¡Ay, Dios mío! Parece que la cosa se puso feíta frente a la parada de Puntarenas. La Policía Municipal de San José tuvo que intervenir en un lote baldío que se había convertido en un verdadero tugurio, un lugar donde algunos se creían dueños y señores. La escena era de película, diay. Según nos cuentan, el sitio estaba lleno de gente en condiciones precarias y, pa’ colmo, unos cuantos personajes que andaban haciendo cosas turbias.
Marcelo Solano, el jefe de la Muni, soltó la bomba en sus redes sociales, explicando que el lote ya no podía seguir así. Dijo que daba pena ajena ver ese panorama cuando los turistas llegan buscando disfrutar de nuestra Costa Rica, y además, que era peligroso para los que transitan por la zona. Un justo reclamo, si me preguntas. Uno entiende la preocupación, porque frente a la parada siempre hay bastante movimiento y nadie quiere arriesgarse a meterse en problemas.
Imagínate, mae, turistas llegando de todas partes, quieren conocer nuestro país, y se topan con eso. ¡Qué vara! Además, según testigos, el lugar era un foco de ruidos molestos hasta altas horas de la noche. Se escuchaban gritos, discusiones... ¡Un brete! Los vecinos, cansados de la situación, empezaron a reclamarle a la municipalidad que hiciera algo al respecto. Al final, parece que la presión funcionó y la Muni movió el avispero.
“Frente a la parada de Puntarenas hay un lote abandonado que frecuentemente está lleno de adictos y delincuentes. Una vergüenza para los turistas que viajan al Pacífico y un riesgo para todos los que transitan por la zona,” escribió Solano en su publicación. Agregó que la policía sacó a las personas que estaban viviendo allí, y que la propiedad ahora será acondicionada por sus dueños. Uno se pregunta, ¿por qué tardaron tanto en hacer algo?
La intervención no fue precisamente pacífica, según algunas fuentes. Hubo forcejeos, protestas y lágrimas. Algunos de los desalojados afirmaron que no tenían a dónde ir y que la Muni los dejó a la deriva. Claro, ahí entra el Estado, ¿no? No basta con sacar a la gente de un lugar, hay que ofrecerles alternativas dignas. Eso sí que sería trabajar bien, chunche que marca la diferencia. Pero bueno, allá va la cosa, haciéndole como podemos.
Ahora, la gran pregunta es si esto solucionará el problema definitivamente. Hay quien dice que estos tipos simplemente se mudarán a otro lote baldío cercano. Es un círculo vicioso, diay. Mientras no haya políticas públicas efectivas que aborden la problemática de la indigencia y la drogadicción, este tipo de situaciones seguirán ocurriendo. Es un tema complejo, con muchas raíces profundas y soluciones difíciles de encontrar.
Sin embargo, por lo pronto, la zona frente a la parada de Puntarenas luce diferente. Más limpia, más ordenada… ¡más presentable! Por lo menos por un rato, los turistas podrán apreciar la vista sin tener que lidiar con escenas desagradables. Veremos si los dueños del terreno cumplen su promesa de mantenerlo en buen estado y evitar que vuelva a caer en manos equivocadas. La Muni también tendrá que estar atenta para no dejar pasar la oportunidad de ponerle orden a otros lugares similares que puedan existir en la ciudad.
Y tú, ¿qué opinas de esta intervención? ¿Crees que fue la solución correcta para abordar el problema o se debieron buscar otras alternativas que respetaran los derechos de las personas afectadas? ¡Déjanos tu comentario en el foro!
Marcelo Solano, el jefe de la Muni, soltó la bomba en sus redes sociales, explicando que el lote ya no podía seguir así. Dijo que daba pena ajena ver ese panorama cuando los turistas llegan buscando disfrutar de nuestra Costa Rica, y además, que era peligroso para los que transitan por la zona. Un justo reclamo, si me preguntas. Uno entiende la preocupación, porque frente a la parada siempre hay bastante movimiento y nadie quiere arriesgarse a meterse en problemas.
Imagínate, mae, turistas llegando de todas partes, quieren conocer nuestro país, y se topan con eso. ¡Qué vara! Además, según testigos, el lugar era un foco de ruidos molestos hasta altas horas de la noche. Se escuchaban gritos, discusiones... ¡Un brete! Los vecinos, cansados de la situación, empezaron a reclamarle a la municipalidad que hiciera algo al respecto. Al final, parece que la presión funcionó y la Muni movió el avispero.
“Frente a la parada de Puntarenas hay un lote abandonado que frecuentemente está lleno de adictos y delincuentes. Una vergüenza para los turistas que viajan al Pacífico y un riesgo para todos los que transitan por la zona,” escribió Solano en su publicación. Agregó que la policía sacó a las personas que estaban viviendo allí, y que la propiedad ahora será acondicionada por sus dueños. Uno se pregunta, ¿por qué tardaron tanto en hacer algo?
La intervención no fue precisamente pacífica, según algunas fuentes. Hubo forcejeos, protestas y lágrimas. Algunos de los desalojados afirmaron que no tenían a dónde ir y que la Muni los dejó a la deriva. Claro, ahí entra el Estado, ¿no? No basta con sacar a la gente de un lugar, hay que ofrecerles alternativas dignas. Eso sí que sería trabajar bien, chunche que marca la diferencia. Pero bueno, allá va la cosa, haciéndole como podemos.
Ahora, la gran pregunta es si esto solucionará el problema definitivamente. Hay quien dice que estos tipos simplemente se mudarán a otro lote baldío cercano. Es un círculo vicioso, diay. Mientras no haya políticas públicas efectivas que aborden la problemática de la indigencia y la drogadicción, este tipo de situaciones seguirán ocurriendo. Es un tema complejo, con muchas raíces profundas y soluciones difíciles de encontrar.
Sin embargo, por lo pronto, la zona frente a la parada de Puntarenas luce diferente. Más limpia, más ordenada… ¡más presentable! Por lo menos por un rato, los turistas podrán apreciar la vista sin tener que lidiar con escenas desagradables. Veremos si los dueños del terreno cumplen su promesa de mantenerlo en buen estado y evitar que vuelva a caer en manos equivocadas. La Muni también tendrá que estar atenta para no dejar pasar la oportunidad de ponerle orden a otros lugares similares que puedan existir en la ciudad.
Y tú, ¿qué opinas de esta intervención? ¿Crees que fue la solución correcta para abordar el problema o se debieron buscar otras alternativas que respetaran los derechos de las personas afectadas? ¡Déjanos tu comentario en el foro!