¡Ay, Dios mío! Aquí seguimos nosotros, los costarricenses, siempre dándole vueltas a la olla. Con todo lo que pasa en el mundo, guerras, crisis, gente pasando hambre… nosotros, preocupándonos si el próximo gobierno va a arreglar el brete del tráfico o la seguridad social. Me da risa y me da pena a la vez, ¿me entienden?
Porque es verdad, no somos precisamente unos tranquilos. Nos quejamos si el café está frío, si la fila es larga, si el diputado tarda en votar. Somos analíticos, como dicen por ahí, y tenemos ojo para ver lo que anda mal. Estamos listos para señalarle al político de turno sus meteduras de pata, a gritos si es necesario. Pero luego, cuando llega la hora de echar el baloto, ¿qué pasa? Muchos se van al chayazo, pensando que su voto no hace diferencia.
Y ahí está el problema, mi pana. Porque la democracia no es solo postear memes en Facebook criticando al gobierno, ni llenar la conversación de WhatsApp con teorías conspirativas. La democracia es asumir la responsabilidad de elegir a nuestros representantes, de participar activamente en la construcción de un país mejor. Es entender que si no vamos a la urna, estamos dejando que otros decidan por nosotros, y eso, ¡qué torta!
Me acuerdo clarito de Sherman Guity, el mae que corre más rápido que un rayo, pese a tener una discapacidad. Ese señor no esperó a que nadie le abriera las puertas, ni a que le construyeran una pista especial. Se entrenó como loco, se esforzó al máximo y demostró que con ganas y disciplina, se pueden superar cualquier obstáculo. ¡Qué carga de determinación! Ese mae nos demuestra que si quieres algo, tienes que ir a buscarlo.
Lo mismo le pasa a Priscilla Chinchilla, la futbolista que salió de Alajuela para conquistar Europa. No se quedó lamentando la distancia ni echando la culpa a las circunstancias. Se preparó duro, jugó con pasión y ahora está representando a Costa Rica en el Atlético de Madrid. ¡Una pura bendición! Ella nos enseña que salir de la zona de confort vale la pena, y que las metas ambiciosas son alcanzables si te esfuerzas.
Y hablando de metas, elijo Presidente y diputados no es comprar un billete de lotería, esperando que caiga el premio gordo. Es mucho más importante que eso. Es definir quiénes van a tomar las riendas del país, quiénes van a decidir sobre nuestras leyes, nuestros impuestos, nuestra educación, nuestra salud. Es dejar claro qué tipo de Costa Rica queremos construir para las futuras generaciones. Si nos quedamos cruzados de brazos, luego no nos podemos quejar.
Algunos dicen que la política es un juego sucio, que todos los políticos son iguales. Puede ser que haya maes poco serios por ahí, pero eso no significa que debamos renunciar a nuestra voz. Al contrario, es más importante que nunca ir a votar y elegir a aquellos que realmente representen nuestros valores y principios. No nos conformemos con migajas, ¡busquemos lo mejor para el país!
Así que ya saben, mi gente. Este es el momento de hacernos cargo. De demostrar que somos una sociedad activa, comprometida y responsable. No aflojemos, no nos quedemos atrás. Votar es un acto de valentía, una oportunidad única para influir en el rumbo de nuestro país. Ahora les pregunto: ¿Qué medidas concretas creen que deberían implementar los próximos líderes para fortalecer la democracia y combatir la apatía electoral en Costa Rica?
Porque es verdad, no somos precisamente unos tranquilos. Nos quejamos si el café está frío, si la fila es larga, si el diputado tarda en votar. Somos analíticos, como dicen por ahí, y tenemos ojo para ver lo que anda mal. Estamos listos para señalarle al político de turno sus meteduras de pata, a gritos si es necesario. Pero luego, cuando llega la hora de echar el baloto, ¿qué pasa? Muchos se van al chayazo, pensando que su voto no hace diferencia.
Y ahí está el problema, mi pana. Porque la democracia no es solo postear memes en Facebook criticando al gobierno, ni llenar la conversación de WhatsApp con teorías conspirativas. La democracia es asumir la responsabilidad de elegir a nuestros representantes, de participar activamente en la construcción de un país mejor. Es entender que si no vamos a la urna, estamos dejando que otros decidan por nosotros, y eso, ¡qué torta!
Me acuerdo clarito de Sherman Guity, el mae que corre más rápido que un rayo, pese a tener una discapacidad. Ese señor no esperó a que nadie le abriera las puertas, ni a que le construyeran una pista especial. Se entrenó como loco, se esforzó al máximo y demostró que con ganas y disciplina, se pueden superar cualquier obstáculo. ¡Qué carga de determinación! Ese mae nos demuestra que si quieres algo, tienes que ir a buscarlo.
Lo mismo le pasa a Priscilla Chinchilla, la futbolista que salió de Alajuela para conquistar Europa. No se quedó lamentando la distancia ni echando la culpa a las circunstancias. Se preparó duro, jugó con pasión y ahora está representando a Costa Rica en el Atlético de Madrid. ¡Una pura bendición! Ella nos enseña que salir de la zona de confort vale la pena, y que las metas ambiciosas son alcanzables si te esfuerzas.
Y hablando de metas, elijo Presidente y diputados no es comprar un billete de lotería, esperando que caiga el premio gordo. Es mucho más importante que eso. Es definir quiénes van a tomar las riendas del país, quiénes van a decidir sobre nuestras leyes, nuestros impuestos, nuestra educación, nuestra salud. Es dejar claro qué tipo de Costa Rica queremos construir para las futuras generaciones. Si nos quedamos cruzados de brazos, luego no nos podemos quejar.
Algunos dicen que la política es un juego sucio, que todos los políticos son iguales. Puede ser que haya maes poco serios por ahí, pero eso no significa que debamos renunciar a nuestra voz. Al contrario, es más importante que nunca ir a votar y elegir a aquellos que realmente representen nuestros valores y principios. No nos conformemos con migajas, ¡busquemos lo mejor para el país!
Así que ya saben, mi gente. Este es el momento de hacernos cargo. De demostrar que somos una sociedad activa, comprometida y responsable. No aflojemos, no nos quedemos atrás. Votar es un acto de valentía, una oportunidad única para influir en el rumbo de nuestro país. Ahora les pregunto: ¿Qué medidas concretas creen que deberían implementar los próximos líderes para fortalecer la democracia y combatir la apatía electoral en Costa Rica?