¡Ay, mae! Pues resulta que Laura Fernández, la candidata del Pueblo Soberano, se quedó con cara de susto en el debate del TSE. La señora andaba solta diciendo que habían creado 131 mil empleos desde noviembre del 2022, ¡y vaya tela! Porque los números del Banco Central le dicen otra cosa, y bastante diferente, fiu.
Para ponerle el contexto a la cosa, la abuela Fernández lanzó esa cifra como si estuviera repartiendo pan caliente, asegurando que Costa Rica estaba creando empleo a marchas forzadas. Todo esto justo durante el debate electoral, buscando convencer al votante indeciso de que tiene la solución mágica para el problema del desempleo. Pero, como diríamos acá en el foro, ¡aguanta! Que la realidad siempre termina sacando el agua para afuera.
Lo que dice el BCCR, con sus datitos oficiales y todo, es que sí hubo crecimiento en el empleo, claro, pero no tanto como pintaba la candidata. Entre mayo del 2022, cuando Don Chaves agarró el timón, y noviembre del 2025, la población ocupada apenas creció en 39.095 personas, pasando de 2.157.855 a 2.196.950. ¡Una diferencia abismal comparado con esos 131 mil que lanzó Fernández!
Pero la cosa no pinta tan rosita, porque si nos fijamos bien, el BCCR también reporta que hay muchísima gente fuera de la fuerza de trabajo. Y eso sí que ha aumentado, ¡una barbaridad! Entre mayo del 2022 y noviembre del 2025, ¡casi 280 mil personas decidieron salir del ruedo laboral! Pasando de 1.638.049 a casi 1.9 millones. Eso da mucho en qué pensar, ¿no?
Y pa' rematar, el Observatorio Económico y Social de la U (la Universidad Nacional, pa' los que no estén al día) hizo un estudio que revela cosas aún más saladas. En el último trimestre de 2025, se perdieron empleos en sectores clave como el comercio, la industria manufacturera, hotelería y hasta el sector agrícola. ¡Un golpe duro para la economía tica! Y encima, la mayoría de quienes perdieron sus trabajos fueron mujeres. Un brete, ¡qué pena!
La encuesta muestra que la tasa de desempleo se redujo un poquito, pero no gracias a que más gente tenga trabajo. Sino porque cada vez hay más personas que simplemente... ¡se dan por vencidas y dejan de buscarlo! Una tendencia preocupante que nos obliga a reflexionar sobre las oportunidades reales que existen para todos en nuestro país. Claro, algunos podrán decir que los números siempre juegan malas pasadas, pero con estas diferencias, parece que la candidata se jaló una torta considerable.
Ahora, hablando de edades, parece que los más afectados son los adultos mayores y los jóvenes. Según los datos, gran parte de las personas de 60 años o más han optado por retirarse del mercado laboral, mientras que muchos jóvenes tampoco encuentran su lugar. Esto nos plantea preguntas muy importantes sobre cómo estamos protegiendo a nuestros ancianos y brindando oportunidades a las nuevas generaciones para construir un futuro digno.
Definitivamente, esta discrepancia entre las declaraciones de Laura Fernández y los datos oficiales del BCCR nos deja pensando: ¿Estamos siendo engañados intencionalmente o simplemente se trata de una interpretación errónea de la información? ¿Cómo podemos exigir transparencia y honestidad a nuestros políticos, especialmente en temas económicos cruciales como el empleo? Díganos, ¿ustedes creen que la candidata debería rectificar o es normal que los datos electorales sean ligeramente diferentes a la realidad?
Para ponerle el contexto a la cosa, la abuela Fernández lanzó esa cifra como si estuviera repartiendo pan caliente, asegurando que Costa Rica estaba creando empleo a marchas forzadas. Todo esto justo durante el debate electoral, buscando convencer al votante indeciso de que tiene la solución mágica para el problema del desempleo. Pero, como diríamos acá en el foro, ¡aguanta! Que la realidad siempre termina sacando el agua para afuera.
Lo que dice el BCCR, con sus datitos oficiales y todo, es que sí hubo crecimiento en el empleo, claro, pero no tanto como pintaba la candidata. Entre mayo del 2022, cuando Don Chaves agarró el timón, y noviembre del 2025, la población ocupada apenas creció en 39.095 personas, pasando de 2.157.855 a 2.196.950. ¡Una diferencia abismal comparado con esos 131 mil que lanzó Fernández!
Pero la cosa no pinta tan rosita, porque si nos fijamos bien, el BCCR también reporta que hay muchísima gente fuera de la fuerza de trabajo. Y eso sí que ha aumentado, ¡una barbaridad! Entre mayo del 2022 y noviembre del 2025, ¡casi 280 mil personas decidieron salir del ruedo laboral! Pasando de 1.638.049 a casi 1.9 millones. Eso da mucho en qué pensar, ¿no?
Y pa' rematar, el Observatorio Económico y Social de la U (la Universidad Nacional, pa' los que no estén al día) hizo un estudio que revela cosas aún más saladas. En el último trimestre de 2025, se perdieron empleos en sectores clave como el comercio, la industria manufacturera, hotelería y hasta el sector agrícola. ¡Un golpe duro para la economía tica! Y encima, la mayoría de quienes perdieron sus trabajos fueron mujeres. Un brete, ¡qué pena!
La encuesta muestra que la tasa de desempleo se redujo un poquito, pero no gracias a que más gente tenga trabajo. Sino porque cada vez hay más personas que simplemente... ¡se dan por vencidas y dejan de buscarlo! Una tendencia preocupante que nos obliga a reflexionar sobre las oportunidades reales que existen para todos en nuestro país. Claro, algunos podrán decir que los números siempre juegan malas pasadas, pero con estas diferencias, parece que la candidata se jaló una torta considerable.
Ahora, hablando de edades, parece que los más afectados son los adultos mayores y los jóvenes. Según los datos, gran parte de las personas de 60 años o más han optado por retirarse del mercado laboral, mientras que muchos jóvenes tampoco encuentran su lugar. Esto nos plantea preguntas muy importantes sobre cómo estamos protegiendo a nuestros ancianos y brindando oportunidades a las nuevas generaciones para construir un futuro digno.
Definitivamente, esta discrepancia entre las declaraciones de Laura Fernández y los datos oficiales del BCCR nos deja pensando: ¿Estamos siendo engañados intencionalmente o simplemente se trata de una interpretación errónea de la información? ¿Cómo podemos exigir transparencia y honestidad a nuestros políticos, especialmente en temas económicos cruciales como el empleo? Díganos, ¿ustedes creen que la candidata debería rectificar o es normal que los datos electorales sean ligeramente diferentes a la realidad?