¡Aguante, pura vida! Parece que el 2026 llegó para quedarse, y las empresas acá en Costa Rica están echándole ganas, pero con la mosca detrás de la oreja. Según el IICE-UCR, las expectativas son decentes, pero nadie quiere quemarse ni irse al traste ahora que estamos viendo cómo va la onda.
El estudio, hecho a 428 empresas de varios bretes – desde la manufactura hasta el turismo – revela que el ambiente general es de confianza, sí señor, pero con un buen toque de precaución. Ya saben, mirando para ambos lados como quien cruza la calle en hora pico. El índice global de expectativas está en 55.9 puntos, un poquito abajo del trimestre pasado, pero aún arriba del promedio histórico, lo cual, diay, no es tan malo.
Lo interesante es ver cómo se mueve esto por sector. El comercio y la agricultura fueron los que mostraron más ánimo, con un ligero repunte en su optimismo. Imaginen, los agricultores echanle con toda porque la cosecha se ve prometedora, y los comerciantes esperando que el turismo siga dando pa’ adelante. Eso sí, la manufactura, los servicios y la construcción bajaron un tantito, pero sin alarmas, mantenienndo niveles sólidos por encima de lo normal.
Y hablando de números, el 43% al 60% de los empresarios esperan que su negocio crezca este primer trimestre. ¡Un buen porcentaje! La mayoría le achaca esto a temporadas altas, mejoras en la infraestructura y, claro, aumentar la capacidad productiva. Pero ojo, porque también hay un 7% al 9% que ven venir tiempos más tranquilos, incluso una posible baja en la demanda. Ahí entra el tema de los aranceles, el tipo de cambio, y toda esa vaina que nos afecta a todos, ¿eh?
Las utilidades tampoco andan mal. Unos 40% a 55%, dependiendo del sector, creen que van a ganar más billetes este año. El agro y la construcción lideran la marcha en este sentido, sugiriendo que esas áreas tienen potencial para mejores márgenes. ¡Eso es bueno para la economía nacional, vamos!
Pero aquí viene el detalle, el chunche que pone las cosas en perspectiva: la inversión. Solo el 10.8% de las empresas planea invertir en nuevos proyectos entre enero y marzo, una cifra más baja que el trimestre anterior. La mayoría prefiere apostar seguro, enfocándose en mejorar lo que ya tienen, invirtiendo en equipos, maquinaria y tecnología esencial. No quieren jugársela a lo loco, prefieren ir paso a paso.
En resumen, parece que el 2026 será un año de crecimiento controlado, con buenas expectativas pero sin grandes apuestas. Las empresas están contentas, sí, pero conscientes de los desafíos que tenemos por delante. Hay que ponerle cabeza fría y seguir trabajando duro para mantener la llama encendida, ¿me entienden?
Entonces, ¿usted qué piensa? Considerando este panorama, ¿cree que las empresas deberían ser más audaces en sus inversiones, o es acertado mantenerse cautelosas ante la incertidumbre económica mundial? ¡Déjeme su opinión en el foro!
El estudio, hecho a 428 empresas de varios bretes – desde la manufactura hasta el turismo – revela que el ambiente general es de confianza, sí señor, pero con un buen toque de precaución. Ya saben, mirando para ambos lados como quien cruza la calle en hora pico. El índice global de expectativas está en 55.9 puntos, un poquito abajo del trimestre pasado, pero aún arriba del promedio histórico, lo cual, diay, no es tan malo.
Lo interesante es ver cómo se mueve esto por sector. El comercio y la agricultura fueron los que mostraron más ánimo, con un ligero repunte en su optimismo. Imaginen, los agricultores echanle con toda porque la cosecha se ve prometedora, y los comerciantes esperando que el turismo siga dando pa’ adelante. Eso sí, la manufactura, los servicios y la construcción bajaron un tantito, pero sin alarmas, mantenienndo niveles sólidos por encima de lo normal.
Y hablando de números, el 43% al 60% de los empresarios esperan que su negocio crezca este primer trimestre. ¡Un buen porcentaje! La mayoría le achaca esto a temporadas altas, mejoras en la infraestructura y, claro, aumentar la capacidad productiva. Pero ojo, porque también hay un 7% al 9% que ven venir tiempos más tranquilos, incluso una posible baja en la demanda. Ahí entra el tema de los aranceles, el tipo de cambio, y toda esa vaina que nos afecta a todos, ¿eh?
Las utilidades tampoco andan mal. Unos 40% a 55%, dependiendo del sector, creen que van a ganar más billetes este año. El agro y la construcción lideran la marcha en este sentido, sugiriendo que esas áreas tienen potencial para mejores márgenes. ¡Eso es bueno para la economía nacional, vamos!
Pero aquí viene el detalle, el chunche que pone las cosas en perspectiva: la inversión. Solo el 10.8% de las empresas planea invertir en nuevos proyectos entre enero y marzo, una cifra más baja que el trimestre anterior. La mayoría prefiere apostar seguro, enfocándose en mejorar lo que ya tienen, invirtiendo en equipos, maquinaria y tecnología esencial. No quieren jugársela a lo loco, prefieren ir paso a paso.
En resumen, parece que el 2026 será un año de crecimiento controlado, con buenas expectativas pero sin grandes apuestas. Las empresas están contentas, sí, pero conscientes de los desafíos que tenemos por delante. Hay que ponerle cabeza fría y seguir trabajando duro para mantener la llama encendida, ¿me entienden?
Entonces, ¿usted qué piensa? Considerando este panorama, ¿cree que las empresas deberían ser más audaces en sus inversiones, o es acertado mantenerse cautelosas ante la incertidumbre económica mundial? ¡Déjeme su opinión en el foro!