Maes, ¿ya listos para sacar la capa, el paraguas y la paciencia? Porque si tenían planes de secar la ropa al sol o pegarse una vuelta sin preocuparse por el cielo, mejor lo van pensando dos veces. El Instituto Meteorológico Nacional (IMN) ya soltó el parte del día y, para no variar, la vara viene pasada por agua para este viernes 29 de agosto. No es por agüevarnos, pero la famosa Zona de Convergencia Intertropical y un montón de humedad en el ambiente se pusieron de acuerdo para hacernos el favorcito de regalarnos un día bien gris y mojadito.
La jornada arranca con el pie izquierdo para la gente del Caribe Norte y la Zona Norte. Si usted es de los que se levanta con el sol, diay, este viernes va a tener que buscarlo detrás de un nubarrón de los buenos, porque desde la mañana se esperan lluvias dispersas. De esas que no son un diluvio apocalíptico, pero sí lo suficientemente necias como para empaparlo a uno de camino a la pulpe. En el Caribe Sur la cosa no pinta mucho mejor, con posibilidad de baldazos en la madrugada, especialmente cerca de la costa. El resto del país, de momento, la libra un poquito más en la mañana con nubes aquí y allá, pero no canten victoria tan rápido.
Es en la tarde donde el cielo decide que ya fue suficiente calma y se desata el baldazo. Como es costumbre, el Pacífico Central y Sur se llevan el premio gordo: prepárense para los aguaceros con su respectivo show de luces y sonido, o sea, tormenta eléctrica en toda regla y con lluvias que se quedan un buen rato. Acá en el Valle Central, la historia es la de siempre: chubascos dispersos, el caos vial que nunca falta, y una que otra rayería, sobre todo para el lado oeste, por ahí de Alajuela y Heredia. Es el clásico de las 3 de la tarde que te agarra saliendo del brete y convierte un viaje de 20 minutos en una odisea de hora y media.
Y para que nadie se sienta excluido de esta fiesta de agua, en el Pacífico Norte, específicamente en los alrededores del Golfo y la Península de Nicoya, también tienen su numerito de lluvia asegurado, así que no guarden la sombrilla muy largo. Mientras tanto, por el Caribe y la Zona Norte, la lluvia de la tarde se va a concentrar más que todo en las zonas montañosas, como para recordarnos que allá arriba es donde empieza a cocinarse todo el despiche que luego nos cae encima. Definitivamente un día para pensárselo dos veces antes de lavar el carro o planear una mejenga al aire libre.
En resumen: un viernes bien tico, de esos que te obligan a cambiar los planes a última hora y te recuerdan que el paraguas es el chunche más indispensable del bolso. Así que ya saben, a desempolvar el suéter, poner a hacer un cafecito y si les toca salir, manejar con cuidado que las calles se ponen terribles. La verdad, a veces estos días son una excusa a cachete para quedarse en casa viendo series, ¿o no? Pero diay, cuando hay que salir al brete o a hacer mandados, ¡qué sal! Se le arruina a uno el día. Y ustedes, ¿qué hacen en un día así? ¿Son del team 'Netflix y aguacero' o les toca tirarse a la calle sí o sí? ¿Algún plan que ya se les fue al traste por culpa de la lluvia? ¡Cuenten!
La jornada arranca con el pie izquierdo para la gente del Caribe Norte y la Zona Norte. Si usted es de los que se levanta con el sol, diay, este viernes va a tener que buscarlo detrás de un nubarrón de los buenos, porque desde la mañana se esperan lluvias dispersas. De esas que no son un diluvio apocalíptico, pero sí lo suficientemente necias como para empaparlo a uno de camino a la pulpe. En el Caribe Sur la cosa no pinta mucho mejor, con posibilidad de baldazos en la madrugada, especialmente cerca de la costa. El resto del país, de momento, la libra un poquito más en la mañana con nubes aquí y allá, pero no canten victoria tan rápido.
Es en la tarde donde el cielo decide que ya fue suficiente calma y se desata el baldazo. Como es costumbre, el Pacífico Central y Sur se llevan el premio gordo: prepárense para los aguaceros con su respectivo show de luces y sonido, o sea, tormenta eléctrica en toda regla y con lluvias que se quedan un buen rato. Acá en el Valle Central, la historia es la de siempre: chubascos dispersos, el caos vial que nunca falta, y una que otra rayería, sobre todo para el lado oeste, por ahí de Alajuela y Heredia. Es el clásico de las 3 de la tarde que te agarra saliendo del brete y convierte un viaje de 20 minutos en una odisea de hora y media.
Y para que nadie se sienta excluido de esta fiesta de agua, en el Pacífico Norte, específicamente en los alrededores del Golfo y la Península de Nicoya, también tienen su numerito de lluvia asegurado, así que no guarden la sombrilla muy largo. Mientras tanto, por el Caribe y la Zona Norte, la lluvia de la tarde se va a concentrar más que todo en las zonas montañosas, como para recordarnos que allá arriba es donde empieza a cocinarse todo el despiche que luego nos cae encima. Definitivamente un día para pensárselo dos veces antes de lavar el carro o planear una mejenga al aire libre.
En resumen: un viernes bien tico, de esos que te obligan a cambiar los planes a última hora y te recuerdan que el paraguas es el chunche más indispensable del bolso. Así que ya saben, a desempolvar el suéter, poner a hacer un cafecito y si les toca salir, manejar con cuidado que las calles se ponen terribles. La verdad, a veces estos días son una excusa a cachete para quedarse en casa viendo series, ¿o no? Pero diay, cuando hay que salir al brete o a hacer mandados, ¡qué sal! Se le arruina a uno el día. Y ustedes, ¿qué hacen en un día así? ¿Son del team 'Netflix y aguacero' o les toca tirarse a la calle sí o sí? ¿Algún plan que ya se les fue al traste por culpa de la lluvia? ¡Cuenten!