¡Ay, papá! 2025 nos dejó un saborcito bien amargo, diay. El Cuerpo de Bomberos tuvo un brete importante este año, y no precisamente por cosas buenas. Las cifras son escalofriantes: 27 personas fallecieron en incendios, una estadística que supera ampliamente la del año anterior, donde lamentablemente perdimos 15 vidas.
Josué Lara, el vocero de los Bomberos, no se anduvo con rodeos explicando que muchos de estos casos se pudieron haber evitado. Parece que todavía hay maes por ahí que no le toman la cosa de los incendios con la seriedad que amerita. Él mismo lo dijo, mucha gente piensa que 'eso no me va a pasar', pero con los incendios, ¡mejor prevenir que lamentar!
Aquí en Costa Rica, un incendio se declara cada ocho horas, ¡una locura, chunche! La geografía también juega un papel importante, porque en ciertos sectores, por la densidad poblacional, los incendios se propagan más rápido. Imagínate, si te dicen que van a entrar a robar a tu casa, te pones las pilas, pones rejas y llamas a la policía, ¿verdad? Pues con los incendios debería ser igual, pero parece que la mayoría no le da la importancia necesaria.
El año pasado tuvimos algunos incidentes que realmente nos sacudieron. En julio, en Desamparados, cuatro personas – incluyendo tres nenes pequeños – perdieron la vida en un incendio. Luego, en octubre, el hotel Oriente en San José se convirtió en un infierno, cobrando cinco vidas. Y para rematar, a fines de año, otro incidente terrible en Zapote, con cuatro fallecidos más… Sumando todos esos casos, llegamos a la cifra impactante de 27 personas, superando con creces las 15 del año anterior.
Las estadísticas del Cuerpo de Bomberos muestran que la situación empeoró bastante en la segunda mitad del año. Desde julio, la cifra de víctimas ya era preocupante, pero lo que realmente encendió las alarmas fue el incendio en el hotel Oriente. Cada corte que presentaban nos daba un susto aún peor. Ya sea en San Juan de Dios, en el centro de San José o en Quesada Durán, la tragedia golpeaba sin piedad.
Y hablando de tragedias, la distribución de las víctimas es inquietante: 19 adultos, seis menores de edad y dos adultos mayores. ¡Qué sal! Especialmente la muerte de los niños nos ha dejado a todos con un nudo en la garganta. Lara enfatizó que lo que más les preocupa a los bomberos es que estos infantes fallecieron en lugares que deberían ser refugio y seguridad, como sus propias casas. Por eso, insisten en la necesidad de tener detectores de humo en todos los hogares.
La realidad es que muy pocas viviendas cuentan con estos dispositivos vitales. Y la gente suele pensar que cuestan una fortuna – hasta 200 mil colones, según algunos –, pero la verdad es que se pueden encontrar desde ¡ocho mil colones! Muchos incendios empiezan en la madrugada y, cuando la gente se da cuenta, ya es demasiado tarde. Las salidas suelen estar bloqueadas por el fuego, y la desesperación impide escapar. Una alerta temprana podría marcar la diferencia entre la vida y la muerte. Además, es crucial revisar el sistema eléctrico periódicamente, contratar a un electricista certificado es una inversión que vale la pena.
Así que, vamos a ponerle corazón a esto y a prepararnos para el 2026. Instala detectores de humo, elabora un plan de evacuación familiar, revisa tu instalación eléctrica y, sobre todo, ¡toma conciencia del peligro! Con toda esta información, ¿qué medidas prácticas crees que deberíamos implementar a nivel comunitario para reducir los riesgos de incendios y proteger a nuestros vecinos, especialmente a los más vulnerables?
Josué Lara, el vocero de los Bomberos, no se anduvo con rodeos explicando que muchos de estos casos se pudieron haber evitado. Parece que todavía hay maes por ahí que no le toman la cosa de los incendios con la seriedad que amerita. Él mismo lo dijo, mucha gente piensa que 'eso no me va a pasar', pero con los incendios, ¡mejor prevenir que lamentar!
Aquí en Costa Rica, un incendio se declara cada ocho horas, ¡una locura, chunche! La geografía también juega un papel importante, porque en ciertos sectores, por la densidad poblacional, los incendios se propagan más rápido. Imagínate, si te dicen que van a entrar a robar a tu casa, te pones las pilas, pones rejas y llamas a la policía, ¿verdad? Pues con los incendios debería ser igual, pero parece que la mayoría no le da la importancia necesaria.
El año pasado tuvimos algunos incidentes que realmente nos sacudieron. En julio, en Desamparados, cuatro personas – incluyendo tres nenes pequeños – perdieron la vida en un incendio. Luego, en octubre, el hotel Oriente en San José se convirtió en un infierno, cobrando cinco vidas. Y para rematar, a fines de año, otro incidente terrible en Zapote, con cuatro fallecidos más… Sumando todos esos casos, llegamos a la cifra impactante de 27 personas, superando con creces las 15 del año anterior.
Las estadísticas del Cuerpo de Bomberos muestran que la situación empeoró bastante en la segunda mitad del año. Desde julio, la cifra de víctimas ya era preocupante, pero lo que realmente encendió las alarmas fue el incendio en el hotel Oriente. Cada corte que presentaban nos daba un susto aún peor. Ya sea en San Juan de Dios, en el centro de San José o en Quesada Durán, la tragedia golpeaba sin piedad.
Y hablando de tragedias, la distribución de las víctimas es inquietante: 19 adultos, seis menores de edad y dos adultos mayores. ¡Qué sal! Especialmente la muerte de los niños nos ha dejado a todos con un nudo en la garganta. Lara enfatizó que lo que más les preocupa a los bomberos es que estos infantes fallecieron en lugares que deberían ser refugio y seguridad, como sus propias casas. Por eso, insisten en la necesidad de tener detectores de humo en todos los hogares.
La realidad es que muy pocas viviendas cuentan con estos dispositivos vitales. Y la gente suele pensar que cuestan una fortuna – hasta 200 mil colones, según algunos –, pero la verdad es que se pueden encontrar desde ¡ocho mil colones! Muchos incendios empiezan en la madrugada y, cuando la gente se da cuenta, ya es demasiado tarde. Las salidas suelen estar bloqueadas por el fuego, y la desesperación impide escapar. Una alerta temprana podría marcar la diferencia entre la vida y la muerte. Además, es crucial revisar el sistema eléctrico periódicamente, contratar a un electricista certificado es una inversión que vale la pena.
Así que, vamos a ponerle corazón a esto y a prepararnos para el 2026. Instala detectores de humo, elabora un plan de evacuación familiar, revisa tu instalación eléctrica y, sobre todo, ¡toma conciencia del peligro! Con toda esta información, ¿qué medidas prácticas crees que deberíamos implementar a nivel comunitario para reducir los riesgos de incendios y proteger a nuestros vecinos, especialmente a los más vulnerables?