¡Aguántense! La cosa está que arde en el medio político. Laura Fernández, la candidata del Pueblo Soberano, soltó unas verdades este finde que levantaron toda clase de reacciones. Parece que ya no le entra en el molde a algunos, y ella salió con todo a rebatirlos, diciendo que la atacan porque va por otro lado, con aires nuevos.
Como saben, desde hace unos días ha habido un ruido considerable por algunas movidas de Fernández, especialmente sus acercamientos a grupos religiosos y organizaciones sociales. Algunos empezaron a lanzarles chinches, acusándola de andar buscando padrinos políticos donde no debía. Pero la señora no se quedó callada ni un segundo y armó un pronunciamiento pa’ aclarar las cosas, como decimos nosotros acá.
“Costarricenses, fíjense que otra vez, el mismo cuento de siempre,” declaró Fernández con cara de póker. “Otra vez los mismos de siempre, atacando, mintiendo y señalando. Primero fue porque iba a una misa, luego porque me reúno con gente decente, con valores, con principios. ¡No sean cínicos!”, exclamó, dejando claro que no le temblará la mano para defender sus convicciones. Uno diría que hasta le pusieron ganas, ¡qué rabia!
Y siguió descargando con todo. Señaló que la verdadera preocupación debería estar en si alguien se vincula con personajes turbios, con gente que ha hecho cositas raras en el pasado. Cargó duro contra otras candidaturas, acusándolas de esconderse de los debates y romper promesas públicas. “Cuando ciertos medios de comunicación y figuras políticas coinciden en atacarme, ahí sí sé que estoy haciendo algo bien, que estoy tocando temas sensibles”, añadió, con una sonrisa picarona.
También mencionó que este ataque coordinado es una muestra de que los cambios que se han ido implementando durante el gobierno de Rodrigo Chaves están molestando a ciertos sectores poderosos. Recordó que se viene trabajando para darle otro aire a Costa Rica, para sacarla de la mediocridad y apostarle a proyectos ambiciosos que beneficien a todos los ticos, no solo a unos cuantos privilegiados. De hecho, muchos comentan que esa defensa fue a carta cabal, ¡con todo y ejemplos!
Fernández aprovechó para reiterar su compromiso con la continuidad del proyecto gubernamental actual, asegurando que no llegó al escenario político para complacer a “corruptos” o a aquellos que buscan mantener el statu quo. Su discurso fue claro: quiere poner orden, defender a la población trabajadora y asegurar que Costa Rica siga avanzando por el camino correcto. “Vine a poner orden, vine a defender esta continuidad. Para que Costa Rica sea de la gente honrada, no del club de siempre,” sentenció.
La candidata hizo referencia a haber visto cómo el sistema político tradicional se ha aferrado al poder, ignorando las necesidades reales de la gente. Subrayó la importancia de escuchar a la base social, de construir un país donde todos tengan oportunidad de prosperar, independientemente de su origen o condición socioeconómica. Muchos analistas consideran que esta estrategia busca conectar con un electorado cansado de promesas vacías y prácticas políticas obsoletas. Claramente, está apuntándole a la frustración generalizada que hay en el país, ¡y eso puede funcionar muy bien!
En fin, parece que la batalla política se intensificará en las próximas semanas. La controversia generada por las declaraciones de Laura Fernández promete dar mucho de qué hablar y seguramente dividirá opiniones entre los votantes. Ahora, dime tú, ¿crees que estos ataques forman parte de una estrategia legítima en política o simplemente son intentos desesperados por frenar el avance de una candidata que representa un cambio real para nuestro país?
Como saben, desde hace unos días ha habido un ruido considerable por algunas movidas de Fernández, especialmente sus acercamientos a grupos religiosos y organizaciones sociales. Algunos empezaron a lanzarles chinches, acusándola de andar buscando padrinos políticos donde no debía. Pero la señora no se quedó callada ni un segundo y armó un pronunciamiento pa’ aclarar las cosas, como decimos nosotros acá.
“Costarricenses, fíjense que otra vez, el mismo cuento de siempre,” declaró Fernández con cara de póker. “Otra vez los mismos de siempre, atacando, mintiendo y señalando. Primero fue porque iba a una misa, luego porque me reúno con gente decente, con valores, con principios. ¡No sean cínicos!”, exclamó, dejando claro que no le temblará la mano para defender sus convicciones. Uno diría que hasta le pusieron ganas, ¡qué rabia!
Y siguió descargando con todo. Señaló que la verdadera preocupación debería estar en si alguien se vincula con personajes turbios, con gente que ha hecho cositas raras en el pasado. Cargó duro contra otras candidaturas, acusándolas de esconderse de los debates y romper promesas públicas. “Cuando ciertos medios de comunicación y figuras políticas coinciden en atacarme, ahí sí sé que estoy haciendo algo bien, que estoy tocando temas sensibles”, añadió, con una sonrisa picarona.
También mencionó que este ataque coordinado es una muestra de que los cambios que se han ido implementando durante el gobierno de Rodrigo Chaves están molestando a ciertos sectores poderosos. Recordó que se viene trabajando para darle otro aire a Costa Rica, para sacarla de la mediocridad y apostarle a proyectos ambiciosos que beneficien a todos los ticos, no solo a unos cuantos privilegiados. De hecho, muchos comentan que esa defensa fue a carta cabal, ¡con todo y ejemplos!
Fernández aprovechó para reiterar su compromiso con la continuidad del proyecto gubernamental actual, asegurando que no llegó al escenario político para complacer a “corruptos” o a aquellos que buscan mantener el statu quo. Su discurso fue claro: quiere poner orden, defender a la población trabajadora y asegurar que Costa Rica siga avanzando por el camino correcto. “Vine a poner orden, vine a defender esta continuidad. Para que Costa Rica sea de la gente honrada, no del club de siempre,” sentenció.
La candidata hizo referencia a haber visto cómo el sistema político tradicional se ha aferrado al poder, ignorando las necesidades reales de la gente. Subrayó la importancia de escuchar a la base social, de construir un país donde todos tengan oportunidad de prosperar, independientemente de su origen o condición socioeconómica. Muchos analistas consideran que esta estrategia busca conectar con un electorado cansado de promesas vacías y prácticas políticas obsoletas. Claramente, está apuntándole a la frustración generalizada que hay en el país, ¡y eso puede funcionar muy bien!
En fin, parece que la batalla política se intensificará en las próximas semanas. La controversia generada por las declaraciones de Laura Fernández promete dar mucho de qué hablar y seguramente dividirá opiniones entre los votantes. Ahora, dime tú, ¿crees que estos ataques forman parte de una estrategia legítima en política o simplemente son intentos desesperados por frenar el avance de una candidata que representa un cambio real para nuestro país?