¡Ay, mi gente! ¿Se imaginan esto? Resulta que estamos siendo catapultados a la fama mundial como el paraíso del bienestar. No es broma, Costa Rica acaba de recibir el codiciado galardón “Healthy Places 2025” por parte de las revistas Men's Health y Women’s Health de España. ¡Qué cargaaa! En el buen sentido, claro.
Parece que afuera ya le agarraron el ritmo a nuestro estilo de vida ‘Pura Vida’. Imagínense, los españoles, conocidos por su gusto por lo bueno, nos eligieron como el mejor destino internacional para desconectarse, hacer ejercicio en la naturaleza y comer rico. Esto no es cualquier vaina, chavos. Es que nos están poniendo en vitrina a nivel mundial, demostrando que sí sabemos vivirla bonita por acá.
El ministro William Rodríguez no se quedó callado, obviamente. Se fajó contando que los españoles destacaron nuestra biodiversidad, esas caminatas increíbles entre árboles y animales que nadie encuentra igual, y la variedad de deportes que podemos practicar desde surf hasta rafting. Dicen que resaltan nuestras experiencias inolvidables, como si no lo supiéramos nosotros mismos, ¿verdad?
Pero eso no es todo, porque parece que estamos pegando duro en otras listas también. Durante diciembre y enero, lugares como la Península de Osa, Nosara y Limón fueron incluidos como destinos de moda en publicaciones como The New York Times Travel, Forbes y Travel & Leisure. ¡Y eso que todavía estamos descubriendo rincones de estos sitios!
La Península de Osa, ¡agárrense! Se metió en el top 4 mundial y primer lugar de Latinoamérica en la lista de los '52 lugares para visitar en 2026'. Dicen que con sus playas paradisíacas, esos bosques misteriosos llenos de monos y perezosos, y toda la fauna marina que hay en la Isla del Caño... ¡uno ni sabe dónde meterse de tanto que quiere explorar! Más la movida turística que se le ha puesto a Uvita y Ojochal, que ahora están a todo dar.
Nosara, ese pueblito surfero que siempre nos ha parecido un tesoro escondido, aparece en el Top 10 de los mejores destinos de aventura según Forbes. Países enteros quieren ir a tomar clases de surf allá, aprovechando la belleza del mar y la tranquilidad del lugar. Y Limón, con sus playas de ensueño y selvas exuberantes, se coronó como el destino número uno para los amantes de la naturaleza según Travel & Leisure. ¡Con razón decían que la costa caribeña era la postal de Costa Rica!
Lo que realmente me hace pensar es cómo vamos a manejar este rush de turistas. Claro, es chévere que nos conozcan más y gasten su dinerito por acá, pero también necesitamos cuidarnos. Porque si no mantenemos limpia la basura y protegemos nuestros parques nacionales, todo este reconocimiento va a quedar en nada. Y no quiero que nos agolpee como nos pasó con los cruceristas en Puerto Limón, que luego la gente dice que nos aburrimos rápido y no tenemos mucho que ofrecer fuera de los hoteles.
Así que díganme, mi gente: ¿Cómo creen que deberíamos prepararnos para recibir esta ola masiva de turistas y asegurarnos de que el bienestar de Costa Rica siga siendo lo primero, manteniendo intacta la esencia de nuestra 'Pura Vida'? ¿Deberíamos poner límites al número de visitantes en ciertos lugares, invertir más en sostenibilidad o enfocarnos en atraer un tipo de turista más consciente y respetuoso con el medio ambiente?
Parece que afuera ya le agarraron el ritmo a nuestro estilo de vida ‘Pura Vida’. Imagínense, los españoles, conocidos por su gusto por lo bueno, nos eligieron como el mejor destino internacional para desconectarse, hacer ejercicio en la naturaleza y comer rico. Esto no es cualquier vaina, chavos. Es que nos están poniendo en vitrina a nivel mundial, demostrando que sí sabemos vivirla bonita por acá.
El ministro William Rodríguez no se quedó callado, obviamente. Se fajó contando que los españoles destacaron nuestra biodiversidad, esas caminatas increíbles entre árboles y animales que nadie encuentra igual, y la variedad de deportes que podemos practicar desde surf hasta rafting. Dicen que resaltan nuestras experiencias inolvidables, como si no lo supiéramos nosotros mismos, ¿verdad?
Pero eso no es todo, porque parece que estamos pegando duro en otras listas también. Durante diciembre y enero, lugares como la Península de Osa, Nosara y Limón fueron incluidos como destinos de moda en publicaciones como The New York Times Travel, Forbes y Travel & Leisure. ¡Y eso que todavía estamos descubriendo rincones de estos sitios!
La Península de Osa, ¡agárrense! Se metió en el top 4 mundial y primer lugar de Latinoamérica en la lista de los '52 lugares para visitar en 2026'. Dicen que con sus playas paradisíacas, esos bosques misteriosos llenos de monos y perezosos, y toda la fauna marina que hay en la Isla del Caño... ¡uno ni sabe dónde meterse de tanto que quiere explorar! Más la movida turística que se le ha puesto a Uvita y Ojochal, que ahora están a todo dar.
Nosara, ese pueblito surfero que siempre nos ha parecido un tesoro escondido, aparece en el Top 10 de los mejores destinos de aventura según Forbes. Países enteros quieren ir a tomar clases de surf allá, aprovechando la belleza del mar y la tranquilidad del lugar. Y Limón, con sus playas de ensueño y selvas exuberantes, se coronó como el destino número uno para los amantes de la naturaleza según Travel & Leisure. ¡Con razón decían que la costa caribeña era la postal de Costa Rica!
Lo que realmente me hace pensar es cómo vamos a manejar este rush de turistas. Claro, es chévere que nos conozcan más y gasten su dinerito por acá, pero también necesitamos cuidarnos. Porque si no mantenemos limpia la basura y protegemos nuestros parques nacionales, todo este reconocimiento va a quedar en nada. Y no quiero que nos agolpee como nos pasó con los cruceristas en Puerto Limón, que luego la gente dice que nos aburrimos rápido y no tenemos mucho que ofrecer fuera de los hoteles.
Así que díganme, mi gente: ¿Cómo creen que deberíamos prepararnos para recibir esta ola masiva de turistas y asegurarnos de que el bienestar de Costa Rica siga siendo lo primero, manteniendo intacta la esencia de nuestra 'Pura Vida'? ¿Deberíamos poner límites al número de visitantes en ciertos lugares, invertir más en sostenibilidad o enfocarnos en atraer un tipo de turista más consciente y respetuoso con el medio ambiente?