¡Ay, Dios mío, qué torta! Resulta que Estados Unidos, con el sello de aprobación del Presidente Trump, ha mandado a sancionar a unos cuantos pelmazos iraníes. Esto viene por las protestas que agarraron candela por allá, por la crisis económica que tienen ahí encima. Ya saben, la moneda dando tumbos, la inflación comiéndose todo, y ahora esto. No es precisamente un ambiente relajado por esos lados, chunches.
La cosa es que parece que los gringos, hartos de ver cómo les anda la cosa, decidieron apretarle un poquito más a Irán. Sancionaron a funcionarios del gobierno, gente importante en temas de seguridad, hasta banqueros. La acusación es clara: estar detrás de la represión de esas marchas donde la gente estaba pidiendo cambiar las cosas, y además, lavar billetes, muchísimos billetes, producto de la venta de petróleo, a través de empresas fantasma en lugares como Dubái, Singapur y hasta Inglaterra. ¡Imagínate la mara que debe andar moviendo!
El Secretario del Tesoro, Scott Bessent, soltó unas declaraciones bien fuertes diciendo que apoyan al pueblo iraní en su lucha por la libertad y la justicia. Clásico discurso, vamos. Pero la realidad es que esto significa que estos sancionados ya no van a poder tocar ni un peso en Estados Unidos, y las empresas que hagan negocios con ellos podrían meterse en problemas gordos. Una vara bien pesada, diay.
Entre los sancionados hay figuras importantes, como Ali Larijani, que está al frente del Consejo Supremo de Seguridad Nacional. También metieron a comandantes de las Fuerzas del Orden y de la Guardia Revolucionaria, señalándolos directamente de haber usado la fuerza contra los manifestantes, incluso en hospitales. Dicen que los centros de salud estaban tan llenos de heridos por bala que no podían recibir a nadie más. ¡Qué sal! Imagínate la desesperación de la gente.
Y no se quedaron cortos con los nombres. Además de los funcionarios clave, sancionaron a un montón de empresas fantasmas, cuentas bancarias… el Tesoro americano dice que están hablando de miles de millones de dólares lavados. Miles de millones, ¡una barbaridad! Esto, claro, forma parte de la estrategia de “máxima presión” que le han aplicado a Irán desde hace rato, aplicando sanciones a más de 875 personas y empresas, según sus datos. Un brete lo que llevan acumulado.
Esto trae a colación varias preguntas, ¿verdad? Por un lado, si estas sanciones realmente van a ayudar a la gente de Irán o simplemente van a hacerles la vida aún más difícil. Porque a final de cuentas, son ellos los que sufren las consecuencias de todos estos juegos geopolíticos. Por otro lado, ¿hasta dónde llegará esto? ¿Vamos a ver más sanciones, más tensiones, o quizás algún giro inesperado en la relación entre Irán y Estados Unidos?
Muchos analistas dicen que esto es solo el principio, que la presión va a seguir aumentando. Otros creen que Irán podría responder con acciones propias, lo cual encendería aún más la mecha. Veremos, porque la verdad es que la zona es muy volátil. Este tema pinta pa’ un buen drama, vaya. Y mientras tanto, la economía iraní sigue patinando, la gente sigue protestando, y el mundo observa con cautela… esperando a ver qué sale de este embrollo.
¿Ustedes qué piensan? Con toda esta tensión internacional y el impacto económico en Irán, ¿creen que las sanciones de Estados Unidos realmente lograrán un cambio positivo, o solo agravarán la situación para el pueblo iraní? Déjennos sus opiniones en el foro, ¡queremos saber qué opina la pura carne!
La cosa es que parece que los gringos, hartos de ver cómo les anda la cosa, decidieron apretarle un poquito más a Irán. Sancionaron a funcionarios del gobierno, gente importante en temas de seguridad, hasta banqueros. La acusación es clara: estar detrás de la represión de esas marchas donde la gente estaba pidiendo cambiar las cosas, y además, lavar billetes, muchísimos billetes, producto de la venta de petróleo, a través de empresas fantasma en lugares como Dubái, Singapur y hasta Inglaterra. ¡Imagínate la mara que debe andar moviendo!
El Secretario del Tesoro, Scott Bessent, soltó unas declaraciones bien fuertes diciendo que apoyan al pueblo iraní en su lucha por la libertad y la justicia. Clásico discurso, vamos. Pero la realidad es que esto significa que estos sancionados ya no van a poder tocar ni un peso en Estados Unidos, y las empresas que hagan negocios con ellos podrían meterse en problemas gordos. Una vara bien pesada, diay.
Entre los sancionados hay figuras importantes, como Ali Larijani, que está al frente del Consejo Supremo de Seguridad Nacional. También metieron a comandantes de las Fuerzas del Orden y de la Guardia Revolucionaria, señalándolos directamente de haber usado la fuerza contra los manifestantes, incluso en hospitales. Dicen que los centros de salud estaban tan llenos de heridos por bala que no podían recibir a nadie más. ¡Qué sal! Imagínate la desesperación de la gente.
Y no se quedaron cortos con los nombres. Además de los funcionarios clave, sancionaron a un montón de empresas fantasmas, cuentas bancarias… el Tesoro americano dice que están hablando de miles de millones de dólares lavados. Miles de millones, ¡una barbaridad! Esto, claro, forma parte de la estrategia de “máxima presión” que le han aplicado a Irán desde hace rato, aplicando sanciones a más de 875 personas y empresas, según sus datos. Un brete lo que llevan acumulado.
Esto trae a colación varias preguntas, ¿verdad? Por un lado, si estas sanciones realmente van a ayudar a la gente de Irán o simplemente van a hacerles la vida aún más difícil. Porque a final de cuentas, son ellos los que sufren las consecuencias de todos estos juegos geopolíticos. Por otro lado, ¿hasta dónde llegará esto? ¿Vamos a ver más sanciones, más tensiones, o quizás algún giro inesperado en la relación entre Irán y Estados Unidos?
Muchos analistas dicen que esto es solo el principio, que la presión va a seguir aumentando. Otros creen que Irán podría responder con acciones propias, lo cual encendería aún más la mecha. Veremos, porque la verdad es que la zona es muy volátil. Este tema pinta pa’ un buen drama, vaya. Y mientras tanto, la economía iraní sigue patinando, la gente sigue protestando, y el mundo observa con cautela… esperando a ver qué sale de este embrollo.
¿Ustedes qué piensan? Con toda esta tensión internacional y el impacto económico en Irán, ¿creen que las sanciones de Estados Unidos realmente lograrán un cambio positivo, o solo agravarán la situación para el pueblo iraní? Déjennos sus opiniones en el foro, ¡queremos saber qué opina la pura carne!