Ay, mi junta, qué batallón se armó en la contienda presidencial. Resulta que Claudia Dobles, la chica de Agenda Ciudadana, soltó unas verdades bien sabrosas sobre Laura Fernández, la abanderada de Pueblo Soberano. Parece que doña Laura decidió hacer como si no existieran los debates, dejando a muchos preguntándose si prefiere esconderse a enfrentar los temas de frente.
La jugada, según fuentes cercanas, es que Laura Fernández y su equipo de campaña decidieron que solo asistirían a cuatro debates durante toda la campaña. Esto significa que ni Teletica, ni Canal OPA, ni Grupo Extra tendrán el honor (o el deber) de tenerla entre sus invitados. Dicen que quieren enfocarse en ‘estar con el pueblo’, pero algunos sospechan que es pura excusa para evitar las preguntas incómodas. Vamos, diay, ¡qué trama!
Dobles no tardó en reaccionar, claro. Con su labia característica, lanzó una pulla directa: 'Asistir únicamente a 4 debates demuestra poca valentía. Gobernar exige dar la cara y rendir cuentas a los costarricenses. Quien huye del debate hoy, huirá de los problemas mañana.' ¡Golpe directo, mae! Una manera muy tica de decir que si no aguanta el calor de los debates, cómo va a soportar la presión de gobernar.
Francisco Gamboa, el jefe de campaña de Laura Fernández, salió al paso defendiendo la estrategia. Según él, el objetivo es ‘poner al pueblo de Costa Rica en el centro de la campaña’ y evitar espacios que se han convertido en ’tribunas de ataque, mentira y espectáculo’. Uf, qué discurso, ¿eh? Suena a que prefieren hablarle al pueblo desde cómodos mítines que enfrentarse a preguntas difíciles en televisión nacional. Un brete eso, tratar de convencer al público así.
Lo curioso de todo este asunto es que la decisión de Fernández se anunció justo después de que Douglas Sánchez, el director de Canal OPA, hiciera pública la exclusión de la candidata de su debate. Esto levantó muchas cejas, porque Canal OPA siempre se había considerado cercano al gobierno actual y, por ende, a la candidatura oficialista. ¡Qué sal! De repente cambian de parecer... ¿será que vieron venir el huracán?
Fernández sí confirmó su presencia en cuatro debates oficiales: el del Tribunal Supremo de Elecciones (11 de enero), Trivisión (21 de enero), Radio Columbia (26 de enero) y Monumental – Repretel (27 de enero). Por lo menos, ahí podremos verla discutir con sus contrincantes, aunque sea en una selección limitada de escenarios. Esperemos que aproveche esas oportunidades para aclarar sus posturas y responder las inquietudes de la ciudadanía.
Muchos analistas políticos ya están especulando sobre las razones detrás de esta decisión. Algunos creen que Fernández carece de la capacidad de improvisación necesaria para desenvolverse bien en un debate, mientras que otros sugieren que teme las preguntas sobre temas polémicos como la deuda pública o el sistema de pensiones. Sea cual sea la razón, lo cierto es que su ausencia en varios debates le restará visibilidad y dificultará su intento de conectar con los votantes indecisos. ¡Qué torta! Perderse estos espacios puede ser fatal.
Y ahora les lanzo la pregunta para el foro: ¿Creen que la decisión de Laura Fernández de evitar tantos debates es una señal de debilidad o una estrategia inteligente para diferenciarse de sus competidores? ¿Deberían los candidatos presidenciales tener la obligación de participar en todos los debates organizados por los medios de comunicación, o tienen derecho a elegir aquellos en los que se sientan más cómodos? ¡Denme sus opiniones, compas! Quiero saber qué piensan ustedes sobre este nuevo capítulo en la campaña presidencial.
La jugada, según fuentes cercanas, es que Laura Fernández y su equipo de campaña decidieron que solo asistirían a cuatro debates durante toda la campaña. Esto significa que ni Teletica, ni Canal OPA, ni Grupo Extra tendrán el honor (o el deber) de tenerla entre sus invitados. Dicen que quieren enfocarse en ‘estar con el pueblo’, pero algunos sospechan que es pura excusa para evitar las preguntas incómodas. Vamos, diay, ¡qué trama!
Dobles no tardó en reaccionar, claro. Con su labia característica, lanzó una pulla directa: 'Asistir únicamente a 4 debates demuestra poca valentía. Gobernar exige dar la cara y rendir cuentas a los costarricenses. Quien huye del debate hoy, huirá de los problemas mañana.' ¡Golpe directo, mae! Una manera muy tica de decir que si no aguanta el calor de los debates, cómo va a soportar la presión de gobernar.
Francisco Gamboa, el jefe de campaña de Laura Fernández, salió al paso defendiendo la estrategia. Según él, el objetivo es ‘poner al pueblo de Costa Rica en el centro de la campaña’ y evitar espacios que se han convertido en ’tribunas de ataque, mentira y espectáculo’. Uf, qué discurso, ¿eh? Suena a que prefieren hablarle al pueblo desde cómodos mítines que enfrentarse a preguntas difíciles en televisión nacional. Un brete eso, tratar de convencer al público así.
Lo curioso de todo este asunto es que la decisión de Fernández se anunció justo después de que Douglas Sánchez, el director de Canal OPA, hiciera pública la exclusión de la candidata de su debate. Esto levantó muchas cejas, porque Canal OPA siempre se había considerado cercano al gobierno actual y, por ende, a la candidatura oficialista. ¡Qué sal! De repente cambian de parecer... ¿será que vieron venir el huracán?
Fernández sí confirmó su presencia en cuatro debates oficiales: el del Tribunal Supremo de Elecciones (11 de enero), Trivisión (21 de enero), Radio Columbia (26 de enero) y Monumental – Repretel (27 de enero). Por lo menos, ahí podremos verla discutir con sus contrincantes, aunque sea en una selección limitada de escenarios. Esperemos que aproveche esas oportunidades para aclarar sus posturas y responder las inquietudes de la ciudadanía.
Muchos analistas políticos ya están especulando sobre las razones detrás de esta decisión. Algunos creen que Fernández carece de la capacidad de improvisación necesaria para desenvolverse bien en un debate, mientras que otros sugieren que teme las preguntas sobre temas polémicos como la deuda pública o el sistema de pensiones. Sea cual sea la razón, lo cierto es que su ausencia en varios debates le restará visibilidad y dificultará su intento de conectar con los votantes indecisos. ¡Qué torta! Perderse estos espacios puede ser fatal.
Y ahora les lanzo la pregunta para el foro: ¿Creen que la decisión de Laura Fernández de evitar tantos debates es una señal de debilidad o una estrategia inteligente para diferenciarse de sus competidores? ¿Deberían los candidatos presidenciales tener la obligación de participar en todos los debates organizados por los medios de comunicación, o tienen derecho a elegir aquellos en los que se sientan más cómodos? ¡Denme sus opiniones, compas! Quiero saber qué piensan ustedes sobre este nuevo capítulo en la campaña presidencial.