¡Ay, Dios mío, qué pena! Wall Street le dio un susto tremendo a todos ayer, cerrando a la baja. Parece que los inversionistas anduvieron más tranquilos de lo normal, agarrándole resaca después de la publicación de un índice de inflación en Estados Unidos que no le cambió mucho al panorama. No sé ustedes, pero yo ya me estaba preparando pa’ gastarme esos billetes extra que esperaba, ¡pero parece que tendremos que esperar!
La cosa es así: el Dow Jones le bajó un 0,80%, el Nasdaq un 0,10% y el S&P 500 retrocedió un 0,19%. Según los economistas, eso significa que la Reserva Federal (Fed), allá en Estados Unidos, no va a cambiar sus planes tan rápido como algunos esperábamos. Imaginen la bronca que esto puede causar en el resto del mundo, ¡y nosotros somos rehenes de esa situación!
Estos datos de inflación, que según dicen se mantuvieron estables en diciembre, mostraron un avance del 2,7% interanual, apenas un poquito menos que el mes anterior. José Torres, de Interactive Brokers, nos dice que “el entusiasmo inicial fue de corta duración”. ¡Claro, José! Uno se anima a pensar que van a bajar los precios y luego… ¡zas!, te das cuenta de que la vaina sigue igual o peor.
En el mercado de bonos, la cosa también siguió con calma, con el rendimiento del bono del Tesoro a diez años casi sin moverse, quedando en 4,18%. Algunos expertos creen que la incertidumbre radica en si la Fed realmente recortará las tasas de interés pronto. Dicen que podríamos tener suerte y ver una bajada en junio, pero ni siquiera eso está seguro. Una bajada sería bueno para las empresas, que podrían ganar más plata, pero ahora toca esperar y ver qué pasa.
Y ahí entra el detalle que le da más sabor a la tortilla: el señor Trump, que anda soltando comentarios por ahí. Está echándole tierra al jefe de la Fed, Jerome Powell, y pidiendo a gritos que bajen las tasas. ¡Imagínense el lío que se armaría si la política económica dependiera de sus ganas! Claro, él quiere que baje el precio de todo para verse bien, pero a veces, ir a toda velocidad termina estrellándose contra un muro.
Pat Donlon, de Fiduciary Trust Company, nos recuerda que a pesar de todo, la Fed podría hacer ajustes durante el año. Pero, honestamente, con tanto parloteo y tanta división interna, uno no sabe qué esperar. ¿Será que vamos a tener que aguantar los mismos precios altos por más tiempo de lo esperado?
Aquí en Costa Rica, ¿qué significa todo esto? Bueno, básicamente, que nuestra economía seguirá atada a lo que pase afuera. Si allá arriba no hay estabilidad, aquí tampoco la vamos a encontrar fácilmente. Dependemos de sus importaciones, sus inversiones... ¡todo! Así que tenemos que estar ojo avizor, aferrados a nuestras ilusiones y esperando lo mejor, aunque las cosas estén un poco turbias.
Definitivamente, la situación económica mundial es un brete complicado. Con estas señales desde Wall Street, ¿creen que el gobierno debería tomar medidas urgentes para proteger a las familias costarricenses, o deberíamos simplemente esperar a ver cómo se desarrolla la situación global? Déjenme sus opiniones, ¡quiero saber qué piensa la gente del Foro!
La cosa es así: el Dow Jones le bajó un 0,80%, el Nasdaq un 0,10% y el S&P 500 retrocedió un 0,19%. Según los economistas, eso significa que la Reserva Federal (Fed), allá en Estados Unidos, no va a cambiar sus planes tan rápido como algunos esperábamos. Imaginen la bronca que esto puede causar en el resto del mundo, ¡y nosotros somos rehenes de esa situación!
Estos datos de inflación, que según dicen se mantuvieron estables en diciembre, mostraron un avance del 2,7% interanual, apenas un poquito menos que el mes anterior. José Torres, de Interactive Brokers, nos dice que “el entusiasmo inicial fue de corta duración”. ¡Claro, José! Uno se anima a pensar que van a bajar los precios y luego… ¡zas!, te das cuenta de que la vaina sigue igual o peor.
En el mercado de bonos, la cosa también siguió con calma, con el rendimiento del bono del Tesoro a diez años casi sin moverse, quedando en 4,18%. Algunos expertos creen que la incertidumbre radica en si la Fed realmente recortará las tasas de interés pronto. Dicen que podríamos tener suerte y ver una bajada en junio, pero ni siquiera eso está seguro. Una bajada sería bueno para las empresas, que podrían ganar más plata, pero ahora toca esperar y ver qué pasa.
Y ahí entra el detalle que le da más sabor a la tortilla: el señor Trump, que anda soltando comentarios por ahí. Está echándole tierra al jefe de la Fed, Jerome Powell, y pidiendo a gritos que bajen las tasas. ¡Imagínense el lío que se armaría si la política económica dependiera de sus ganas! Claro, él quiere que baje el precio de todo para verse bien, pero a veces, ir a toda velocidad termina estrellándose contra un muro.
Pat Donlon, de Fiduciary Trust Company, nos recuerda que a pesar de todo, la Fed podría hacer ajustes durante el año. Pero, honestamente, con tanto parloteo y tanta división interna, uno no sabe qué esperar. ¿Será que vamos a tener que aguantar los mismos precios altos por más tiempo de lo esperado?
Aquí en Costa Rica, ¿qué significa todo esto? Bueno, básicamente, que nuestra economía seguirá atada a lo que pase afuera. Si allá arriba no hay estabilidad, aquí tampoco la vamos a encontrar fácilmente. Dependemos de sus importaciones, sus inversiones... ¡todo! Así que tenemos que estar ojo avizor, aferrados a nuestras ilusiones y esperando lo mejor, aunque las cosas estén un poco turbias.
Definitivamente, la situación económica mundial es un brete complicado. Con estas señales desde Wall Street, ¿creen que el gobierno debería tomar medidas urgentes para proteger a las familias costarricenses, o deberíamos simplemente esperar a ver cómo se desarrolla la situación global? Déjenme sus opiniones, ¡quiero saber qué piensa la gente del Foro!