¡Ay, Dios mío! Aquí vamos otra vez, tratando de descifrar qué onda con nuestra economía. Resulta que las cosas no pintan tan rositas como nos quieren hacer creer. Miguel Ángel Rodríguez, ex presidente, soltó la bomba hace unos días hablando de una economía dual que convive con una sombra oscura... y vaya que da qué pensar.
Verán, siempre hemos tenido este tema de las zonas francas, que le dan una patadita al crecimiento. Son como nuestros hermanos fifís que van directo al éxito, generando empleos y exportando pura modernidad. Pero, ¿qué pasa con el resto? Con el sector agrícola, los negocios pequeños, el turismo… esos que sudan la gota gorda día tras día. Parece que quedaron rezagados, creciendo a paso de tortuga, si acaso.
Las estadísticas oficiales muestran un crecimiento del PIB decente, alrededor del 4,2%, y las exportaciones andan bien, pero ojo porque eso se debe casi exclusivamente a las zonas francas. El “régimen definitivo”, como les dicen a los demás, va súper lento. En 2025, las exportaciones de esas empresas fueron el doble de lentas. ¿Se imaginan la diferencia?
Y no es solo eso, ¡que también duele! El desempleo sí bajó, pero no porque haya más gente trabajando, sino porque muchos simplemente se dieron por vencidos y dejaron de buscar. Dicen que perdimos más de 30 mil trabajadores entre 2020 y 2025. ¡Una lástima! Imagínate todos esos mae buscando brete y no encontrándolo…
Fiscalmente andamos medio bien, gracias a que nos ahorramos unos cuantos millones en intereses. Pero los ingresos no están creciendo tanto como deberían. Y la pobreza, bueno, bajó un poquito, pero más por los subsidios que por la creación de empleos dignos. Parece que estamos parcheando la gotera en lugar de arreglar el techo.
Ahora viene lo turbio, ¿verdad? Porque la moneda anda fuerte, pero el turismo no está explotando como debería, ni la agricultura está sacando pecho. Entonces, ¿de dónde sale todo ese dinero? Ahí es cuando entra la pregunta del ex presidente: ¿podría haber una economía criminal influyendo en estas cifras?
Rodriguez plantea una hipótesis preocupante: ¿una tercera economía, paralela a las otras dos, alimentada por el narcotráfico, el contrabando y otras linduras? Una economía que no aparece en los libros, pero que está moviendo billetes y distorsionando la realidad. ¡Imaginen el daño que puede hacer! Corrompiendo instituciones, financiando bandas y echando a perder nuestro país.
Es urgente que el Banco Central, el MIDEPLAN, las universidades y los centros de investigación se pongan las pilas y analicen esto a fondo. Necesitamos políticas más contundentes contra el crimen organizado y sus efectos en la economía. Diay, me da cosita pensar en el futuro, pero tenemos que enfrentar la verdad. ¿Ustedes creen que realmente estamos ante una economía criminal influyente? ¿Qué medidas tomarían ustedes para combatirla y proteger a Costa Rica?
Verán, siempre hemos tenido este tema de las zonas francas, que le dan una patadita al crecimiento. Son como nuestros hermanos fifís que van directo al éxito, generando empleos y exportando pura modernidad. Pero, ¿qué pasa con el resto? Con el sector agrícola, los negocios pequeños, el turismo… esos que sudan la gota gorda día tras día. Parece que quedaron rezagados, creciendo a paso de tortuga, si acaso.
Las estadísticas oficiales muestran un crecimiento del PIB decente, alrededor del 4,2%, y las exportaciones andan bien, pero ojo porque eso se debe casi exclusivamente a las zonas francas. El “régimen definitivo”, como les dicen a los demás, va súper lento. En 2025, las exportaciones de esas empresas fueron el doble de lentas. ¿Se imaginan la diferencia?
Y no es solo eso, ¡que también duele! El desempleo sí bajó, pero no porque haya más gente trabajando, sino porque muchos simplemente se dieron por vencidos y dejaron de buscar. Dicen que perdimos más de 30 mil trabajadores entre 2020 y 2025. ¡Una lástima! Imagínate todos esos mae buscando brete y no encontrándolo…
Fiscalmente andamos medio bien, gracias a que nos ahorramos unos cuantos millones en intereses. Pero los ingresos no están creciendo tanto como deberían. Y la pobreza, bueno, bajó un poquito, pero más por los subsidios que por la creación de empleos dignos. Parece que estamos parcheando la gotera en lugar de arreglar el techo.
Ahora viene lo turbio, ¿verdad? Porque la moneda anda fuerte, pero el turismo no está explotando como debería, ni la agricultura está sacando pecho. Entonces, ¿de dónde sale todo ese dinero? Ahí es cuando entra la pregunta del ex presidente: ¿podría haber una economía criminal influyendo en estas cifras?
Rodriguez plantea una hipótesis preocupante: ¿una tercera economía, paralela a las otras dos, alimentada por el narcotráfico, el contrabando y otras linduras? Una economía que no aparece en los libros, pero que está moviendo billetes y distorsionando la realidad. ¡Imaginen el daño que puede hacer! Corrompiendo instituciones, financiando bandas y echando a perder nuestro país.
Es urgente que el Banco Central, el MIDEPLAN, las universidades y los centros de investigación se pongan las pilas y analicen esto a fondo. Necesitamos políticas más contundentes contra el crimen organizado y sus efectos en la economía. Diay, me da cosita pensar en el futuro, pero tenemos que enfrentar la verdad. ¿Ustedes creen que realmente estamos ante una economía criminal influyente? ¿Qué medidas tomarían ustedes para combatirla y proteger a Costa Rica?