¡Ay, Dios mío! Parece que la vida política y religiosa en Costa Rica van a tener un choque tremendo, diay. El Tribunal Supremo de Elecciones (TSE) soltó la bomba este lunes: si hay segunda vuelta en las elecciones presidenciales del 2026, las votaciones podrían caer justo encima de Semana Santa. ¡Imagínate el brío!
Y ni hablar, porque esto significa que las restricciones que ya conocemos para el día de las elecciones también se aplicarían durante esos días sagrados. Vamos, que no habrá andanzas por ahí, ni festejos, ni caldos de gallina calentándose en casa de los abuelitos. ¡Todo pa’l TSE y sus papeleos!
Ahora, el TSE le puso lupa a las cosas y recordó a todas las instituciones que dan permisos para eventos masivos: Ministerios de Salud, Cultura, Deportes… hasta las municipalidades y federaciones deportivas tienen que estar pendientes. Todos deben cumplir las reglas para que no haya broncas y todo salga tranquilo, aunque con esta combinación parece que la calma será un lujo.
Pero la verdadera jugada maestra es lo que pasa con las procesiones religiosas. El TSE, con toda la delicadeza del mundo, le avisó a la Conferencia Episcopal que, el domingazo de Resurrección – ¡el día más importante! – las procesiones quedan canceladas. Dicen que todos los eventos religiosos deben hacerse adentro de los templos. ¡Un silencio sepulcral, imagínate!
Esto nos recuerda a lo que pasó en el 2018, cuando tuvimos una segunda vuelta y las restricciones afectaron algunas celebraciones religiosas. Pero, vamos, que ahora pinta aún peor porque coincide con el día central de Semana Santa. La gente ya estaba planeando sus viajes, sus reuniones familiares... ¡y ahora tendrán que cambiar todos los planes!
Por otro lado, el TSE, pensando en la logística, le pidió al Ministerio de Obras Públicas y Transportes (MOPT) que, desde agosto del año pasado hasta marzo del 2026, no pongan restricciones vehiculares a los carros del TSE ni a los que usan para transportar material electoral. Quiérense asegurar de que todo funcione como relojito, pese al embrollo que viene encima.
Ya sé lo que estás pensando: “¡Qué torta!”, pero eso es el brete de vivir en un país donde la política y la religión siempre se mezclan, a veces en cucharitas, otras veces en batidoras. Tenemos que aprender a adaptarnos a estas situaciones inesperadas y tratar de ver el lado bueno, si es que hay alguno.
En fin, amigos del Foro, con esta combinacion de elecciones y Semana Santa ¿creen que el TSE debería haber buscado otra fecha para la segunda vuelta, o es inevitable este choque entre fe y política? ¡Déjenme saber su opinión en los comentarios, estoy muriéndome de curiosidad por leer lo que piensan ustedes!
Y ni hablar, porque esto significa que las restricciones que ya conocemos para el día de las elecciones también se aplicarían durante esos días sagrados. Vamos, que no habrá andanzas por ahí, ni festejos, ni caldos de gallina calentándose en casa de los abuelitos. ¡Todo pa’l TSE y sus papeleos!
Ahora, el TSE le puso lupa a las cosas y recordó a todas las instituciones que dan permisos para eventos masivos: Ministerios de Salud, Cultura, Deportes… hasta las municipalidades y federaciones deportivas tienen que estar pendientes. Todos deben cumplir las reglas para que no haya broncas y todo salga tranquilo, aunque con esta combinación parece que la calma será un lujo.
Pero la verdadera jugada maestra es lo que pasa con las procesiones religiosas. El TSE, con toda la delicadeza del mundo, le avisó a la Conferencia Episcopal que, el domingazo de Resurrección – ¡el día más importante! – las procesiones quedan canceladas. Dicen que todos los eventos religiosos deben hacerse adentro de los templos. ¡Un silencio sepulcral, imagínate!
Esto nos recuerda a lo que pasó en el 2018, cuando tuvimos una segunda vuelta y las restricciones afectaron algunas celebraciones religiosas. Pero, vamos, que ahora pinta aún peor porque coincide con el día central de Semana Santa. La gente ya estaba planeando sus viajes, sus reuniones familiares... ¡y ahora tendrán que cambiar todos los planes!
Por otro lado, el TSE, pensando en la logística, le pidió al Ministerio de Obras Públicas y Transportes (MOPT) que, desde agosto del año pasado hasta marzo del 2026, no pongan restricciones vehiculares a los carros del TSE ni a los que usan para transportar material electoral. Quiérense asegurar de que todo funcione como relojito, pese al embrollo que viene encima.
Ya sé lo que estás pensando: “¡Qué torta!”, pero eso es el brete de vivir en un país donde la política y la religión siempre se mezclan, a veces en cucharitas, otras veces en batidoras. Tenemos que aprender a adaptarnos a estas situaciones inesperadas y tratar de ver el lado bueno, si es que hay alguno.
En fin, amigos del Foro, con esta combinacion de elecciones y Semana Santa ¿creen que el TSE debería haber buscado otra fecha para la segunda vuelta, o es inevitable este choque entre fe y política? ¡Déjenme saber su opinión en los comentarios, estoy muriéndome de curiosidad por leer lo que piensan ustedes!