¡Ay, Dios mío, qué alivio para los cartagineses! El Hospital Max Peralta, ese que tanto hemos sufrido cuando hay que ir corriendo en medio de la noche, parece que finalmente le agarró la onda al tema de las esperas. Según la CCSS, lograron reducir casi a la mitad los tiempos de espera en urgencias, ¡y eso es motivo pa’ celebrar, mi pana!
La historia completa es que, gracias a la apertura de un nuevo servicio de urgencias en el área de salud Cartago, ahora los pacientes tienen que esperar un promedio de 101 minutos para recibir la primera atención, en comparación con los 193 minutos que nos hacían pasar antes. ¡Eso son más de una hora menos de angustia esperando ver a un doctor!, diay, se agradece.
Alexander Sánchez Cabo, el gerente médico de la CCSS, no se anda con rodeos: dice que esto del tiempo de espera es súper importante porque afecta directamente la posibilidad de sobrevivir, especialmente si tienes alguna condición complicada. “Menos tiempo de espera significa mejores chances de salir ileso”, recalcó el señor, y tiene razón, ¿quién quiere estar dando vueltas en urgencias toda la noche?
Pero no todo es miel sobre hojuelas, ¿eh? Parece que también bajó la cantidad de atenciones diarias, pasando de 341 a 307. Esto quiere decir que están moviendo algunos casos a otros lugares, lo cual es bueno porque libera espacio en el hospital para los que realmente necesitan atención urgente, pero también plantea preguntas sobre si estamos cubriendo todas las necesidades del pueblo.
La clave de todo este cambio parece ser ese nuevo servicio de urgencias que abrieron, funcionando todos los días desde las seis de la mañana hasta las diez de la noche. Eso permite atender casos menos graves afuera del hospital, dejando así el servicio de emergencia para los verdaderos emergencieros. Imagínate, poder ir a buscar ayuda sin tener que hacer fila durante horas; ¡qué carga eso!, ¿verdad?
Mónica Taylor Hernández, la presidenta de la CCSS, aseguró que esto es solo el principio. Están planeando abrir más servicios de urgencias en otras zonas de Cartago, como Paraíso, El Guarco y Oreamuno. “Queremos fortalecer la atención primaria y acercarle la salud a la gente”, declaró la señora, lo cual suena muy bien en teoría, pero tendremos que ver si cumplen lo que prometen, mis panas.
Ahora, la doctora Krissia Díaz Valverde, la jefa del Hospital Max Peralta, ya está pensando en la siguiente jugada: quieren trabajar con las áreas de salud de Cartago y El Guarco para crear espacios de observación donde puedan atender pacientes que no están en peligro inmediato. Así, evitaríamos que tanta gente tenga que llegar hasta el hospital y se agoten los recursos. ¡Qué maquina esos doctores buscando soluciones!
En fin, este avance en el Hospital Max Peralta es una bocanada de aire fresco para la salud pública en Costa Rica. Demuestra que, con organización y un poquito de visión, podemos mejorar la calidad de vida de muchos ticos. Pero dime, ¿crees que esta iniciativa será suficiente para resolver los problemas de fondo en nuestro sistema de salud, o necesitamos cambios mucho más profundos? ¿Y tú, has tenido alguna experiencia positiva o negativa en el Hospital Max Peralta o en algún otro hospital público?
La historia completa es que, gracias a la apertura de un nuevo servicio de urgencias en el área de salud Cartago, ahora los pacientes tienen que esperar un promedio de 101 minutos para recibir la primera atención, en comparación con los 193 minutos que nos hacían pasar antes. ¡Eso son más de una hora menos de angustia esperando ver a un doctor!, diay, se agradece.
Alexander Sánchez Cabo, el gerente médico de la CCSS, no se anda con rodeos: dice que esto del tiempo de espera es súper importante porque afecta directamente la posibilidad de sobrevivir, especialmente si tienes alguna condición complicada. “Menos tiempo de espera significa mejores chances de salir ileso”, recalcó el señor, y tiene razón, ¿quién quiere estar dando vueltas en urgencias toda la noche?
Pero no todo es miel sobre hojuelas, ¿eh? Parece que también bajó la cantidad de atenciones diarias, pasando de 341 a 307. Esto quiere decir que están moviendo algunos casos a otros lugares, lo cual es bueno porque libera espacio en el hospital para los que realmente necesitan atención urgente, pero también plantea preguntas sobre si estamos cubriendo todas las necesidades del pueblo.
La clave de todo este cambio parece ser ese nuevo servicio de urgencias que abrieron, funcionando todos los días desde las seis de la mañana hasta las diez de la noche. Eso permite atender casos menos graves afuera del hospital, dejando así el servicio de emergencia para los verdaderos emergencieros. Imagínate, poder ir a buscar ayuda sin tener que hacer fila durante horas; ¡qué carga eso!, ¿verdad?
Mónica Taylor Hernández, la presidenta de la CCSS, aseguró que esto es solo el principio. Están planeando abrir más servicios de urgencias en otras zonas de Cartago, como Paraíso, El Guarco y Oreamuno. “Queremos fortalecer la atención primaria y acercarle la salud a la gente”, declaró la señora, lo cual suena muy bien en teoría, pero tendremos que ver si cumplen lo que prometen, mis panas.
Ahora, la doctora Krissia Díaz Valverde, la jefa del Hospital Max Peralta, ya está pensando en la siguiente jugada: quieren trabajar con las áreas de salud de Cartago y El Guarco para crear espacios de observación donde puedan atender pacientes que no están en peligro inmediato. Así, evitaríamos que tanta gente tenga que llegar hasta el hospital y se agoten los recursos. ¡Qué maquina esos doctores buscando soluciones!
En fin, este avance en el Hospital Max Peralta es una bocanada de aire fresco para la salud pública en Costa Rica. Demuestra que, con organización y un poquito de visión, podemos mejorar la calidad de vida de muchos ticos. Pero dime, ¿crees que esta iniciativa será suficiente para resolver los problemas de fondo en nuestro sistema de salud, o necesitamos cambios mucho más profundos? ¿Y tú, has tenido alguna experiencia positiva o negativa en el Hospital Max Peralta o en algún otro hospital público?