¡Ay, criatura! Aquí vamos con tremenda movida política que está sacudiendo al país. Fabricio Alvarado, con toda la energía que le caracteriza, soltó unas verdades (según él) contra Pueblo Soberano, acusándolos de estarle mintiendo al electorado cristiano. ¡Tremendo brete se armó!
Todo comenzó porque el ex candidato presidencial de Nueva República no se quedó callao con los movimientos que está haciendo Pueblo Soberano buscando apoyo. Según Fabricio, Laura Fernández, la candidata de Pueblo Soberano, no es tan conservadora como aparenta. Lanzó un video en redes sociales donde básicamente les dice a los pastores y líderes evangélicos que estén bien atentos a lo que hacen.
Alvarado, sin pelos en la lengua, dijo que un candidato que se dice conservador no puede andar ofreciendo “puestos o intercambios” a cambio de votos. Eso, para él, es una incoherencia flagrante con los valores cristianos. Y vaya que lo hizo sentir, criticando que Pueblo Soberano esté metiendo en sus papeletas gente que ha apoyado cosas que van totalmente en contra de lo que ellos dicen defender. "Las papeletas deben ser coherentes, no intentar quedar bien con Dios y con el diablo. Poner progres y cristianos es como hacer un arroz con mango", sentenció, dejando caer que no hay medias tintas.
El mae no se guardó nada. Además, acusó a Laura Fernández de ser “abanderada del globalismo y de la agenda 2030”, recordando que Nueva República siempre se ha opuesto a temas polémicos como la legalización de la marihuana y los cambios de sexo en menores de edad. Dijo que su partido sí mantiene la firmeza de sus convicciones, sin ceder ante presiones de otros sectores. "Dios no va con la tibieza ni con los lobos vestidos de oveja.", remató.
Este rollo viene en medio de la investigación que lleva el Tribunal Supremo de Elecciones por unos presuntos acuerdos turbios entre Pueblo Soberano y un grupo evangélico. Como recordarán, circularon videos y folletos que mostraban ofrecimientos de cargos y candidaturas a cambio de apoyo político. ¡Un quilombo de proporciones!, y ahora Fabricio decide meterse en el ajo.
Pero ojo, esto no es blanco y negro, chava. Algunos analistas políticos comentan que Alvarado está aprovechando la situación para atacar a sus competidores y ganar visibilidad. Otros aseguran que simplemente está defendiendo sus principios y alertando al electorado sobre lo que consideran una manipulación religiosa. En fin, la política es un juego complicado, y cada quien juega sus cartas como sabe.
Es importante recordar que Pueblo Soberano aún no ha emitido una respuesta formal a estas acusaciones. Será interesante ver cómo reaccionan y si deciden presentar pruebas que demuestren lo contrario. Por ahora, el ambiente está cargado de tensión y especulaciones, y la opinión pública está dividida. Esto ya se puso bueno, como diríamos nosotros, ¡a full!
Y ahora, dígame usted, ¿cree que Fabricio Alvarado está justificadamente denunciando un posible engaño electoral, o está utilizando esta controversia para impulsar su propia candidatura? ¿Considera que la religión debería tener un papel significativo en la toma de decisiones políticas?
Todo comenzó porque el ex candidato presidencial de Nueva República no se quedó callao con los movimientos que está haciendo Pueblo Soberano buscando apoyo. Según Fabricio, Laura Fernández, la candidata de Pueblo Soberano, no es tan conservadora como aparenta. Lanzó un video en redes sociales donde básicamente les dice a los pastores y líderes evangélicos que estén bien atentos a lo que hacen.
Alvarado, sin pelos en la lengua, dijo que un candidato que se dice conservador no puede andar ofreciendo “puestos o intercambios” a cambio de votos. Eso, para él, es una incoherencia flagrante con los valores cristianos. Y vaya que lo hizo sentir, criticando que Pueblo Soberano esté metiendo en sus papeletas gente que ha apoyado cosas que van totalmente en contra de lo que ellos dicen defender. "Las papeletas deben ser coherentes, no intentar quedar bien con Dios y con el diablo. Poner progres y cristianos es como hacer un arroz con mango", sentenció, dejando caer que no hay medias tintas.
El mae no se guardó nada. Además, acusó a Laura Fernández de ser “abanderada del globalismo y de la agenda 2030”, recordando que Nueva República siempre se ha opuesto a temas polémicos como la legalización de la marihuana y los cambios de sexo en menores de edad. Dijo que su partido sí mantiene la firmeza de sus convicciones, sin ceder ante presiones de otros sectores. "Dios no va con la tibieza ni con los lobos vestidos de oveja.", remató.
Este rollo viene en medio de la investigación que lleva el Tribunal Supremo de Elecciones por unos presuntos acuerdos turbios entre Pueblo Soberano y un grupo evangélico. Como recordarán, circularon videos y folletos que mostraban ofrecimientos de cargos y candidaturas a cambio de apoyo político. ¡Un quilombo de proporciones!, y ahora Fabricio decide meterse en el ajo.
Pero ojo, esto no es blanco y negro, chava. Algunos analistas políticos comentan que Alvarado está aprovechando la situación para atacar a sus competidores y ganar visibilidad. Otros aseguran que simplemente está defendiendo sus principios y alertando al electorado sobre lo que consideran una manipulación religiosa. En fin, la política es un juego complicado, y cada quien juega sus cartas como sabe.
Es importante recordar que Pueblo Soberano aún no ha emitido una respuesta formal a estas acusaciones. Será interesante ver cómo reaccionan y si deciden presentar pruebas que demuestren lo contrario. Por ahora, el ambiente está cargado de tensión y especulaciones, y la opinión pública está dividida. Esto ya se puso bueno, como diríamos nosotros, ¡a full!
Y ahora, dígame usted, ¿cree que Fabricio Alvarado está justificadamente denunciando un posible engaño electoral, o está utilizando esta controversia para impulsar su propia candidatura? ¿Considera que la religión debería tener un papel significativo en la toma de decisiones políticas?