¡Ay, Dios mío, qué vara! Resulta que el Organismo de Investigación Judicial (OIJ) anduvo metiendo mano a los videos de seguridad del TSE, justo de esos que podrían aclarar si hubo bronca con Stella Chinchilla, la señora que anda en medio del ojo de huracán por la denuncia contra Chaves. Según la propia Chinchilla, la hicieron sufrir un par de cositas el otro martes mientras intentaba entrar al TSE a debatir. Una verdadera película.
Para ponerlos en clima, recuerden que Chinchilla ha sacado pecho denunciando un supuesto complot para mandarle bala al Presidente. Ahora, encima, asegura que la han estado acribillándola con amenazas y hasta seguimiento, lo que la tiene más que inquieta, díganle a quien. Dicen que la cosa está más caliente que gallina pochada.
La activista, bien brava, fue a poner la denuncia formal al OIJ y ahí le dijeron que ya le habían puesto las manos encima a los videos de seguridad. Imagínense la cara de ella, esperando ver qué pasó realmente y resulta que ahora el OIJ decide qué mostrar y qué esconder. ¡Una torta!
Pero no se quedó solo ahí, mi gente. Chinchilla también denunció amenazas de muerte por teléfono, unos tipos que le gritan barbaridades y hasta le ofrecen plata para contratar a un sicario. ¡Quién da más! Además, dice que la persiguen en carros y que le toman fotos cuando va a la Fiscalía. Ya la tienen más vigilada que a mamón en circo.
Según la denuncia que filtraron, los mensajes eran directos: le decían que la iban a matar, que la iban a dejar tirada en una zanja. Unos mensajes bien salados, pa' que les quede claro. También mencionan que algunos se hacen pasar por sus amigos para ofrecerle el servicio de un sicario. ¡No me hagan reír, qué personaje!
Y ni hablar de lo que dijo en conferencia de prensa. Chinchilla salió con todo contra la denuncia que puso Jorge Torres, el jefe de la DIS, calificándolo de “falso y risorio”. Dijo que cualquier niño de primaria con inteligencia artificial podría hacer algo así y que esto es una cortina de humo para distraer la atención. Hasta acusó al Poder Judicial de estar a prueba, ¡qué brete!
Lo que más preocupa, aparte del rollo de las amenazas, es que Chinchilla esté temerosa por su familia y su hijo. Ya saben cómo son estas cosas, la violencia termina afectando a todos los que te rodean. Esperemos que el OIJ y la Fiscalía le den bola a la denuncia y protejan a esta señora, porque la cosa se está poniendo fea, muy fea.
Con todo este escándalo, una preguntita para el foro: ¿creen que Stella Chinchilla está diciendo la verdad o es parte de un juego político más grande? ¿Y quién se beneficia realmente con todo este drama?
Para ponerlos en clima, recuerden que Chinchilla ha sacado pecho denunciando un supuesto complot para mandarle bala al Presidente. Ahora, encima, asegura que la han estado acribillándola con amenazas y hasta seguimiento, lo que la tiene más que inquieta, díganle a quien. Dicen que la cosa está más caliente que gallina pochada.
La activista, bien brava, fue a poner la denuncia formal al OIJ y ahí le dijeron que ya le habían puesto las manos encima a los videos de seguridad. Imagínense la cara de ella, esperando ver qué pasó realmente y resulta que ahora el OIJ decide qué mostrar y qué esconder. ¡Una torta!
Pero no se quedó solo ahí, mi gente. Chinchilla también denunció amenazas de muerte por teléfono, unos tipos que le gritan barbaridades y hasta le ofrecen plata para contratar a un sicario. ¡Quién da más! Además, dice que la persiguen en carros y que le toman fotos cuando va a la Fiscalía. Ya la tienen más vigilada que a mamón en circo.
Según la denuncia que filtraron, los mensajes eran directos: le decían que la iban a matar, que la iban a dejar tirada en una zanja. Unos mensajes bien salados, pa' que les quede claro. También mencionan que algunos se hacen pasar por sus amigos para ofrecerle el servicio de un sicario. ¡No me hagan reír, qué personaje!
Y ni hablar de lo que dijo en conferencia de prensa. Chinchilla salió con todo contra la denuncia que puso Jorge Torres, el jefe de la DIS, calificándolo de “falso y risorio”. Dijo que cualquier niño de primaria con inteligencia artificial podría hacer algo así y que esto es una cortina de humo para distraer la atención. Hasta acusó al Poder Judicial de estar a prueba, ¡qué brete!
Lo que más preocupa, aparte del rollo de las amenazas, es que Chinchilla esté temerosa por su familia y su hijo. Ya saben cómo son estas cosas, la violencia termina afectando a todos los que te rodean. Esperemos que el OIJ y la Fiscalía le den bola a la denuncia y protejan a esta señora, porque la cosa se está poniendo fea, muy fea.
Con todo este escándalo, una preguntita para el foro: ¿creen que Stella Chinchilla está diciendo la verdad o es parte de un juego político más grande? ¿Y quién se beneficia realmente con todo este drama?