¡Ay, Dios mío! Esto sí que es novela. Resulta que el diputado Alexander Barrantes Chacón, ese que anda metido en el lío de las embajadas y los carguillos, decidió ‘tirarse unos días’ justo cuando iba a empezar el juicio por corrupción. Imagínate la bronca que agarraron en la Fiscalía, ¡pura torta!
Como les cuento, el caso es que Barrantes está acusado de ofrecerle puestos jugosos en el gobierno e incluso embajadas a la diputada Sofía Guillén Pérez a cambio de unos votecitos para aprobar los eurobonos en el 2022. Un brete, vamos. Todo empezó porque, diay, quería acelerar la aprobación de esa deuda gigante, y parece que utilizó métodos poco ortodoxos para convencer a algunos legisladores.
Ahora, la sorpresa llegó este lunes, a penitas unas 24 horas antes de que empezara el juicio. El despacho del diputado lanza un comunicado diciendo que está ‘incapacitado’ por recomendación médica hasta el viernes. ¡Qué sal! Justo cuando todos estaban listos para ver cómo caía la ficha. Aparentemente, necesitaba un descanso de tanto estrés, dicen… pero a muchos nos huele a chamaco.
Según el Fiscal General Carlo Díaz, todavía no han recibido la documentación formal de la incapacitación. Están esperando a ver si los magistrados aceptan la excusa o si deciden seguir adelante con el juicio aunque el diputado esté ‘indispuesto’. Eso sí que sería darle vuelta al brete, ¿verdad?
Y ojo, que el asunto no es tan simple. Según explican desde el despacho de Barrantes, el juicio ya había sido pospuesto dos veces, una por la licencia de maternidad de la diputada Guillén –quien es clave en el caso– y otra por problemas de agenda de la Sala Tercera. Así que afirman que simplemente están aprovechando esta oportunidad para evitar más demoras. ¡Pero qué carga!
Lo que resulta más llamativo es que Barrantes, a pesar de estar en medio de este problema, dice estar dispuesto a colaborar con la justicia. Incluso renunció a su inmunidad parlamentaria, lo que demuestra que, al menos de cara a afuera, quiere mostrar buena voluntad. Aunque, claro, muchos sospechan que esto es pura estrategia para ganar tiempo y tratar de sacarse de encima esta espina dorsal.
En fin, el caso sigue abierto. Mientras tanto, la opinión pública está dividida entre quienes creen que Barrantes está buscando cualquier pretexto para evadir la justicia y quienes consideran que tiene derecho a un buen abogado y a defenderse como cualquier ciudadano. Recordemos que este diputado es considerado una pieza importante para el gobierno de Rodrigo Chaves en el Congreso, así que este asunto tiene implicaciones políticas más allá del ámbito judicial. Y vaya que en Costa Rica somos expertos en hacer dramas políticos, ¿no es cierto?
Con todo esto, me pregunto: ¿creen ustedes que esta incapacitación es legítima o es un truco barato para evitar el juicio? ¿Y cuál debería ser la decisión de la Sala Tercera ante esta situación? ¡Déjenme sus opiniones en los comentarios, quiero saber qué piensan mis compañeros del Foro!
Como les cuento, el caso es que Barrantes está acusado de ofrecerle puestos jugosos en el gobierno e incluso embajadas a la diputada Sofía Guillén Pérez a cambio de unos votecitos para aprobar los eurobonos en el 2022. Un brete, vamos. Todo empezó porque, diay, quería acelerar la aprobación de esa deuda gigante, y parece que utilizó métodos poco ortodoxos para convencer a algunos legisladores.
Ahora, la sorpresa llegó este lunes, a penitas unas 24 horas antes de que empezara el juicio. El despacho del diputado lanza un comunicado diciendo que está ‘incapacitado’ por recomendación médica hasta el viernes. ¡Qué sal! Justo cuando todos estaban listos para ver cómo caía la ficha. Aparentemente, necesitaba un descanso de tanto estrés, dicen… pero a muchos nos huele a chamaco.
Según el Fiscal General Carlo Díaz, todavía no han recibido la documentación formal de la incapacitación. Están esperando a ver si los magistrados aceptan la excusa o si deciden seguir adelante con el juicio aunque el diputado esté ‘indispuesto’. Eso sí que sería darle vuelta al brete, ¿verdad?
Y ojo, que el asunto no es tan simple. Según explican desde el despacho de Barrantes, el juicio ya había sido pospuesto dos veces, una por la licencia de maternidad de la diputada Guillén –quien es clave en el caso– y otra por problemas de agenda de la Sala Tercera. Así que afirman que simplemente están aprovechando esta oportunidad para evitar más demoras. ¡Pero qué carga!
Lo que resulta más llamativo es que Barrantes, a pesar de estar en medio de este problema, dice estar dispuesto a colaborar con la justicia. Incluso renunció a su inmunidad parlamentaria, lo que demuestra que, al menos de cara a afuera, quiere mostrar buena voluntad. Aunque, claro, muchos sospechan que esto es pura estrategia para ganar tiempo y tratar de sacarse de encima esta espina dorsal.
En fin, el caso sigue abierto. Mientras tanto, la opinión pública está dividida entre quienes creen que Barrantes está buscando cualquier pretexto para evadir la justicia y quienes consideran que tiene derecho a un buen abogado y a defenderse como cualquier ciudadano. Recordemos que este diputado es considerado una pieza importante para el gobierno de Rodrigo Chaves en el Congreso, así que este asunto tiene implicaciones políticas más allá del ámbito judicial. Y vaya que en Costa Rica somos expertos en hacer dramas políticos, ¿no es cierto?
Con todo esto, me pregunto: ¿creen ustedes que esta incapacitación es legítima o es un truco barato para evitar el juicio? ¿Y cuál debería ser la decisión de la Sala Tercera ante esta situación? ¡Déjenme sus opiniones en los comentarios, quiero saber qué piensan mis compañeros del Foro!