¡Ay, Dios mío! Resulta que la campaña de Laura Fernández sigue tomando decisiones que nos dejan más perplejos que un gato mojado en diciembre. Después de evitar Teletica y ahora Multimedios, Grupo Extra y hasta la UCR, parece que la candidata del Pueblo Soberano prefiere saludar a la gente en las calles antes que enfrentarse a sus adversarios en un debate. Uno se queda pensando: ¿qué estará escondiendo, ma?
Según Francisco Gamboa, jefe de campaña, esto es parte de una estrategia bien pensada, supuestamente enfocada en conectar directamente con el 'pueblo'. Dicen que desde el primero de octubre ya tenían claro esto, poniendo al 'pueblito' en el centro de la campaña. Suena lindo en teoría, pero algunos analistas –y este reportero—cruzamos los dedos esperando que no sea una excusa para evitar preguntas incómodas.
La verdad es que la jugada es arriesgada. En tiempos donde la transparencia y el debate abierto son cruciales, esconderse detrás de giras territoriales podría interpretarse como falta de compromiso. Claro, dicen que han elegido cuidadosamente los espacios “donde se puede aportar mayor claridad al electorado”, pero la pregunta es: ¿dónde está la claridad si ni siquiera te presentas al diálogo?
Y no nos vengan con el cuento de “intereses particulares”. La gente quiere ver a sus candidatos discutir sus ideas, plantearse preguntas difíciles y defender sus posturas frente a frente. No estamos pidiendo un circo, pero sí un debate serio y constructivo. El TSE, Trivisión, Radio Columbia y Monumental-Repretel, esos sí siguen en la lista, y ahí aplaudimos, porque al menos le dan una oportunidad al público de escucharla.
Pero volviendo a la fuga, la lista de ausencias se va alargando a pasos agigantados. Algunos preguntan si la señora Fernández se cree superior a los demás candidatos, o si simplemente teme a perder terreno en un debate. Sea cual sea la razón, esta estrategia de ‘evitación’ está generando bastante polémica y críticas en redes sociales. Ya la andan llamando ‘La Reina del Escape’, ¡y eso no pinta bueno!
Por supuesto, la campaña insiste en que no se alejan del debate, sino que simplemente lo hacen a su manera. Prefieren concentrarse en las giras, en los abrazos y las fotos con los vecinos. Dicen que esa es la forma más auténtica de conectar con el pueblo. Pero a veces uno piensa: ¿no sería más útil dedicarle un par de horas a explicar sus propuestas detalladamente, en lugar de prometer cosas que quizás nunca pueda cumplir?
No podemos negar que la campaña tiene cierto atractivo popular. La gente se siente identificada con su mensaje de cambio y esperanza. Pero un candidato que huye de los debates pierde credibilidad y alimenta sospechas. Además, ¿cómo vas a gobernar un país si tienes miedo de enfrentar opiniones diferentes? ¡Es un brete, changui!
Así que aquí les dejo la pregunta: ¿creen que la estrategia de Laura Fernández de evitar debates será efectiva para ganar votos, o piensan que está cometiendo un grave error que podría costarle la elección? Déjenme sus opiniones en los comentarios, ¡quiero saber qué piensan mis panas del Foro!
Según Francisco Gamboa, jefe de campaña, esto es parte de una estrategia bien pensada, supuestamente enfocada en conectar directamente con el 'pueblo'. Dicen que desde el primero de octubre ya tenían claro esto, poniendo al 'pueblito' en el centro de la campaña. Suena lindo en teoría, pero algunos analistas –y este reportero—cruzamos los dedos esperando que no sea una excusa para evitar preguntas incómodas.
La verdad es que la jugada es arriesgada. En tiempos donde la transparencia y el debate abierto son cruciales, esconderse detrás de giras territoriales podría interpretarse como falta de compromiso. Claro, dicen que han elegido cuidadosamente los espacios “donde se puede aportar mayor claridad al electorado”, pero la pregunta es: ¿dónde está la claridad si ni siquiera te presentas al diálogo?
Y no nos vengan con el cuento de “intereses particulares”. La gente quiere ver a sus candidatos discutir sus ideas, plantearse preguntas difíciles y defender sus posturas frente a frente. No estamos pidiendo un circo, pero sí un debate serio y constructivo. El TSE, Trivisión, Radio Columbia y Monumental-Repretel, esos sí siguen en la lista, y ahí aplaudimos, porque al menos le dan una oportunidad al público de escucharla.
Pero volviendo a la fuga, la lista de ausencias se va alargando a pasos agigantados. Algunos preguntan si la señora Fernández se cree superior a los demás candidatos, o si simplemente teme a perder terreno en un debate. Sea cual sea la razón, esta estrategia de ‘evitación’ está generando bastante polémica y críticas en redes sociales. Ya la andan llamando ‘La Reina del Escape’, ¡y eso no pinta bueno!
Por supuesto, la campaña insiste en que no se alejan del debate, sino que simplemente lo hacen a su manera. Prefieren concentrarse en las giras, en los abrazos y las fotos con los vecinos. Dicen que esa es la forma más auténtica de conectar con el pueblo. Pero a veces uno piensa: ¿no sería más útil dedicarle un par de horas a explicar sus propuestas detalladamente, en lugar de prometer cosas que quizás nunca pueda cumplir?
No podemos negar que la campaña tiene cierto atractivo popular. La gente se siente identificada con su mensaje de cambio y esperanza. Pero un candidato que huye de los debates pierde credibilidad y alimenta sospechas. Además, ¿cómo vas a gobernar un país si tienes miedo de enfrentar opiniones diferentes? ¡Es un brete, changui!
Así que aquí les dejo la pregunta: ¿creen que la estrategia de Laura Fernández de evitar debates será efectiva para ganar votos, o piensan que está cometiendo un grave error que podría costarle la elección? Déjenme sus opiniones en los comentarios, ¡quiero saber qué piensan mis panas del Foro!