¡Aguafiestas! Se acabó la etapa de Don Juan Carlos Rojas al frente del Saprissa. Después de once años liderando la nave morada, ahora hay un nuevo capitán en el puente: Roberto Artavia. El cambio se oficializó este jueves en la asamblea de accionistas, dejando atrás la incertidumbre que se había estado respirando en Casa Saprissa durante las últimas semanas. Ya saben, los rumores corrían más rápido que Walter Centeno en su juventud.
Artavia, para los que no lo conozcan, no es precisamente un desconocido en estos asuntos. Este señor viene cargado de credenciales académicas dignas de un máster Yoda: Doctor en Estrategia de Harvard, MBA del Inceae, ingeniero naval de Kings Point… ¡Una currículum que hasta da envidia! Actualmente anda dirigiendo el Inceae y sus propias consultorías. No cualquiera llega a dirigir al Saprissa, diay.
Pero ojo, que no todo es libro y estudio. Según el comunicado oficial del club, Artavia lleva siendo aficionado del Saprissa desde siempre. “Un verdadero hincha”, le dicen algunos. Eso, en el fútbol tico, vale mucho oro. Porque ya saben, amar la camiseta es más importante que tener un doctorado, aunque combinar ambas cosas nunca está de más. Es como decir, tiene la cabeza y el corazón en el lugar correcto.
Ahora bien, el momento no es precisamente el mejor para asumir el mando. Saprissa arrastra un par de temporadas pálidas, sin levantar ni siquiera un trofeo menor. El Clausura 2024 apenas comenzó y ya empataron 2 a 2 contra Puntarenas en el Tibás, demostrando que todavía les falta rodar bastante para poder competirle a los gallitos de Alajuela y Herediano. La afición está chafalada y exige resultados. Que si que venga un milagro...
Este cambio en la presidencia podría ser justo lo que necesita el Saprissa para darle un aire fresco a la directiva. Artavia llega con una visión empresarial clara, buscando modernizar la gestión del club y atraer inversiones. Algunos analistas deportivos creen que podría traer consigo cambios significativos en la plantilla, apostando por jóvenes talentos y renovando la estrategia deportiva. El tiempo dirá si estas expectativas se cumplen, claro.
Muchos se preguntan cómo Artavia manejará la presión que conlleva dirigir un club tan grande y exigente como el Saprissa. Su experiencia en el mundo empresarial puede ser un factor clave para tomar decisiones difíciles y mantener la calma en situaciones de crisis. Además, contar con el respaldo de la afición será fundamental para construir un proyecto ganador a largo plazo. Porque ya sabemos, con la hinchada encendida, todo es posible.
En cuanto a la reacción de la afición, pues digamos que hay opiniones divididas. Algunos ven en Artavia un salvador, alguien capaz de devolverle al Saprissa la grandeza perdida. Otros, más escépticos, señalan que la solución no pasa solamente por cambiar de presidente, sino también por mejorar el rendimiento del equipo en la cancha. Las redes sociales están hirviendo, diay. Unos felicitando al nuevo mandamás, otros criticándolo duramente. Todo como debe ser en esta tierra de pasiones futboleras.
Y ahora la gran pregunta, mi gente: ¿Cree usted que la llegada de Roberto Artavia es suficiente para rescatar al Saprissa de esta crisis o necesitamos un milagro mayor? Déjeme saber su opinión en los comentarios, ¡quiero leer qué piensa la afición!
Artavia, para los que no lo conozcan, no es precisamente un desconocido en estos asuntos. Este señor viene cargado de credenciales académicas dignas de un máster Yoda: Doctor en Estrategia de Harvard, MBA del Inceae, ingeniero naval de Kings Point… ¡Una currículum que hasta da envidia! Actualmente anda dirigiendo el Inceae y sus propias consultorías. No cualquiera llega a dirigir al Saprissa, diay.
Pero ojo, que no todo es libro y estudio. Según el comunicado oficial del club, Artavia lleva siendo aficionado del Saprissa desde siempre. “Un verdadero hincha”, le dicen algunos. Eso, en el fútbol tico, vale mucho oro. Porque ya saben, amar la camiseta es más importante que tener un doctorado, aunque combinar ambas cosas nunca está de más. Es como decir, tiene la cabeza y el corazón en el lugar correcto.
Ahora bien, el momento no es precisamente el mejor para asumir el mando. Saprissa arrastra un par de temporadas pálidas, sin levantar ni siquiera un trofeo menor. El Clausura 2024 apenas comenzó y ya empataron 2 a 2 contra Puntarenas en el Tibás, demostrando que todavía les falta rodar bastante para poder competirle a los gallitos de Alajuela y Herediano. La afición está chafalada y exige resultados. Que si que venga un milagro...
Este cambio en la presidencia podría ser justo lo que necesita el Saprissa para darle un aire fresco a la directiva. Artavia llega con una visión empresarial clara, buscando modernizar la gestión del club y atraer inversiones. Algunos analistas deportivos creen que podría traer consigo cambios significativos en la plantilla, apostando por jóvenes talentos y renovando la estrategia deportiva. El tiempo dirá si estas expectativas se cumplen, claro.
Muchos se preguntan cómo Artavia manejará la presión que conlleva dirigir un club tan grande y exigente como el Saprissa. Su experiencia en el mundo empresarial puede ser un factor clave para tomar decisiones difíciles y mantener la calma en situaciones de crisis. Además, contar con el respaldo de la afición será fundamental para construir un proyecto ganador a largo plazo. Porque ya sabemos, con la hinchada encendida, todo es posible.
En cuanto a la reacción de la afición, pues digamos que hay opiniones divididas. Algunos ven en Artavia un salvador, alguien capaz de devolverle al Saprissa la grandeza perdida. Otros, más escépticos, señalan que la solución no pasa solamente por cambiar de presidente, sino también por mejorar el rendimiento del equipo en la cancha. Las redes sociales están hirviendo, diay. Unos felicitando al nuevo mandamás, otros criticándolo duramente. Todo como debe ser en esta tierra de pasiones futboleras.
Y ahora la gran pregunta, mi gente: ¿Cree usted que la llegada de Roberto Artavia es suficiente para rescatar al Saprissa de esta crisis o necesitamos un milagro mayor? Déjeme saber su opinión en los comentarios, ¡quiero leer qué piensa la afición!