¡Ay, Dios mío! Ya estamos viendo cómo en Estados Unidos se armó un maje con la calidad del aire. Millones de gentes en California y Oregon, encerrándose en sus casas como si fueran astronautas. Según la EPA, los niveles de partículas finas PM2.5 están por las nubes, ¡qué torta! Esto nos debería hacer pensar seriamente en qué brete vamos nosotros aquí en Costa Rica, porque no estamos precisamente regalados en materia ambiental.
Estos días han estado emitiendo alertas de salud, aconsejando a la gente evitar salir a la calle, especialmente adultos mayores, niños y aquellos con problemas respiratorios o del corazón. Imagínate, quedarse confinados así, ¡qué lata! Pero ahí está la verdad, la contaminación afecta a todos, aunque algunos suframos más que otros. La situación en lugares como Portola y John Day es de película, según el sistema de monitoreo AirNow. Parece sacado de un libro de ciencia ficción, pero es la realidad.
Y ni hablar de estas partículas PM2.5, que son re picaditas. Tan chiquitas que se meten hasta adentro de los pulmones y, peor aún, ¡al torrente sanguíneo! Esto provoca tos, irritación, problemas respiratorios... un maje completo. Lo peor es que si te pones a moverte, a hacer ejercicio al aire libre, estás respirando todavía más veneno. Entonces, ¿para qué gastarnos?, pensé yo. Mejor quedarme en casa a ver telenovelas, ¡al menos sé qué estoy respirando!
Por allá dicen que la cosa viene por varios lados: incendios forestales, emisiones industriales, tráfico… Un cóctel explosivo. Y eso que apenas estamos entrando a temporada seca, imagínate qué pasará cuando empiece a volar polvo por todas partes. Aquí tenemos nuestros propios desafíos, desde las quemas agrícolas hasta los carros viejos echando humo negro. Con razón siempre nos dicen que hay que cuidarle al planeta, ¡no es cuento!
Nosotros, aquí en Costa Rica, hemos hecho esfuerzos, claro que sí. Tenemos parques nacionales, proyectos de reforestación, hablamos de energías renovables… Pero a veces siento que todo va a paso de tortuga. Y mira qué pasó con el caso del vertedero de Bagaz, ¡qué salada salió la cosa! Demostrando que todavía tenemos mucho que aprender y mejorar en cómo manejamos nuestros residuos. Se trata de asumir la responsabilidad, ¿no?
La EPA allá les recomienda consultar el mapa AirNow para saber cómo está el panorama. Nosotros deberíamos tener algo parecido, un sistema de monitoreo de la calidad del aire más eficiente y accesible para todos los ciudadanos. Saber qué tan cargado está el aire que respiramos no es un lujo, es un derecho. Podríamos crear una app, poner pantallas informativas en lugares públicos… Algo que nos ayude a tomar decisiones informadas para proteger nuestra salud.
Me pregunto, ¿realmente estamos tomando en serio la amenaza de la contaminación del aire? ¿Estamos dispuestos a cambiar nuestros hábitos, a exigir políticas más ambiciosas a nuestros gobernantes? Porque si seguimos igual, terminaremos como esos americanos, encerrados en nuestras casas, rogándole a Dios que el aire se limpie. No queremos vivir en una burbuja, ¡queremos disfrutar de nuestro hermoso país, respirando aire limpio y sano!
Ahora dime, ¿crees que Costa Rica está preparada para enfrentar un futuro con mayor contaminación del aire? ¿Qué medidas concretas deberían implementarse YA para prevenir una crisis similar a la que viven en Estados Unidos? ¡Dale, comparte tu opinión en el foro, quiero leer qué piensas tú!
Estos días han estado emitiendo alertas de salud, aconsejando a la gente evitar salir a la calle, especialmente adultos mayores, niños y aquellos con problemas respiratorios o del corazón. Imagínate, quedarse confinados así, ¡qué lata! Pero ahí está la verdad, la contaminación afecta a todos, aunque algunos suframos más que otros. La situación en lugares como Portola y John Day es de película, según el sistema de monitoreo AirNow. Parece sacado de un libro de ciencia ficción, pero es la realidad.
Y ni hablar de estas partículas PM2.5, que son re picaditas. Tan chiquitas que se meten hasta adentro de los pulmones y, peor aún, ¡al torrente sanguíneo! Esto provoca tos, irritación, problemas respiratorios... un maje completo. Lo peor es que si te pones a moverte, a hacer ejercicio al aire libre, estás respirando todavía más veneno. Entonces, ¿para qué gastarnos?, pensé yo. Mejor quedarme en casa a ver telenovelas, ¡al menos sé qué estoy respirando!
Por allá dicen que la cosa viene por varios lados: incendios forestales, emisiones industriales, tráfico… Un cóctel explosivo. Y eso que apenas estamos entrando a temporada seca, imagínate qué pasará cuando empiece a volar polvo por todas partes. Aquí tenemos nuestros propios desafíos, desde las quemas agrícolas hasta los carros viejos echando humo negro. Con razón siempre nos dicen que hay que cuidarle al planeta, ¡no es cuento!
Nosotros, aquí en Costa Rica, hemos hecho esfuerzos, claro que sí. Tenemos parques nacionales, proyectos de reforestación, hablamos de energías renovables… Pero a veces siento que todo va a paso de tortuga. Y mira qué pasó con el caso del vertedero de Bagaz, ¡qué salada salió la cosa! Demostrando que todavía tenemos mucho que aprender y mejorar en cómo manejamos nuestros residuos. Se trata de asumir la responsabilidad, ¿no?
La EPA allá les recomienda consultar el mapa AirNow para saber cómo está el panorama. Nosotros deberíamos tener algo parecido, un sistema de monitoreo de la calidad del aire más eficiente y accesible para todos los ciudadanos. Saber qué tan cargado está el aire que respiramos no es un lujo, es un derecho. Podríamos crear una app, poner pantallas informativas en lugares públicos… Algo que nos ayude a tomar decisiones informadas para proteger nuestra salud.
Me pregunto, ¿realmente estamos tomando en serio la amenaza de la contaminación del aire? ¿Estamos dispuestos a cambiar nuestros hábitos, a exigir políticas más ambiciosas a nuestros gobernantes? Porque si seguimos igual, terminaremos como esos americanos, encerrados en nuestras casas, rogándole a Dios que el aire se limpie. No queremos vivir en una burbuja, ¡queremos disfrutar de nuestro hermoso país, respirando aire limpio y sano!
Ahora dime, ¿crees que Costa Rica está preparada para enfrentar un futuro con mayor contaminación del aire? ¿Qué medidas concretas deberían implementarse YA para prevenir una crisis similar a la que viven en Estados Unidos? ¡Dale, comparte tu opinión en el foro, quiero leer qué piensas tú!