¡Ay, Dios mío! Qué despiche el que se armó en Jiménez de Cartago esta mañana. Un incendio voraz arrasó con cuatro locales comerciales y dos casas en el sector de Pejibaye, dejando a varios vecinos con el corazón roto y sin saber qué harán ahora. Según los primeros informes, el susto empezó pasaditas de las seis de la mañana.
La emergencia se reportó a eso de las 6:51 a.m., justo a unas cuadras de la plaza de deportes, en un lugar conocido cariñosamente como 'Pollera Kitchen Pura Vida'. Ahí es donde se concentran varios negocios pequeños y algunas casitas sencillas. El humo se vio desde lejos, ¡una columna gigante que daba miedo!, y rápidamente alertó a todo el barrio. Parece que la cosa se salió de control rapidísimo, pura sal.
Lo que más da pena es la vivienda de dos pisos que quedó casi toda quemada. Imagínate perderlo todo así, de la noche a la mañana. La otra casa también sufrió daños considerables, aunque aparentemente no tan graves como los de la primera. Los bomberos llegaron rápido, claro, pero el fuego ya estaba muy avanzado. Fueron cuatro unidades las que se movilizaron para intentar apagar las llamas y evitar que se propagaran a otras casas vecinas. ¡Aguantaron como machos!, tratando de controlar la situación.
En total, entre los locales y las casas, se calcula que unos 400 metros cuadrados quedaron destruidos. Imagínate el brete que vivieron los dueños de esos negocios, que dependían de ellos para sobrevivir. Muchos eran changuitos familiares, cositas pequeñas que les permitían llegar a fin de mes. Ahora, tendrán que empezar de cero, y eso no es fácil, diay.
Los bomberos andan investigando qué pudo haber causado el incendio. Algunos dicen que pudo haber sido un corto circuito, otros hablan de velas encendidas… la verdad es que hasta que no tengan pruebas concretas, nadie sabe qué pasó realmente. Lo importante ahora es ayudar a los afectados y tratar de que se recuperen pronto. Se necesita pura solidaridad, maes.
Y hablando de ayuda, varias organizaciones ya se han ofrecido a colaborar con los damnificados. La Cruz Roja está recolectando donaciones de ropa, alimentos y artículos de higiene personal. También hay algunos negocios locales que están organizando rifas y eventos benéficos para recaudar fondos. ¡Qué bueno ver cómo nos echamos las manos pa’ arriba en estos momentos difíciles!
Esta tragedia nos recuerda lo importante que es tener cuidado con los incendios en nuestras casas y negocios. Revisar las instalaciones eléctricas, no dejar velas encendidas, tener extintores a mano… son cosas simples que pueden marcar la diferencia. Porque, díganle a los vecinos, no queremos pasar otro sustazo así nunca más, ¡ni mucho menos que alguien salga lastimado!
Es duro ver cómo el esfuerzo de años se reduce a cenizas en cuestión de horas. Pero lo que más me preocupa es cómo van a afrontar esto las familias afectadas. ¿Cómo van a reconstruir sus vidas? ¿Dónde van a vivir mientras tanto? Me pregunto, ¿qué tipo de apoyo creen que deberían recibir los afectados para poder volver a levantarse y seguir adelante?
La emergencia se reportó a eso de las 6:51 a.m., justo a unas cuadras de la plaza de deportes, en un lugar conocido cariñosamente como 'Pollera Kitchen Pura Vida'. Ahí es donde se concentran varios negocios pequeños y algunas casitas sencillas. El humo se vio desde lejos, ¡una columna gigante que daba miedo!, y rápidamente alertó a todo el barrio. Parece que la cosa se salió de control rapidísimo, pura sal.
Lo que más da pena es la vivienda de dos pisos que quedó casi toda quemada. Imagínate perderlo todo así, de la noche a la mañana. La otra casa también sufrió daños considerables, aunque aparentemente no tan graves como los de la primera. Los bomberos llegaron rápido, claro, pero el fuego ya estaba muy avanzado. Fueron cuatro unidades las que se movilizaron para intentar apagar las llamas y evitar que se propagaran a otras casas vecinas. ¡Aguantaron como machos!, tratando de controlar la situación.
En total, entre los locales y las casas, se calcula que unos 400 metros cuadrados quedaron destruidos. Imagínate el brete que vivieron los dueños de esos negocios, que dependían de ellos para sobrevivir. Muchos eran changuitos familiares, cositas pequeñas que les permitían llegar a fin de mes. Ahora, tendrán que empezar de cero, y eso no es fácil, diay.
Los bomberos andan investigando qué pudo haber causado el incendio. Algunos dicen que pudo haber sido un corto circuito, otros hablan de velas encendidas… la verdad es que hasta que no tengan pruebas concretas, nadie sabe qué pasó realmente. Lo importante ahora es ayudar a los afectados y tratar de que se recuperen pronto. Se necesita pura solidaridad, maes.
Y hablando de ayuda, varias organizaciones ya se han ofrecido a colaborar con los damnificados. La Cruz Roja está recolectando donaciones de ropa, alimentos y artículos de higiene personal. También hay algunos negocios locales que están organizando rifas y eventos benéficos para recaudar fondos. ¡Qué bueno ver cómo nos echamos las manos pa’ arriba en estos momentos difíciles!
Esta tragedia nos recuerda lo importante que es tener cuidado con los incendios en nuestras casas y negocios. Revisar las instalaciones eléctricas, no dejar velas encendidas, tener extintores a mano… son cosas simples que pueden marcar la diferencia. Porque, díganle a los vecinos, no queremos pasar otro sustazo así nunca más, ¡ni mucho menos que alguien salga lastimado!
Es duro ver cómo el esfuerzo de años se reduce a cenizas en cuestión de horas. Pero lo que más me preocupa es cómo van a afrontar esto las familias afectadas. ¿Cómo van a reconstruir sus vidas? ¿Dónde van a vivir mientras tanto? Me pregunto, ¿qué tipo de apoyo creen que deberían recibir los afectados para poder volver a levantarse y seguir adelante?