Ay, mae, qué pena contarla así... Nuestra querida Majo Ulate, la maquilladora y creadora de contenido que nos encanta con sus videos y consejos, anda pasando por un momento bien pesadito. Su gatito Nachito, ese compañerito fiel que era casi como otro miembro de la familia, se fue al otro lado del puente, como dicen por acá.
Para los que no lo recuerden, Nachito era pura bendición. Siempre aparecía en los stories de Majo, robándose protagonismo con sus ocurrencias y ronroneos. Se convirtió en una figura queridísima dentro de su comunidad online, un símbolo de alegría y cariño que alegraba nuestros días. Desde hace unos días, Majo había estado compartiendo que Nachito no estaba bien, que tenía algunos problemitas de salud que lo tenían preocupadísimo a él y a todos nosotros.
La noticia llegó por supuesto a través de sus redes sociales, ese canal por donde Majo siempre ha sido súper transparente con su vida. En un post cargado de sentimientos encontrados –tristeza, sí, pero también alivio– Majo contó que Nachito falleció, después de que ella estuviera ahí, cuidándolo hasta el final. Dijo textualmente: 'Hoy se acabó el sufrimiento', una frase que caló hondo en el corazón de muchísimos seguidores.
Y vaya que la gente se solidarizó, ¡tremendo apoyo! Las redes de Majo se inundaron de mensajes de cariño y consuelo. ‘Nachito fue y será feliz’, decían algunos; otros le mandaban abrazos y le recordaban que Nachito estaría orgulloso de ella. Lo que más impresionó es que Majo, en medio de tanto dolor, pudo expresar una sensación de paz y gratitud. Relató que, sorprendentemente, pudo mantener la calma durante esos últimos momentos con Nachito, sin dejarse vencer por el llanto.
Esto de hablar abiertamente del duelo, especialmente cuando se trata de animales, aún es un tema tabú en muchos lugares. Pero Majo, con su honestidad y valentía, rompió ese silencio y abrió un espacio para que otras personas puedan compartir sus propios sentimientos de pérdida. Mucha gente ha comentado que se identifica totalmente con su experiencia, que también ha sentido un vacío enorme al perder a su mascota, a ese compañero incondicional que te da tanto amor sin pedir nada a cambio. Este brete es duro, pero bueno, hay que seguir adelante, ¿verdad?
El caso de Majo nos recuerda lo importante que son los vínculos emocionales que creamos con nuestros animales. Ya sea un gato, un perro, un loro o cualquier otra criatura peluda o emplumada, nuestras mascotas forman parte de nuestra familia y su ausencia deja un hueco difícil de llenar. No importa si tienes miles de seguidores en Instagram o si vives en un pueblito tranquilo; el dolor por perder a una mascota es igual de intenso para todos.
Algunos críticos dirán que Majo está buscando atención mostrando su dolor, pero yo creo que eso es pura paja. Ella simplemente está siendo auténtica, vulnerable y conectando con su audiencia de una manera genuina. Además, ¿quién puede juzgar el duelo de alguien? Todos lo vivimos a nuestro modo, con nuestras propias peculiaridades. Al final, lo importante es recordar a aquellos que amamos y honrar su memoria con cariño y respeto. Nachito, diay, qué pesar que ya no esté con nosotros, pero seguro estará vigilándonos desde arriba.
Ahora dime, ¿alguna vez has perdido una mascota? ¿Cómo viviste ese duelo y qué cosas te ayudaron a superarlo? Me gustaría leer tus experiencias en los comentarios. Compartámoslo, pues, porque hablando se cura el alma... y quizás, juntos, encontremos un poco de consuelo en este momento difícil.
Para los que no lo recuerden, Nachito era pura bendición. Siempre aparecía en los stories de Majo, robándose protagonismo con sus ocurrencias y ronroneos. Se convirtió en una figura queridísima dentro de su comunidad online, un símbolo de alegría y cariño que alegraba nuestros días. Desde hace unos días, Majo había estado compartiendo que Nachito no estaba bien, que tenía algunos problemitas de salud que lo tenían preocupadísimo a él y a todos nosotros.
La noticia llegó por supuesto a través de sus redes sociales, ese canal por donde Majo siempre ha sido súper transparente con su vida. En un post cargado de sentimientos encontrados –tristeza, sí, pero también alivio– Majo contó que Nachito falleció, después de que ella estuviera ahí, cuidándolo hasta el final. Dijo textualmente: 'Hoy se acabó el sufrimiento', una frase que caló hondo en el corazón de muchísimos seguidores.
Y vaya que la gente se solidarizó, ¡tremendo apoyo! Las redes de Majo se inundaron de mensajes de cariño y consuelo. ‘Nachito fue y será feliz’, decían algunos; otros le mandaban abrazos y le recordaban que Nachito estaría orgulloso de ella. Lo que más impresionó es que Majo, en medio de tanto dolor, pudo expresar una sensación de paz y gratitud. Relató que, sorprendentemente, pudo mantener la calma durante esos últimos momentos con Nachito, sin dejarse vencer por el llanto.
Esto de hablar abiertamente del duelo, especialmente cuando se trata de animales, aún es un tema tabú en muchos lugares. Pero Majo, con su honestidad y valentía, rompió ese silencio y abrió un espacio para que otras personas puedan compartir sus propios sentimientos de pérdida. Mucha gente ha comentado que se identifica totalmente con su experiencia, que también ha sentido un vacío enorme al perder a su mascota, a ese compañero incondicional que te da tanto amor sin pedir nada a cambio. Este brete es duro, pero bueno, hay que seguir adelante, ¿verdad?
El caso de Majo nos recuerda lo importante que son los vínculos emocionales que creamos con nuestros animales. Ya sea un gato, un perro, un loro o cualquier otra criatura peluda o emplumada, nuestras mascotas forman parte de nuestra familia y su ausencia deja un hueco difícil de llenar. No importa si tienes miles de seguidores en Instagram o si vives en un pueblito tranquilo; el dolor por perder a una mascota es igual de intenso para todos.
Algunos críticos dirán que Majo está buscando atención mostrando su dolor, pero yo creo que eso es pura paja. Ella simplemente está siendo auténtica, vulnerable y conectando con su audiencia de una manera genuina. Además, ¿quién puede juzgar el duelo de alguien? Todos lo vivimos a nuestro modo, con nuestras propias peculiaridades. Al final, lo importante es recordar a aquellos que amamos y honrar su memoria con cariño y respeto. Nachito, diay, qué pesar que ya no esté con nosotros, pero seguro estará vigilándonos desde arriba.
Ahora dime, ¿alguna vez has perdido una mascota? ¿Cómo viviste ese duelo y qué cosas te ayudaron a superarlo? Me gustaría leer tus experiencias en los comentarios. Compartámoslo, pues, porque hablando se cura el alma... y quizás, juntos, encontremos un poco de consuelo en este momento difícil.