y no es pa' menos, ¿eh? Ya hemos tenido dos candidatos, Rafael Sancho y Lorena Vargas, que también dijeron 'no gracias' al debate grabado. Esto pinta pa’ un panorama interesante, porque estamos viendo cómo los candidatos buscan controlar la narrativa y evitar cualquier posible ‘salpicadura’ antes de salir al aire. Uno se pregunta si acaso esto demuestra un miedo escénico generalizado, o si simplemente quieren tener control absoluto sobre el mensaje.
Fernández Ochoa recalcó que la campaña reconoce la importancia de los medios en la democracia, ¡obvio, mae!, pero insiste en que los debates en vivo son esenciales para que la gente pueda comparar las propuestas de los aspirantes. Dice que así se puede ver si el candidato está diciendo la verdad, si sabe contestar las preguntas, si no se le atraganta la lengua… ¡todo el paquete! Como dicen por acá, la transparencia es la clave, y eso se logra mostrando la cara al pueblo sin rodeos.
“Queremos ofrecerle a la población un espacio donde podamos presentar nuestro programa de gobierno de manera abierta y honesta”, expresó Fernández Ochoa. Agregó que la campaña está dispuesta a dialogar con Trivisión, pero sin ceder en su exigencia de transmitir el debate en vivo. Se nota que no andan pa’ medias tintas, ¡quieren dejar claro cuál es su postura!
La decisión de Hidalgo, por supuesto, ha generado revuelo en el ambiente político. Algunos analistas políticos comentan que esta estrategia podría perjudicarlo, ya que Trivisión es uno de los canales más vistos en el país. Pero otros argumentan que podría ganarse el apoyo de los votantes que valoran la autenticidad y la transparencia. Quién sabe, quizás esté jugando bien sus cartas y apostando por un movimiento que conecte con el electorado cansado de promesas vacías.
En fin, la campaña electoral sigue tomando giros inesperados y cada día nos llevamos alguna sorpresa. Mientras tanto, nos toca seguir pendientes de lo que pasa, analizar las estrategias de los candidatos y decidir quién es el que mejor representa nuestros intereses. ¡Porque al final, la decisión es nuestra y debemos tomarla con responsabilidad! Como decimos por aquí, “con cabeza fría y corazón contento”.
Ahora sí, dígame usté... ¿Cree que la exigencia de Hidalgo es una muestra de valentía o una actitud pretenciosa? ¿Deberían los demás candidatos seguir su ejemplo y exigir debates en vivo, o prefieren jugar con las reglas establecidas por los medios?
La jugada salió a relucir este jueves por boca de Yolanda Fernández Ochoa, la jefa de campaña de Hidalgo, quien le soltó la bomba a todos los periodistas. Según ella, la propuesta de Trivisión de grabar el debate antes es un tecnicismo que no va con la onda de la campaña. Quieren ver las caras, sentir la tensión, saber cómo reacciona el candidato en caliente, ¡pa’ que el pueblo vea qué tan seguro está de sus ideas!
Y no es pa' menos, ¿eh? Ya hemos tenido dos candidatos, Rafael Sancho y Lorena Vargas, que también dijeron 'no gracias' al debate grabado. Esto pinta pa’ un panorama interesante, porque estamos viendo cómo los candidatos buscan controlar la narrativa y evitar cualquier posible ‘salpicadura’ antes de salir al aire. Uno se pregunta si acaso esto demuestra un miedo escénico generalizado, o si simplemente quieren tener control absoluto sobre el mensaje.
Fernández Ochoa recalcó que la campaña reconoce la importancia de los medios en la democracia, ¡obvio, mae!, pero insiste en que los debates en vivo son esenciales para que la gente pueda comparar las propuestas de los aspirantes. Dice que así se puede ver si el candidato está diciendo la verdad, si sabe contestar las preguntas, si no se le atraganta la lengua… ¡todo el paquete! Como dicen por acá, la transparencia es la clave, y eso se logra mostrando la cara al pueblo sin rodeos.
“Queremos ofrecerle a la población un espacio donde podamos presentar nuestro programa de gobierno de manera abierta y honesta”, expresó Fernández Ochoa. Agregó que la campaña está dispuesta a dialogar con Trivisión, pero sin ceder en su exigencia de transmitir el debate en vivo. Se nota que no andan pa’ medias tintas, ¡quieren dejar claro cuál es su postura!
La decisión de Hidalgo, por supuesto, ha generado revuelo en el ambiente político. Algunos analistas políticos comentan que esta estrategia podría perjudicarlo, ya que Trivisión es uno de los canales más vistos en el país. Pero otros argumentan que podría ganarse el apoyo de los votantes que valoran la autenticidad y la transparencia. Quién sabe, quizás esté jugando bien sus cartas y apostando por un movimiento que conecte con el electorado cansado de promesas vacías.
En fin, la campaña electoral sigue tomando giros inesperados y cada día nos llevamos alguna sorpresa. Mientras tanto, nos toca seguir pendientes de lo que pasa, analizar las estrategias de los candidatos y decidir quién es el que mejor representa nuestros intereses. ¡Porque al final, la decisión es nuestra y debemos tomarla con responsabilidad! Como decimos por aquí, “con cabeza fría y corazón contento”.
Ahora sí, dígame usté... ¿Cree que la exigencia de Hidalgo es una muestra de valentía o una actitud pretenciosa? ¿Deberían los demás candidatos seguir su ejemplo y exigir debates en vivo, o prefieren jugar con las reglas establecidas por los medios?