Maes, seamos honestos: cada vez que se habla de inversión grande en el país, uno tiende a pensar en la GAM y se olvida del resto. Y Limón, ¡diay!, a menudo se lleva la peor parte, con esa sensación de que siempre le toca bailar con la más fea. Pero parece que el Grupo ICE se acordó de que el Caribe existe y soltó un platal —estamos hablando de ₡3,200 millones— para meterle el hombro a la electrificación y la conectividad. ¡Qué nivel! Según ellos, la movida ya está beneficiando a unas 10,000 personas, y los proyectos suenan bastante prometedores.
El primer chunche que llama la atención es el brete en la Ruta 32. Cualquiera que haya manejado de noche por ahí sabe que a ratos es una boca de lobo, un despiche anunciado. Que ya lleven un 50% de la iluminación nueva es una noticia a cachete. Además, no es solo poner bombillos; le están metiendo dispositivos para proteger la fauna y más seguridad vial. Y de paso, van tirando 2.5 kilómetros de fibra óptica desde el Zurquí. O sea, no solo se va a ver mejor, sino que la señal de internet también debería empezar a caminar más rápido por esa zona. Ya era hora, ¿no?
Pero la vara no se queda solo en la carretera principal. Lo que me parece más tuanis es que están llegando a lugares donde la electricidad era un cuento de hadas. En un brete conjunto con el INDER, le llevaron luz por primera vez a cinco comunidades, beneficiando a 650 personas en lugares como La Asunción, El Cocal y Sardinas de Colorado. Mae, pónganse a pensar lo que significa eso: es pasar de candelas y generadores ruidosos a tener una refri, cargar el celular sin dramas o que los güilas puedan hacer las tareas de noche. Es un cambio de vida total, un salto cuántico que en el Valle Central damos por sentado.
Y claro, en pleno 2025, no se puede hablar de desarrollo sin hablar de Internet. El ICE dice que ha tirado 100 kilómetros nuevos de fibra óptica por toda la provincia. Cien kilómetros. Eso es un montón. Habilitaron hasta una radiobase nueva para darle mejor cobertura a Punta Uva, en Puerto Viejo, un lugar que vive del turismo y necesita estar conectado sí o sí. Además, a través de los programas de FONATEL, se han pegado más de 71,000 servicios móviles y le están metiendo fuerte a la inclusión digital en territorios indígenas como Talamanca Bribri y Cabécar. Ojalá cumplan los plazos, porque esa es una deuda histórica que de verdad urge saldar.
Al final del día, el presi del ICE, Marco Acuña, dice que todo esto es para que la energía y la conectividad sean "motores de igualdad de oportunidades". Suena bonito, y la verdad, el proyecto en papel se ve bastante carga. Los números son buenos y los avances son concretos. Pero aquí en el foro nos gusta ir más allá del comunicado de prensa. Por eso les pregunto a ustedes, maes, honestamente: ¿creen que este tipo de brete del ICE es suficiente para de verdad mover la aguja en Limón, o es apenas una curita para una herida más grande? ¿Qué más le hace falta a la provincia para que deje de ser la promesa y se convierta en la potencia que todos sabemos que puede ser?
El primer chunche que llama la atención es el brete en la Ruta 32. Cualquiera que haya manejado de noche por ahí sabe que a ratos es una boca de lobo, un despiche anunciado. Que ya lleven un 50% de la iluminación nueva es una noticia a cachete. Además, no es solo poner bombillos; le están metiendo dispositivos para proteger la fauna y más seguridad vial. Y de paso, van tirando 2.5 kilómetros de fibra óptica desde el Zurquí. O sea, no solo se va a ver mejor, sino que la señal de internet también debería empezar a caminar más rápido por esa zona. Ya era hora, ¿no?
Pero la vara no se queda solo en la carretera principal. Lo que me parece más tuanis es que están llegando a lugares donde la electricidad era un cuento de hadas. En un brete conjunto con el INDER, le llevaron luz por primera vez a cinco comunidades, beneficiando a 650 personas en lugares como La Asunción, El Cocal y Sardinas de Colorado. Mae, pónganse a pensar lo que significa eso: es pasar de candelas y generadores ruidosos a tener una refri, cargar el celular sin dramas o que los güilas puedan hacer las tareas de noche. Es un cambio de vida total, un salto cuántico que en el Valle Central damos por sentado.
Y claro, en pleno 2025, no se puede hablar de desarrollo sin hablar de Internet. El ICE dice que ha tirado 100 kilómetros nuevos de fibra óptica por toda la provincia. Cien kilómetros. Eso es un montón. Habilitaron hasta una radiobase nueva para darle mejor cobertura a Punta Uva, en Puerto Viejo, un lugar que vive del turismo y necesita estar conectado sí o sí. Además, a través de los programas de FONATEL, se han pegado más de 71,000 servicios móviles y le están metiendo fuerte a la inclusión digital en territorios indígenas como Talamanca Bribri y Cabécar. Ojalá cumplan los plazos, porque esa es una deuda histórica que de verdad urge saldar.
Al final del día, el presi del ICE, Marco Acuña, dice que todo esto es para que la energía y la conectividad sean "motores de igualdad de oportunidades". Suena bonito, y la verdad, el proyecto en papel se ve bastante carga. Los números son buenos y los avances son concretos. Pero aquí en el foro nos gusta ir más allá del comunicado de prensa. Por eso les pregunto a ustedes, maes, honestamente: ¿creen que este tipo de brete del ICE es suficiente para de verdad mover la aguja en Limón, o es apenas una curita para una herida más grande? ¿Qué más le hace falta a la provincia para que deje de ser la promesa y se convierta en la potencia que todos sabemos que puede ser?