¡Ay, Dios mío! Esto sí que es tremendo, raza. Las autoridades, bueno, haciendo lo que pueden, sacaron a relucir una cifra que te deja boquiabierto: mil cinco centena y tres animalitos silvestres fueron rescatados en operativos recientes. Eso, sumándole unos 42 chunches y siete vehículos que iban rumbo a quién sabe dónde. ¡Qué torta!
Resulta que el Ministerio de Ambiente y Energía (MINAE) junto con el Sistema Nacional de Áreas de Conservación (SINAC) han estado echándosele ganas a los controles de carreteras y operativos sorpresa, buscando frenar esos delitos ambientales que se han ido multiplicando últimamente. Según nos cuentan, este brete se dio entre diciembre y enero, justo cuando parece que algunos maes se creen que pueden hacer lo que quieran con nuestros animales.
Imagínate la movida: casi quinientos funcionarios –del SINAC, principalmente– dedicando hartas horas a revisar documentos, registrar vehículos y tratar de ponerle un alto a esta actividad ilegal. Dicen que identificaron unas ciento sesenta personas que podrían estar metidas hasta el cuello en esto. ¿Se imaginan cuántas varas tienen que investigar ahora?
Y hablando del Ministro Franz Tattenbach, él mismo salió a explicar que estos operativos son esenciales, especialmente en fechas como estas, donde la tentación de lucrar con la fauna silvestre aumenta. Él dice que buscan generar conciencia, porque, diay, a veces la gente ni se da cuenta del daño que le hace al medio ambiente... o simplemente no le importa, y ahí está el problema.
Pero no solo animales encontraron, amigos. También decomisaron 42 equipos diversos –parece que estaban bien equipados para trasladarlos– y siete vehículos utilizados para transportar a los pobres animalitos. Ahora, imaginen la angustia que debieron pasar esos seres vivos durante todo ese tiempo. ¡Qué sal!
Lo que más me preocupa es que esto demuestra lo poco que algunos maes respetan nuestra naturaleza. Costa Rica se vende al mundo como un paraíso ecológico, y es cierto, tenemos una biodiversidad increíble, pero si seguimos así, ¿qué vamos a dejarle a las futuras generaciones? Tenemos que cuidarla, ¡eso está clarito!
Estos operativos, aunque aplaudibles, también nos hacen reflexionar sobre la raíz del problema. ¿Por qué tanta gente sigue involucrada en el tráfico ilegal de animales? ¿Es pura pobreza, ambición desmedida, o una mezcla de ambas cosas? Claramente, necesitamos atacar el problema desde todos los ángulos, fortaleciendo la legislación, aumentando los controles y, sobre todo, educando a la población sobre la importancia de conservar nuestro patrimonio natural.
Ahora dime, mi raza: ¿crees que con operativos como estos, y con la educación ambiental, lograremos frenar este negocio oscuro del tráfico ilegal de animales silvestres, o necesitamos medidas mucho más drásticas? ¿Qué opinas tú, desde tu experiencia diaria en este país?
Resulta que el Ministerio de Ambiente y Energía (MINAE) junto con el Sistema Nacional de Áreas de Conservación (SINAC) han estado echándosele ganas a los controles de carreteras y operativos sorpresa, buscando frenar esos delitos ambientales que se han ido multiplicando últimamente. Según nos cuentan, este brete se dio entre diciembre y enero, justo cuando parece que algunos maes se creen que pueden hacer lo que quieran con nuestros animales.
Imagínate la movida: casi quinientos funcionarios –del SINAC, principalmente– dedicando hartas horas a revisar documentos, registrar vehículos y tratar de ponerle un alto a esta actividad ilegal. Dicen que identificaron unas ciento sesenta personas que podrían estar metidas hasta el cuello en esto. ¿Se imaginan cuántas varas tienen que investigar ahora?
Y hablando del Ministro Franz Tattenbach, él mismo salió a explicar que estos operativos son esenciales, especialmente en fechas como estas, donde la tentación de lucrar con la fauna silvestre aumenta. Él dice que buscan generar conciencia, porque, diay, a veces la gente ni se da cuenta del daño que le hace al medio ambiente... o simplemente no le importa, y ahí está el problema.
Pero no solo animales encontraron, amigos. También decomisaron 42 equipos diversos –parece que estaban bien equipados para trasladarlos– y siete vehículos utilizados para transportar a los pobres animalitos. Ahora, imaginen la angustia que debieron pasar esos seres vivos durante todo ese tiempo. ¡Qué sal!
Lo que más me preocupa es que esto demuestra lo poco que algunos maes respetan nuestra naturaleza. Costa Rica se vende al mundo como un paraíso ecológico, y es cierto, tenemos una biodiversidad increíble, pero si seguimos así, ¿qué vamos a dejarle a las futuras generaciones? Tenemos que cuidarla, ¡eso está clarito!
Estos operativos, aunque aplaudibles, también nos hacen reflexionar sobre la raíz del problema. ¿Por qué tanta gente sigue involucrada en el tráfico ilegal de animales? ¿Es pura pobreza, ambición desmedida, o una mezcla de ambas cosas? Claramente, necesitamos atacar el problema desde todos los ángulos, fortaleciendo la legislación, aumentando los controles y, sobre todo, educando a la población sobre la importancia de conservar nuestro patrimonio natural.
Ahora dime, mi raza: ¿crees que con operativos como estos, y con la educación ambiental, lograremos frenar este negocio oscuro del tráfico ilegal de animales silvestres, o necesitamos medidas mucho más drásticas? ¿Qué opinas tú, desde tu experiencia diaria en este país?