¡Ay, comadre, qué vaina! Natalia Díaz, la exministra que ahora anda buscando el trono de Casa Amarilla, mandó unas vallas que están dando vuelta al país como chamaco en carnaval. Parece que no se anduvo con pelos y señales, pues fue directo al grano con unos mensajes que le dieron duro al gobierno de Don Rodri, a Laura Chinchilla y hasta a los otros candidatos. La verdad, esto sí que se puso interesante, parce.
Para ponerle contexto a esta jugada, Díaz Quintana ya había sembrado algunas cositas en entrevistas anteriores sobre cómo su paso por el gobierno no fue precisamente palo y miel con el estilo de mando del Presidente Chaves. Pero estas vallas, ¡pffff!, esto ya es otro rollo. Las colocó justo en puntos estratégicos de las carreteras, como la Florencio del Castillo, para que todos pudieran verlas bien claro. Ya se sabe, ella siempre ha sido directa, aunque a veces eso le ha costado más de uno.
Uno de los mensajes más llamativos, el que está causando más ruido en redes sociales, dice textualmente: “Decisiones sin gritos. Gobierno sin circo.” ¡Imagínate!, directito al corazón del asunto. Y pa’ no quedarse atrás, tampoco dudó en recordarle a Laura Chinchilla que “Gobernar no es una herencia” y soltarle la bomba de que “Laura, usted está ahí porque Batalla no pudo.” ¡Uy, qué arrechon! Se nota que no se guardó nada, parce. Definitivamente esto está levantando polvo.
Pero Díaz no se quedó solo con el bando oficialista; tampoco perdonó a sus competidores. Al candidato verdiblanco, Álvaro Quesada, le dijo que “a usted ni Liberación le hace caso”, mientras que a Ariel Robles, le lanzó: “Costa Rica no necesita un experimento disfrazado de miau que no le traería nada bueno a nuestra gente.” Vamos, que lo llamó loco disimuladamente. Y añadió: “No necesitamos defensores de privilegios ni resentidos sociales que ni siquiera han administrado un grupo de WhatsApp y quieren venir a decirle a usted cómo trabajar”. Qué flechazos, ¡qué directo se puso!
Ahora, algunos dirán que Díaz está haciendo mucho ruido para poco resultado, pero su equipo argumenta que la gente está harta de tanta rodeos y falsedad en la política. Según ellos, la población quiere escuchar la verdad, sin importarles si eso duele a alguien. Es como dicen, la paciencia se agota rápido y la gente busca respuestas claras. De hecho, recalcaron que esas vallas reflejan exactamente lo que la gente les ha expresado durante sus recorridos por el país.
Y es que, díganlo ustedes, el hartazgo es palpable. Muchos pequeños comerciantes y emprendedores aún recuerdan con amargura los tiempos de la pandemia y las políticas del PAC, a quienes acusan de haberlos llevado a la quiebra. Otros critican al PLN por una política obsoleta y preocupada más por sus disputas internas que por resolver los problemas reales del país. Incluso cuestionan al FA, acusándolo de proponer soluciones extremistas que podrían dañar la economía nacional. En fin, parece que nadie sale indemne de este escrutinio público.
Lo interesante de todo este panorama es que Díaz Quintana ha dejado claro que no va en dupla postulación, lo que significa que está dispuesta a pelearla sola. Esto implica que tendrá que convencer a la gente de que ella es la opción que puede sacar a Costa Rica de este brete en el que nos encontramos. Aunque algunos la ven como una candidata sin experiencia suficiente, otros creen que su franqueza y determinación podrían ser justamente lo que necesitamos para cambiar el rumbo del país. Veremos, parce, veremos.
Con todo esto, la carrera presidencial se pone más candente que gallo en salsa Lizano. ¿Será que Natalia Díaz logró impactar con su estrategia de vallas publicitarias o simplemente encendió un fuego artificial que se apagará pronto? ¿Cree usted que la sinceridad brutal de Díaz conectará con el electorado o la alejará de muchos votantes potenciales? Déjeme saber su opinión en los comentarios, ¡quiero leer sus reflexiones!
Para ponerle contexto a esta jugada, Díaz Quintana ya había sembrado algunas cositas en entrevistas anteriores sobre cómo su paso por el gobierno no fue precisamente palo y miel con el estilo de mando del Presidente Chaves. Pero estas vallas, ¡pffff!, esto ya es otro rollo. Las colocó justo en puntos estratégicos de las carreteras, como la Florencio del Castillo, para que todos pudieran verlas bien claro. Ya se sabe, ella siempre ha sido directa, aunque a veces eso le ha costado más de uno.
Uno de los mensajes más llamativos, el que está causando más ruido en redes sociales, dice textualmente: “Decisiones sin gritos. Gobierno sin circo.” ¡Imagínate!, directito al corazón del asunto. Y pa’ no quedarse atrás, tampoco dudó en recordarle a Laura Chinchilla que “Gobernar no es una herencia” y soltarle la bomba de que “Laura, usted está ahí porque Batalla no pudo.” ¡Uy, qué arrechon! Se nota que no se guardó nada, parce. Definitivamente esto está levantando polvo.
Pero Díaz no se quedó solo con el bando oficialista; tampoco perdonó a sus competidores. Al candidato verdiblanco, Álvaro Quesada, le dijo que “a usted ni Liberación le hace caso”, mientras que a Ariel Robles, le lanzó: “Costa Rica no necesita un experimento disfrazado de miau que no le traería nada bueno a nuestra gente.” Vamos, que lo llamó loco disimuladamente. Y añadió: “No necesitamos defensores de privilegios ni resentidos sociales que ni siquiera han administrado un grupo de WhatsApp y quieren venir a decirle a usted cómo trabajar”. Qué flechazos, ¡qué directo se puso!
Ahora, algunos dirán que Díaz está haciendo mucho ruido para poco resultado, pero su equipo argumenta que la gente está harta de tanta rodeos y falsedad en la política. Según ellos, la población quiere escuchar la verdad, sin importarles si eso duele a alguien. Es como dicen, la paciencia se agota rápido y la gente busca respuestas claras. De hecho, recalcaron que esas vallas reflejan exactamente lo que la gente les ha expresado durante sus recorridos por el país.
Y es que, díganlo ustedes, el hartazgo es palpable. Muchos pequeños comerciantes y emprendedores aún recuerdan con amargura los tiempos de la pandemia y las políticas del PAC, a quienes acusan de haberlos llevado a la quiebra. Otros critican al PLN por una política obsoleta y preocupada más por sus disputas internas que por resolver los problemas reales del país. Incluso cuestionan al FA, acusándolo de proponer soluciones extremistas que podrían dañar la economía nacional. En fin, parece que nadie sale indemne de este escrutinio público.
Lo interesante de todo este panorama es que Díaz Quintana ha dejado claro que no va en dupla postulación, lo que significa que está dispuesta a pelearla sola. Esto implica que tendrá que convencer a la gente de que ella es la opción que puede sacar a Costa Rica de este brete en el que nos encontramos. Aunque algunos la ven como una candidata sin experiencia suficiente, otros creen que su franqueza y determinación podrían ser justamente lo que necesitamos para cambiar el rumbo del país. Veremos, parce, veremos.
Con todo esto, la carrera presidencial se pone más candente que gallo en salsa Lizano. ¿Será que Natalia Díaz logró impactar con su estrategia de vallas publicitarias o simplemente encendió un fuego artificial que se apagará pronto? ¿Cree usted que la sinceridad brutal de Díaz conectará con el electorado o la alejará de muchos votantes potenciales? Déjeme saber su opinión en los comentarios, ¡quiero leer sus reflexiones!