¡Ay, Dios mío, qué chivísima la actuación de nuestros golfistas en Argentina! Este jueves se prendieron la onda en el Abierto Sudamericano Amateur, demostrando que sí saben darle al golf con gallos. Se nota que le han metido empeño, mae, y eso se refleja en la cancha.
Este certamen, pa' los que no estén al día, es una verdadera vitrina para los jóvenes talentos del golf regional. Reúne a los mejores exponentes de toda Sudamérica, así que competir ahí es un brete de nervios pero también una oportunidad dorada para hacerse un nombre. Ya se sabe, el golf tico siempre ha tenido que luchar contra muchas olas, pero estos muchachos van con todo.
Elías Mardeni cerró la primera ronda con 76 golpes, o sea +4. No es que esté regalado, pero tampoco se jaló ninguna torta, ¿eh? Está bien posicionado en la tabla, en el puesto T25, lo cual significa que todavía tiene chance de escalar posiciones en las próximas jornadas. Alberto Aguilar, con 78 golpes (+6), anda un poquito más atrás, en el puesto T36, pero también manteniendo la compostura y listo para reponerse.
Y hablando de damas, Avery Dyer firmó una tarjeta de 79 golpes (+7), ubicándose en el puesto T28. Chiquitina, pero con granito, como dicen acá. Ella también puede subir peldaños si afina su juego. Se le nota la ilusión de representar al país y dejar el nombre de Costa Rica en alto, ¡y eso se aprecia!
Ahora, no nos pongamos a mentirnos, la competencia es dura. Hay jugadores de Brasil, Colombia, Chile... todos buscando llevarse el título a casa. Pero nuestros representantes no se amilanan, van ajustando su estrategia y tratando de sacar lo mejor de cada golpe. Pa’ esto hay que tener temple, y parece que los nuestros no les falta, diay.
Lo interesante de ver este tipo de torneos es cómo reflejan el esfuerzo de los atletas costarricenses, que a menudo tienen que superar obstáculos económicos y de infraestructura para llegar a este nivel. No cuentan con las mismas facilidades que otros países, pero eso no les impide soñar y perseguir sus metas. ¡Eso es lo que nos hace sentir orgullosos!
Y ojo, porque aún faltan varias rondas. Esto apenas empieza, y los muchachos tienen margen de maniobra para revertir situaciones, pulir su técnica y demostrar de lo que son capaces. Ya sabemos que los golfistas ticos son aguerridos y no se rinden fácil; siempre dan pelea hasta el final. Lo importante es mantener la concentración y enfocarse en cada tiro. Con ganas y disciplina, ¡todo se puede lograr!
En fin, una presentación bastante decente de parte de nuestros golfistas en este Abierto Sudamericano. Demostraron talento, perseverancia y el orgullo de representar a Costa Rica. Pero me pregunto, ¿cree usted que, con mayor apoyo e inversión en programas juveniles, podríamos tener aún más atletas ticos destacándose en competiciones internacionales de este calibre?
Este certamen, pa' los que no estén al día, es una verdadera vitrina para los jóvenes talentos del golf regional. Reúne a los mejores exponentes de toda Sudamérica, así que competir ahí es un brete de nervios pero también una oportunidad dorada para hacerse un nombre. Ya se sabe, el golf tico siempre ha tenido que luchar contra muchas olas, pero estos muchachos van con todo.
Elías Mardeni cerró la primera ronda con 76 golpes, o sea +4. No es que esté regalado, pero tampoco se jaló ninguna torta, ¿eh? Está bien posicionado en la tabla, en el puesto T25, lo cual significa que todavía tiene chance de escalar posiciones en las próximas jornadas. Alberto Aguilar, con 78 golpes (+6), anda un poquito más atrás, en el puesto T36, pero también manteniendo la compostura y listo para reponerse.
Y hablando de damas, Avery Dyer firmó una tarjeta de 79 golpes (+7), ubicándose en el puesto T28. Chiquitina, pero con granito, como dicen acá. Ella también puede subir peldaños si afina su juego. Se le nota la ilusión de representar al país y dejar el nombre de Costa Rica en alto, ¡y eso se aprecia!
Ahora, no nos pongamos a mentirnos, la competencia es dura. Hay jugadores de Brasil, Colombia, Chile... todos buscando llevarse el título a casa. Pero nuestros representantes no se amilanan, van ajustando su estrategia y tratando de sacar lo mejor de cada golpe. Pa’ esto hay que tener temple, y parece que los nuestros no les falta, diay.
Lo interesante de ver este tipo de torneos es cómo reflejan el esfuerzo de los atletas costarricenses, que a menudo tienen que superar obstáculos económicos y de infraestructura para llegar a este nivel. No cuentan con las mismas facilidades que otros países, pero eso no les impide soñar y perseguir sus metas. ¡Eso es lo que nos hace sentir orgullosos!
Y ojo, porque aún faltan varias rondas. Esto apenas empieza, y los muchachos tienen margen de maniobra para revertir situaciones, pulir su técnica y demostrar de lo que son capaces. Ya sabemos que los golfistas ticos son aguerridos y no se rinden fácil; siempre dan pelea hasta el final. Lo importante es mantener la concentración y enfocarse en cada tiro. Con ganas y disciplina, ¡todo se puede lograr!
En fin, una presentación bastante decente de parte de nuestros golfistas en este Abierto Sudamericano. Demostraron talento, perseverancia y el orgullo de representar a Costa Rica. Pero me pregunto, ¿cree usted que, con mayor apoyo e inversión en programas juveniles, podríamos tener aún más atletas ticos destacándose en competiciones internacionales de este calibre?