Bueno, pues mire usted, parece que en Europa se les está complicando la cosa con las redes sociales y los jóvenes. Francia, pa’ empezar, anda tramitando leyes que podrían prohibirles a los menores de 15 años el acceso a aplicaciones como Tik Tok, Instagram, Facebook y Snapchat. ¡Un tremendo brete eso!
Al parecer, unos científicos franceses han hecho un estudio de esos bien profundos (cinco años, dicen) que concluyen que esas redes le hacen mucho daño a la salud mental de los adolescentes, especialmente a las nenas. Dicen que refuerzan estereotipos, promueven comportamientos riesgosos, e incluso provocan ciberacoso. Un ambiente tóxico, vamos.
Lo interesante es que no es solo un problema francés, pues varios países andan mirando qué hacer con este asunto. Australia ya metió mano hace tiempo, poniendo restricciones a menores de edad. Acá en Costa Rica, aunque no hemos llegado a eso, se siente la preocupación. Los padres andamos más encima que nunca viendo qué andan haciendo nuestros hijos en esas plataformas, y no siempre nos gusta lo que vemos.
Según el informe francés, las nenas usan las redes sociales más que los muchachos y sufren más presión social ligada a los estereotipos de género. Imagínese, fotos retocadas, cuerpos perfectos… ¡qué carga! Puede afectar la autoestima de cualquiera, llevar a depresiones o hasta a problemas de alimentación. Ya se sabe cómo somos nosotros con las apariencias, y eso se magnifica en internet.
Y no solo son las nenas, ni siquiera los jóvenes con problemas de salud mental preexistentes. El informe dice que todos los adolescentes corren riesgos al pasar horas pegados al celular, consumiendo contenido que a veces no saben ni si es cierto o inventado. Parece que estamos criando una generación de “influencers frustrados” buscando validación en likes y comentarios.
Ahora, la pregunta es: ¿Deberíamos copiar el modelo francés o australiano? ¿Prohibir tajantemente el uso de redes sociales a los menores? Algunos dirán que sí, que es por el bienestar de nuestros hijos. Otros argumentarán que es invadir su privacidad y libertad. Ahí entra el debate, mi clave. Porque prohibirlo no es garantía de que no lo vayan a usar de contrabando, ¿verdad?
Aquí en Costa Rica tenemos nuestra propia realidad, nuestro propio ritmo. No podemos simplemente importar leyes de otros países y esperar que funcionen igual. Necesitamos analizarlo bien, considerar nuestras propias costumbres y valores, y buscar soluciones que sean adecuadas para nuestra sociedad. Quizás educar en el uso responsable de las redes sociales sería una buena opción, enseñarles a los chicos a discernir qué es bueno de qué es malo, a proteger su privacidad y a cuidar su salud mental.
Pero dígame usted, ¿cree que es justo prohibirle a los menores de 15 años el acceso a las redes sociales? ¿O cree que deberíamos enfocarnos en educarlos para que las usen de manera responsable? ¿Y qué rol deberían jugar los padres en este proceso? De verdad, me gustaría saber su opinión sobre este tema, porque creo que es crucial para el futuro de nuestros jóvenes. Vamos a debatir esto en el foro, ¡que empiece la conversación!
Al parecer, unos científicos franceses han hecho un estudio de esos bien profundos (cinco años, dicen) que concluyen que esas redes le hacen mucho daño a la salud mental de los adolescentes, especialmente a las nenas. Dicen que refuerzan estereotipos, promueven comportamientos riesgosos, e incluso provocan ciberacoso. Un ambiente tóxico, vamos.
Lo interesante es que no es solo un problema francés, pues varios países andan mirando qué hacer con este asunto. Australia ya metió mano hace tiempo, poniendo restricciones a menores de edad. Acá en Costa Rica, aunque no hemos llegado a eso, se siente la preocupación. Los padres andamos más encima que nunca viendo qué andan haciendo nuestros hijos en esas plataformas, y no siempre nos gusta lo que vemos.
Según el informe francés, las nenas usan las redes sociales más que los muchachos y sufren más presión social ligada a los estereotipos de género. Imagínese, fotos retocadas, cuerpos perfectos… ¡qué carga! Puede afectar la autoestima de cualquiera, llevar a depresiones o hasta a problemas de alimentación. Ya se sabe cómo somos nosotros con las apariencias, y eso se magnifica en internet.
Y no solo son las nenas, ni siquiera los jóvenes con problemas de salud mental preexistentes. El informe dice que todos los adolescentes corren riesgos al pasar horas pegados al celular, consumiendo contenido que a veces no saben ni si es cierto o inventado. Parece que estamos criando una generación de “influencers frustrados” buscando validación en likes y comentarios.
Ahora, la pregunta es: ¿Deberíamos copiar el modelo francés o australiano? ¿Prohibir tajantemente el uso de redes sociales a los menores? Algunos dirán que sí, que es por el bienestar de nuestros hijos. Otros argumentarán que es invadir su privacidad y libertad. Ahí entra el debate, mi clave. Porque prohibirlo no es garantía de que no lo vayan a usar de contrabando, ¿verdad?
Aquí en Costa Rica tenemos nuestra propia realidad, nuestro propio ritmo. No podemos simplemente importar leyes de otros países y esperar que funcionen igual. Necesitamos analizarlo bien, considerar nuestras propias costumbres y valores, y buscar soluciones que sean adecuadas para nuestra sociedad. Quizás educar en el uso responsable de las redes sociales sería una buena opción, enseñarles a los chicos a discernir qué es bueno de qué es malo, a proteger su privacidad y a cuidar su salud mental.
Pero dígame usted, ¿cree que es justo prohibirle a los menores de 15 años el acceso a las redes sociales? ¿O cree que deberíamos enfocarnos en educarlos para que las usen de manera responsable? ¿Y qué rol deberían jugar los padres en este proceso? De verdad, me gustaría saber su opinión sobre este tema, porque creo que es crucial para el futuro de nuestros jóvenes. Vamos a debatir esto en el foro, ¡que empiece la conversación!