¡Ay, Dios mío! Resulta que nuestra querida Keyla Sánchez, la presentadora que siempre nos ilumina con su energía, tuvo que pasar por un brete bastante salado estos últimos días. Pues sí, mami, se armó un orzuelo que la mandó directo al hospital. Y vaya que ella misma nos cuenta cómo fue todo, pa’ que sepamos que hasta a las figuras públicas les pueden caer cositas así.
Según nos platicó a través de sus redes, todo empezó con un dolorcito leve en el ojo izquierdo, ahí abajo, pensando que era nada. Pero conforme fueron pasando los días, la cosa se fue complicando, y apareció esa “pelota”, como ella la describe, que parecía no querer irse. Y como Keyla es pura gallina trabajadora, siguió adelante con sus actividades, sin darle mucha importancia al asunto... ¡error!
El pobre lunes apenas sintió el dolorcito, pero entre grabar videos y atender compromisos laborales, no le prestó atención. Imagínense, hasta fue a hacer trámites para su licencia y ahí, ¡bam!, se le aparece la pelotona. El martes, ya con la cosa más inflama’, descubrió que se trataba de un orzuelo. Y ustedes saben cómo son estas cosas, que te toman de sorpresa y te dejan tirado.
Pues llegamos al jueves por la noche, cuando el dolor ya estaba tan intenso que se le empezaba a extender hasta la cabeza. Fue entonces cuando decidió buscar ayuda médica y terminaron en el hospital. “Me dieron unas gotitas y me hicieron un procedimiento para limpiar el ojo, porque tenía bastante suciedad, y resulta que nunca me explotó”, nos contó Keyla, dejando claro que no todo es color de rosa ni glamour en este negocio.
Lo bueno es que ahora Keyla ya está mucho mejor, aunque todavía tiene el orzuelo presente. Pero con el maquillaje, dicen que casi ni se nota, ¡esa sí que es maña! Lo más importante es que ya no siente tanto dolor, aunque recuerda que cuando anduvo por Paso Canoas, la inflamación era de campeonato. Imagínese, caminar con eso, tratando de mantener la compostura frente a las cámaras… ¡qué torta!
Ella misma lo expresó: “Conforme pasaba el rato se iba desinflamando, pero ni a mí ni a mi familia nos había dado un orzuelo antes. Es bastante doloroso y demasiado estresante, porque no puede maquillarse ni hacer muchas cosas. Se siente como una basura en el ojo, como si tuviera arena”. A pesar de todo, Keyla, fiel a su estilo, le pone cara de póker al asunto y sigue adelante con su trabajo. ¡Esa es la clave, mae!
Nos cuenta que no le da “mente” a la situación, pues tiene que cumplir con sus compromisos profesionales, y con razón. Después de todo, la farándula no espera a nadie, ni siquiera a alguien con un orzuelo gigante. Y vaya que nos deja ver que detrás de la pantalla hay personas reales, con problemas y achaques como todos nosotros. Un toque de humildad en medio del brillo y el glamour, diay.
Así que ya saben, la próxima vez que sientan algún dolorcito raro en el ojo, no lo ignoren. ¡Prevenir es mejor que lamentar! Y hablando de eso, ¿ustedes alguna vez han sufrido un orzuelo? Cuéntenme en los comentarios, ¡quiero saber qué remedios caseros usaron para aliviar el dolor y cómo lograron vencer a esa molesta ‘pelota’! ¿Algún truco secreto?
Según nos platicó a través de sus redes, todo empezó con un dolorcito leve en el ojo izquierdo, ahí abajo, pensando que era nada. Pero conforme fueron pasando los días, la cosa se fue complicando, y apareció esa “pelota”, como ella la describe, que parecía no querer irse. Y como Keyla es pura gallina trabajadora, siguió adelante con sus actividades, sin darle mucha importancia al asunto... ¡error!
El pobre lunes apenas sintió el dolorcito, pero entre grabar videos y atender compromisos laborales, no le prestó atención. Imagínense, hasta fue a hacer trámites para su licencia y ahí, ¡bam!, se le aparece la pelotona. El martes, ya con la cosa más inflama’, descubrió que se trataba de un orzuelo. Y ustedes saben cómo son estas cosas, que te toman de sorpresa y te dejan tirado.
Pues llegamos al jueves por la noche, cuando el dolor ya estaba tan intenso que se le empezaba a extender hasta la cabeza. Fue entonces cuando decidió buscar ayuda médica y terminaron en el hospital. “Me dieron unas gotitas y me hicieron un procedimiento para limpiar el ojo, porque tenía bastante suciedad, y resulta que nunca me explotó”, nos contó Keyla, dejando claro que no todo es color de rosa ni glamour en este negocio.
Lo bueno es que ahora Keyla ya está mucho mejor, aunque todavía tiene el orzuelo presente. Pero con el maquillaje, dicen que casi ni se nota, ¡esa sí que es maña! Lo más importante es que ya no siente tanto dolor, aunque recuerda que cuando anduvo por Paso Canoas, la inflamación era de campeonato. Imagínese, caminar con eso, tratando de mantener la compostura frente a las cámaras… ¡qué torta!
Ella misma lo expresó: “Conforme pasaba el rato se iba desinflamando, pero ni a mí ni a mi familia nos había dado un orzuelo antes. Es bastante doloroso y demasiado estresante, porque no puede maquillarse ni hacer muchas cosas. Se siente como una basura en el ojo, como si tuviera arena”. A pesar de todo, Keyla, fiel a su estilo, le pone cara de póker al asunto y sigue adelante con su trabajo. ¡Esa es la clave, mae!
Nos cuenta que no le da “mente” a la situación, pues tiene que cumplir con sus compromisos profesionales, y con razón. Después de todo, la farándula no espera a nadie, ni siquiera a alguien con un orzuelo gigante. Y vaya que nos deja ver que detrás de la pantalla hay personas reales, con problemas y achaques como todos nosotros. Un toque de humildad en medio del brillo y el glamour, diay.
Así que ya saben, la próxima vez que sientan algún dolorcito raro en el ojo, no lo ignoren. ¡Prevenir es mejor que lamentar! Y hablando de eso, ¿ustedes alguna vez han sufrido un orzuelo? Cuéntenme en los comentarios, ¡quiero saber qué remedios caseros usaron para aliviar el dolor y cómo lograron vencer a esa molesta ‘pelota’! ¿Algún truco secreto?